La película El francotirador americano (2014), de Clint Eastwood lleva un mes en la cartelera local. Estuvo nominada a seis premios Oscar y obtuvo el de la categoría de mejor edición de sonido.

Diego De Angelis @DieDeAngelis
Martes 24 de febrero de 2015
Tras cumplir su misión, inmediatamente después de liquidar de un disparo a su enemigo; recién ahí, cuando lo único que podría esperarse no es otra cosa que dejar asentar el alivio, Chris Kyle, el francotirador más letal de la historia de Estados Unidos, a quien sus colegas apodan con orgullo “Leyenda”, se descubre, acaso por primera vez, desoladoramente sitiado. Una turba de hombres con metralla y turbante lo embiste a balazos. Emergen por todas partes, como una avalancha de hormigas que abandonan su escondite y pueblan un territorio que hasta ese momento se suponía des-poblado. Como si tan solo por un breve instante se decidieran a ser ellos mismos, los iraquíes invadidos, los invasores. La balacera resulta increíble, descomunal. Su puesta en escena lo es. El francotirador debe huir rápido, debe escapar cuanto antes; los refuerzos no llegan, su vida corre peligro. Y para colmo de males, irrumpe por la fuerza de un viento impiadoso un vendaval de arena que lo ciega sin remedio. Ya no alcanza a vislumbrar a ese enemigo que de tan despiadado está en todas partes. Una polvareda feroz lo envuelve hasta hacerlo desaparecer, hasta casi transformarlo en una fugaz y extraviada sombra.
La escena -cinematográficamente brillante- pertenece a El francotirador americano (2014), la controvertida última película de Clint Eastwood. Y la escena es rotunda por su significación narrativa, porque remite de inmediato a otra, al recuerdo fundacional de un trauma furtivo: cuando su padre le transmite, un domingo después de la iglesia, el mandato de acabar con todo aquel que se atreva a amenazar la vida de los suyos. Entonces, ante cualquier amenaza, el protagonista reacciona -no puede, aunque quisiera, no reaccionar- con violencia. “Lo que me persigue son los otros a los que no puedo salvar”, comenta Kyle, un poco irreflexivamente, como si no pudiera dar justa cuenta del verbo que determina su tormento. Luego sí, claro está, observaremos su trayectoria militar. El film, basado en su autobiografía, cuenta su historia. Sus comienzos en la Navy SEAL -principal fuerza de operaciones especiales de la Armada de Estados Unidos-; sus cuatro viajes –tours- a Irak; allí donde, de acuerdo a ciertos registros, asesinó a 160 iraquíes -aunque otras fuentes aseguran que fueron muchas más -; la relación con su mujer y sus hijos, a quienes abandona cada vez que vuela a Medio Oriente para combatir el Mal y -se sobreentiende- a los malditos. Sin embargo, es la escena familiar y no otra la que de alguna forma puntea la eficacia o la declinación de un film que incomoda, pero por sus fisuras internas.
Más allá de cualquier controversia -que la película de Eastwood encendió apenas se estrenó en su país; cuya validez debería circunscribirse a sus propios límites-, el problema que presenta El francotirador americano reside en la escasa voluntad de su director de terminar por desarrollar, en todo su alcance y consecuencia, la esencia desdichada de su protagonista. A excepción de algunos breves momentos, pareciera incluso desestimarla. Como si prefiriera no arriesgarse a indagar allí donde su historia se juega por completo. Como si, por el contrario, se distrajera en provocar otro polvo, pero de estrellas. Y en toda su desmesura, cuando el gran director norteamericano decide cerrar su historia con el despliegue apabullante de propaganda republicana. Es ahí cuando la historia –el protagonista y su esencia- fatalmente desaparece. Casi abandonada, entre un desierto de disparos que lastiman muy poco.
Estreno 15 de enero
El francotirador americano (American Sniper, 2014)
Reparto: Bradley Cooper, Sienna Miller, Luke Grimes, Jake McDorman, Kyle Gallner, Keir O’Donnel.
Ficha técnica
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Dirección: Clint Eastwood
Guion: Jason Hall (Autobiografía: Chris Kyle)
Producción: Clint Eastwood, Robert Lorenz, Andrew Lazar, Bradley Cooper, Peter Morgan.
Fotografía: Tom Stern
Año: 2014 | EEUU
Trailer oficial:

Diego De Angelis
Nació en Buenos Aires en 1983. Licenciado en Letras en la UBA, escribe sobre literatura y cine en diferentes medios. Programa y coordina el ciclo "Cine para lectores".