Policía nacional impide protesta de trabajadores de la empresa Ripley, quienes rechazaban las iniciativas patronales que, como respuesta a la crisis sanitaria y para incrementar sus ganancias, han ampliado la jornada laboral y han reducido los salarios de sus trabajadores.
Lunes 27 de julio de 2020
El Sindicato de Trabajadores de Ripley Perú convocó a un plantón para este lunes 27 de julio en los exteriores del centro comercial Ripley de San Isidro, a partir de las 10 de la mañana. Cuando los trabajadores llegaron, había un contingente importante de efectivos policiales esperándolos, quienes los empezaron a reprimir, quitándoles sus banderas y bombos, así mismo, los policías se llevaron a dos trabajadores detenidos a la comisaria de Petit Thouars.
El plantón fue convocado porque la empresa está implementando jornadas laborales de 12 horas diarias, negando la pausa laboral (break de 30 minutos). La empresa también niega los permisos para que los trabajadores acudan a sus citas médicas. Además, a los trabajadores comisionistas se las ha reducido el 70% del salario, con lo que la empresa se queda con el total de las comisiones.
Estas prácticas anti laborales, la empresa Ripley no solo las lleva adelante en el Perú, sino que también las implementa en Chile; ya que en plena pandemia dejo a miles de familias en ambos países sin ingresos, gracias al apoyo de Vizcarra y Piñera.
Es por esa razón que, desde la Corriente Socialista de las y los Trabajadores CST y La Izquierda Diario Perú, nos solidarizamos con la lucha que vienen librando los trabajadores de la empresa Ripley y hacemos un llamado para que los sindicatos de otros sectores, así como los trabajadores de base, se solidaricen con esta lucha, que enfrenta las arremetidas de los empresarios que pretenden cargar las consecuencias de la pandemia sobre los hombros de la clase trabajadora.
Es importante que los trabajadores vayamos construyendo espacios de articulación y unidad que nos permitan golpear de mejor manera a los empresarios y al gobierno que los sostiene, y, en ese marco, y ante la ampliación de la jornada laboral y los despidos masivos, debemos empezar a pelear también por incorporar la lucha por la jornada móvil de trabajo que tiene que ver con que se reduzcan las jornadas laborales a 6 horas sin que esto afecte los salarios de los trabajadores y que las horas restantes sean tomadas por otros trabajadores, hoy desempleados.
De esa manera no solo se crearán más fuentes de trabajo, sino que no se afectara la vida ni el tiempo libre de los trabajadores. En ese sentido, se hace importante luchar también por el salario móvil, que implica que el salario de los trabajadores se incremente de acuerdo al incremento del costo de vida.