Sucedió en la comunidad de San Lorenzo Azqueltán. Según denuncian, participó directamente el titular de la Secretaría de Seguridad del municipio.

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Miércoles 22 de julio de 2020
Ceremonia de la consolidación de la comunidad autónoma de San Lorenzo de Azqueltán, 26 y 27 de enero de 2020. Imagen: CNI.
En San Lorenzo Azqueltán, Jalisco, comuneros denunciaron que policías al servicio de terratenientes golpearon y desaparecieron a uno de los habitantes. Entre ellos se encontraba el titular de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Villa Guerrero (donde se encuentra la comunidad de San Lorenzo Azqueltán), Fernando Gutiérrez González.
El municipio se encuentra a cargo del panista Aldo Gamboa Gutiérrez, quien fungió previamente como alcalde y actualmente es el superior de Gutiérrez Gonzáles. Los habitantes de San Lorenzo Azqueltán señalan que sus tierras son comunales y que lo han sido desde varias generaciones, siendo reconocidas incluso por las autoridades virreinales.
Sin embargo, varios grupos empresariales y privados buscan disputarse las 38 mil 200 hectáreas que reclama la comunidad. Es en ese contexto que se dio la detención el pasado 10 de julio de un habitante que fue golpeado y torturado por policías uniformados entre los que estaba Gutiérrez González. Los habitantes hicieron saber de ello al gobernador expriísta y actualmente de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro.
“El 10 de julio, un integrante de la comunidad fue detenido de manera arbitraria por policías municipales de Villa Guerrero, quienes después de golpearlo e intentar ahorcarlo, lo subieron a un vehículo y se lo llevaron, sin que la comunidad supiera de él hasta el día 11 de julio a las 8:30, hora en que fue dejado en libertad, gravemente herido y con imposibilidad de mantenerse en pie”.
Los hechos fueron denunciados y se encontraban en proceso en un juzgado de Jalisco, pero se ha visto interrumpido como consecuencia de la pandemia. Los habitantes de San Lorenzo Azqueltán son en su mayoría indígenas wixárikas y tepehuanos.
El uso de la fuerza pública contra comunidades indígenas no es nuevo en México. En Guerrero y otros estados del sur y el poniente del país con alta población indígena, la asociación entre policía, empresarios, trasnacionales e incluso grupos delictivos del crimen organizado se coordinan en una macabra orquesta con la intención de despojar a los habitantes de sus tierras para hacer megaproyectos.
En particular, la comunidad de San Lorenzo Azqueltán ha sufrido agresiones desde 2018 de manera constante. El caso de Villa Guerrero muestra cómo abiertamente la policía no está del lado de los trabajadores ni los sectores populares, sino que sus servicios los presta para defender la propiedad privada (o en este caso, por privatizar, en beneficio de los terratenientes). Que quede claro entonces que estas instituciones no son neutrales ni imparciales, sino que están controladas por los empresarios.
Ante este tipo de agresiones, se vuelve urgente rodearlos de solidaridad y evitar que, so pretexto del COVID-19, avancen en despojar a los comuneros de San Lorenzo Azqueltán de sus tierras.