El pasado viernes 4 de septiembre se dio la bienvenida a los alumnos de nuevo ingreso de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional entre música, baile y distintas reivindicaciones.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Martes 8 de septiembre de 2015
El acto político-cultural contó con la participación musical de estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas Ambientales y del Frente Único de Músicos y Artistas Revolucionarios (F.U.M.A.R.)
Mientras los compañeros de Sistemas Ambientales interpretaban covers de Café Tacvba, El Cuarteto de Nos, entre otros, se contó con la intervención de Anai González Monsalvo, consejera alumna de la ENCB e integrante de la agrupación de mujeres Pan y Rosas. Ella denunció los peligros que a diario enfrentan cientos de mujeres estudiantes y trabajadoras al transportarse de sus casas a la escuela y centros de trabajo.
Además denunció que vivimos en “el país de los feminicidios”, donde cada 3 horas con veinte minutos una mujer es asesinada por el simple hecho de ser mujer. Agregó que no hay nada que festejar con la emisión de la Alerta de Violencia de Género, que significa la militarización del Estado de México. Cerró con una invitación a sumarse a la campaña internacional contra los feminicidios “#NiUnaMenos”.
Le siguió Rafael Arturo Mota, estudiante de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) y militante de la Juventud del Movimiento de los Trabajadores Socialistas. En su participación llamó a organizarse contra el recorte presupuestal que afecta mayormente al IPN.
El F.U.M.A.R., antes de comenzar su acto musical, brindó algunas palabras de apoyo sobre el caso que ha indignado al mundo entero: Aylan, el niño que perdió la vida cuando su familia trataba de conseguir una vida mejor, sin guerra.
Los estudiantes disfrutaron la música combativa que interpretó el grupo, demostrando que la cultura y la política no tienen por qué estar separadas. Antes de concluir la participación del F.U.M.A.R., Ulises, integrante del grupo y también estudiante de la ESIME, se sumó a denunciar las condiciones penosas a las que nos enfrentamos día a día los estudiantes y trabajadores en la Institución, y lo que significaría un recorte presupuestal para el IPN.
A pocos días de que se cumpla un año de la desaparición forzada de los 43 normalistas, el acto cerró con el grito unísono de: ¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!
Es claro que el IPN necesita más espacios como éste, donde los jóvenes podamos expresar nuestro sentir hacia la situación actual del país, donde podamos organizarnos, crear lazos de fraternidad y, ¿por qué no?, bailar y salir del rutinario de las actividades académicas.