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Estados Unidos. Por "escasez" de obreros estadounidenses, Trump autoriza 15.000 visas temporales

Exigencia de las empresas estadounidenses para superexplotación de trabajadores migrantes. La otra cara de la criminalización de indocumentados. Más allá de su discurso xenófobo, el límite de Trump para concretar su promesa de deportaciones masivas.

Martes 18 de julio de 2017 00:50

Para no provocar un “daño irreparable” a algunas compañías, el Departamento de Interior solicita la ampliación del número de visados H-2B, el de trabajadores temporales agrícolas. El pedido llega poco después de la reunión entre Trump y Peña Nieto donde acordaron avanzar hacia un nuevo programa braceros.

Así fue que el gobierno encabezado por Donald Trump dio a conocer este 17 de julio que ha autorizado 15,000 visados adicionales para trabajadores temporales inmigrantes tras “constatar que no hay suficientes trabajadores cualificados y dispuestos de Estados Unidos para trabajos temporales no agrícolas” en el presente año fiscal.

Fue John Kelly, titular del Departamento de Seguridad Nacional, quien realizó el anuncio, luego de un intercambio con el titular del Departamento de Trabajo, Alexander Acosta. Según el comunicado, “El Congreso me ha dado la autoridad discrecional para dar alivio temporal a las empresas norteamericanas que están en peligro de un daño irreparable debido a la falta de trabajadores temporales”.

El Congreso estadounidense limitó el número de visados H-2B a 66.000 por año. Se habilita la mitad entre octubre y abril, durante la primera mitad del año fiscal, y el resto en la segunda mitad del año, a las que se suman las que no hayan sido ocupadas.

Según datos de The Washington Post, hasta el pasado 13 de mayo la administración Trump ya había recibido 120,000 solicitudes de trabajadores temporales inmigrantes por parte de empresas estadounidenses que cubrían el cupo anual por completo.

La industria de la construcción, así como las compañías hoteleras en temporadas de alta demanda, utilizan ese tipo de visas para contratar trabajadores migrantes. El gobierno estadounidense dio a conocer las que quieran pedir más trabajadores extranjeros lo pueden hacer desde esta misma semana.

La realidad de las necesidades de la clase empresarial se alza contra el discurso xenófobo y racista de Donald Trump, quien desde su campaña electoral había culpado a los migrantes de la degradación de las condiciones de vida de amplios sectores del pueblo estadounidense. Un discurso completamente reaccionario que mientras tenía como objetivo la criminalización de los trabajadores extranjeros para redoblar su superexplotación, también buscaba mantener la división de la multiétnica clase obrera estadounidense.

Apenas en marzo de este año, la empresa de los viñedos de Eric Trump, uno de los hijos del presidente estadounidenses, solicitó visas para 29 trabajadores migrantes porque necesitaban más mano de obra agrícola.

La autorización para más visas temporales representa una ayuda a los empresarios hoteleros y de la construcción. Se prepara otro acuerdo que garantizará mano de obra precarizada para los agronegocios. Todo sobre la base de la supexplotación de los trabajadores migrantes.

Más precarización para los migrantes sólo significará más temprano que tarde más degradación de las condiciones de trabajo del conjunto de la multiétnica clase obrera de Estados Unidos.

Esta medida del gobierno de Trump pone en evidencia que antes que el American First, a los trabajadores de todas las nacionalidades y de todos los colores los une el hecho de ser explotados por un puñado de parásitos que viven del trabajo ajeno.