El nuevo año lectivo comenzó con la noticia del cierre o reducción de programas y proyectos que desarrolla el Consejo de Educación Secundaria (CES).
Miércoles 7 de marzo de 2018

La realidad vuelve a demostrar que el gobierno falta a la verdad cuando habla de mejoras en el sistema educativo público; por el contrario las novedades difundidas en estos días muestran un claro recorte de recursos y proyectos.
Las medidas que se anuncian son consecuencia del pedido de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) de reducir gastos dado que los números están en “rojo”. O sea que el motivo de los cierres solo se explica desde la falta de presupuesto para la educación.
El recorte, que es todo un ataque a la calidad educativa, incluye entre otras cuestiones bajar la cantidad de horas para tutorías (1.500 menos), la reducción de horas de profesores de informática, bajar las horas de los profesores de orientación bibliográfica, la reducción algunos observatorios astronómicos y bajar la cantidad de referentes de educación sexual por centro educativo a uno por liceo.
También se propone reducir el presupuesto del Centro de Lenguas Extranjeras, las horas de Espacio Curricular Abierto (ECA) y cerrar el Programa Aulas Comunitarias (PAC).
En el caso del ECA, que son horas obligatorias en primero y segundo año lineal para tratar distintas temáticas, se reducirán 2000 horas docentes.
El PAC atiende a jóvenes de entre 12 y 17 años que se desvincularon de la educación media sin haber aprobado primer año, o nunca registraron matriculación en ciclo básico. Desde hace ya dos años se veía un paulatino vaciamiento del PAC que culminó con el anuncio del cierre definitivo y la falta de alternativas para estos adolescentes atendidos en esta modalidad.
El problema es la falta de presupuesto educativo
La Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) denunció que todas estas medidas no responden a criterios pedagógicos, sino que son consecuencia directa de la falta de presupuesto educativo.
A su vez señalaron que “5.000 estudiantes que aún no pudieron empezar las clases por problemas en los liceos"
Todos estos hechos muestran como en la política económica del Frente Amplio la educación no es una prioridad. Por el contrario se privilegian los beneficios al gran capital y se toma a la educación como variable de ajuste.
Solo la movilización de la comunidad educativa, estudiantes, docentes y trabajadores puede lograr quebrar esta orientación económica y un presupuesto digno para la enseñanza.