Los territorios palestinos probablemente sean de los más vulnerables del planeta frente a la pandemia del coronavirus. ¿Qué sucederá cuando el virus se propague en Franja de Gaza, Cisjordania y los campos de refugiados?

Santiago Montag @salvadorsoler10
Miércoles 18 de marzo de 2020 13:30
¿Cómo llegó el COVID-19 a Palestina?
Según la prensa que cubre el Medio Oriente, como Middle East Eye (MEE) los primeros casos de coronavirus comenzaron en el Hotel Angel en Belén. Esta ciudad está ubicada en Cisjordania y es atracción de gran cantidad de turistas de todo el mundo porque allí está la Iglesia de la Natividad, lugar donde habría nacido Cristo.
Los trabajadores del aquel hotel estuvieron expuestos, según las fuentes, a ciudadanos griegos que una vez llegados a su país natal, los tests les dieron positivo.
En menos de una semana los casos en Cisjordania aumentaron a 40 confirmados. La Autoridad Palestina (AP) cerró la ciudad al turismo, también las escuelas, universidades y oficinas públicas. Además que obligó a la población a una cuarentena generalizada. El mismo método que en el resto de los países.
Pero Cisjordania y Franja de Gaza tienen una diferencia abismal con EEUU o Italia para enfrentar el coronavirus. Por un lado, los palestinos están oprimidos por el Estado de Israel, por otro, no tienen el acceso a recursos médicos, ni financieros para actuar con velocidad, mientras que los países imperialistas como EEUU son los primeros responsables de la situación de precariedad de la gran mayoría de los países en África o América Latina. Si en esos países comienza a golpear el virus ¿qué será de Palestina?
¿Cuáles son las condiciones de Palestina?
Franja de Gaza sufre un bloqueo permanente por parte del Estado de Israel, es lo más parecido a una cárcel a cielo abierto que encierra a casi dos millones de palestinos en 360 km2. Las condiciones de vivienda son de hacinamiento, más de 500 mil personas viven en campos de refugiados.
El acceso a los recursos naturales de primera necesidad está administrado por Israel que, además, vigila y usurpa su espacio marítimo impidiendo la pesca. Mientras que dependen en gran medida de la ayuda financiera internacional a través de ONGs. Según la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Medio Oriente, más de la mitad de los gazatíes se encuentra en emergencia alimentaria.
Te puede interesar: Ni agua ni jabón: en el capitalismo miles de millones están desarmados frente al coronavirus
Te puede interesar: Ni agua ni jabón: en el capitalismo miles de millones están desarmados frente al coronavirus
Obtener agua en Gaza es lo más difícil, el 80% está contaminada, lo cual beberla ya es todo un riesgo. Según la OMS, tener una buena alimentación es la base para sobrevivir en caso de estar infectado con coronavirus para tener buenas defensas en el organismo, y es imprescindible el acceso al agua para mantener la higiene. Por otro lado, los apagones eléctricos son moneda corriente. En Gaza las condiciones mínimas de supervivencia están privadas por el Estado de Israel.
Si esto parece poco, recordemos que los hospitales están hechos escombros por los bombardeos sistemáticos del ejército israelí con la excusa de que albergan yihadistas.
Hasta hace pocas semanas los utilizaba Netanyahu para su campaña a presidente. En las operaciones militares, miles perdieron sus hogares, o sea tampoco tendrán un techo para refugiarse mientras deban cumplir la cuarentena. Las cifras del ministerio de Salud palestino ilustran esta situación mencionando que escasean al menos el 45% de los recursos. O sea, ni siquiera un mínimo acceso a la salud existe en Gaza, ni hablar de la posibilidad de investigar o diagnosticar el virus.
En Cisjordania, la situación es más crítica donde hay campos de refugiados, un área caracterizada por vivir bajo el estado de excepción permanente del Estado de Israel con la colaboración de la Autoridad Palestina.
Allí el hambre pasea por los caminos de tierra entre tienda y tienda, entre los pasillos de ladrillos sin revoque. A pesar del estado de emergencia, el ejército israelí continúa la represión a los jóvenes y los colonos aprovechan la situación y en entran por las noches en algunos poblados de cultivadores palestinos y tiran abajo sus olivares, comenta un palestino oriundo de Hebrón a La Izquierda Diario.
No hay cuarentena pacífica para los palestinos. Mientras la hacen y están encerrados, también los colonos ultranacionalistas junto a soldados, arrasan casas con topadoras en Cisjordania. En Beita, el ejército asesinó a un jóven en las manifestaciones del jueves 12 de marzo, que intentaban impedir que los colonos usurpen nuevas tierras.
Es importante destacar que los test de muestras para identificar el virus los provee Israel, pero que está aportando muy pocas y sólo puede diagnosticarse en Israel. Además que la ayuda financiera está llegando desde los países árabes como Qatar y Kuwait, que envían algunos millones de dólares en aportes, pero será insuficiente.
¿Qué pasará bajo las condiciones en que se encuentran los palestinos cuando el virus derrumbe los muros del estado de excepción israelí?
Sería catastrófico. Como lo indican las cifras de UNICEF donde 3 mil millones de personas en el mundo no tienen acceso al agua potable y no pueden comprar jabón, los elementos básicos para protegerse del virus. O sea, casi la mitad de la población mundial está en condiciones de vulnerabilidad extrema viviendo en áreas urbanas hiperdegradas.
En Israel ya hay más de 300 casos de coronavirus, al menos 400 mil palestinos de Cisjordania viajan al “lado hebreo” para trabajar diariamente. En esas condiciones es muy sencillo trasladar el virus por el alto nivel de contagio que tiene.
Hasta el momento van cerca de 40 palestinos infectados en Cisjordania. En Gaza, según MEE, se preparan para lo peor con al menos 50 gazatíes enviados a cuarentena tras regresar de Israel y Egipto. Es una bomba de tiempo virósica la que se vive en el territorio palestino de la que Israel es el principal responsable.
Por esta razón es necesario destruir de inmediato las políticas represivas, racistas y colonialistas del Estado de Israel, impulsar la organización de los trabajadores de todo el Medio Oriente para brindar ayuda humanitaria y salud de calidad a refugiados palestinos. Es la única vía para evitar realmente la potencial catástrofe del virus.

Santiago Montag
Escribe en la sección Internacional de La Izquierda Diario.