De cara a la realización del Congreso de la Federación Universitaria, La Izquierda Diario entrevistó a Leo Luzbo, presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales y Jenny Wainberg, presidenta del Centro de Filosofía y Letras.
Viernes 29 de mayo de 2015
Este viernes 29 de Mayo está convocado un nuevo congreso de la FUBA. ¿Como ven el escenario?
Jenny: La Franja Morada y demás agrupaciones afines al rectorado de Barbieri -que está en el ojo de la tormenta de una fuerte crisis política por escándalos de corrupción- vienen intentando avanzar sobre las posiciones de la izquierda en el movimiento estudiantil de la UBA. Las agrupaciones Kirchneristas por su parte responden a las gestiones que integran un co-gobierno con los radicales y el PRO. Se han sumado en los últimos dos congresos al boicot de los Radicales, impidiendo la renovación de las autoridades de la FUBA. Nosotros creemos que esto es posible en gran medida por el estancamiento político en el que la la federación se encuentra sumergida desde hace años. La conducción actual, compartida entre el Partido Obrero, La Mella y otras agrupaciones, hace años se limita a votar declaraciones políticas generales y administrar decenas de locales de venta de apuntes y fotocopiadoras, sin tener ninguna iniciativa para llenar de participación a la federación y poner un freno al avance de las agrupaciones ligadas al rectorado.
¿Qué propuestas tienen ante esta situación?
Leo: Nos basamos en la experiencia que venimos haciendo en los centros de estudiantes de Sociales, Psicología y Filosofía y Letras, cuya conducción asumimos en 2013. Logramos que de a poco los grandes debates nacionales entren a la universidad. Realizamos una enorme campaña contra la injusta condena a los Petroleros de Las Heras; durante 9 meses acompañamos a las familias de Lear y de MadyGraf (ex Donelley) impulsando con ellos la campaña ¡Familias en la calle Nunca Más!, meses en los que fuimos reprimidos varias veces por la Gendarmería en la Panamericana, que nos valió el ataque de personajes como Morales Solá de La Nación, el Cuervo Larroque de La Cámpora y hasta una solicitada del SMATA, preocupados por la unidad de los estudiantes con los trabajadores. Pero además dimos la pelea dentro de la universidad. Las masivas jornadas de clases públicas contra el ex SIDE y vicerrector Richarte que impulsamos en las facultades, los ciclos de teóricos donde debatimos los contenidos de nuestras carreras junto a importantes referente de las facultades con trabajadores de la fábrica bajo gestión obrera MadyGraf, fueron iniciativas donde buscábamos impulsar desde otro lugar la participación estudiantil. Y tuvieron mucho éxito. Lo mismo hicimos con las actividades culturales, como la histórica presentación de la obra de teatro “Marx en el Soho” a sala llena en un auditorio para 800 personas. Algo que no tenía precedentes en nuestra facultad de Sociales. La FUBA podría tener iniciativas de este estilo, pero está adaptada a su propia pasividad y la presión por mantener una chapa como un fin en sí mismo.
¿Qué se pone en juego para ustedes en esta nueva convocatoria?
Jenny: Para sumar un aspecto más a las iniciativas que lanzamos, este año estamos desarrollando una fuerte campaña en las facultades hacia la jornada del 3 de junio contra la violencia contra las mujeres. Hemos realizado también durante estas semanas debates en Psicología y Filo con referentes en el área, incluso debatiendo con las autoridades, ya que nos parece central elevar el nivel de la discusión y de la participación del movimiento estudiantil en los principales hechos nacionales.
Nos parece que el debate de fondo se plantea respecto al rol va a jugar la juventud, teniendo en cuenta que todas las alternativas de recambio en el marco del fin de ciclo de gobierno Kirchnerista, sean Scioli, Massa o Macri son por derecha. Mientras en los centros de estudiantes más politizados la izquierda avanzó, expresando a un sector de la juventud que se propone enfrentar esta agenda de derecha, dentro y fuera de las facultades, la federación actualmente no está pensando en cómo emerge el movimiento estudiantil como una referencia para la juventud que no se resigna a entregar sus banderas. En este sentido, las batallas contra el antidemocrático régimen universitario son parciales, sin una política para unirlas a las peleas por los derechos democráticos y las luchas de los trabajadores en las calles, cuestión que es imprescindible para soldar esa estratégica alianza entre los obreros, los estudiantes y la juventud precarizada.
Para pelear por esta perspectiva llamaremos a los compañeros del PO y al resto de las corrientes que forman parte de “La izquierda al frente” en los centros de estudiantes a poner en pie una verdadera alternativa ante la Franja Morada, el PRO y los K, planteando la necesidad de constituir un frente Izquierda, combativo y de independencia política que ponga a la FUBA a la altura de las tareas planteadas.