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Columna. ¿Por qué el Ministro de Hacienda y el Presidente de CODELCO no pueden transitar la vía pública?

Una amarga comida fue la que tragaron el Ministro Valdes y el Presidente ejecutivo de Coldeco, Nelson Pizarro.

Jueves 6 de abril de 2017

Mientras amistosamente saldaban sus apuestas en un local de Dominó, les fue imposible esquivar al “hombre del cartel”, quien los observaba desde el frente, a la vez que alegaba con su pancarta contra las AFP. Sin embargo, no fue la única persona que se inquietó con la presencia de tan distinguidas figuras, y es que hasta monedas les lanzaron quienes se aglomeraron alrededor del restaurant del paseo Huérfanos.

Algunos se cuestionarán ¿Qué está sucediendo para que ministros y empresarios ya no puedan salir juntos a comer? Qué maldad habrán hecho estos personajes, para que sean castigados con algo que, en palabras del mismo Ministro Valdés, corresponde al elemental derecho de transitar en la vía pública.

A la hora de sincerar percepciones, son descontento y rabia los conceptos que vienen a la mente cuando se intenta descifrar que hay detrás de dichos acontecimientos.

La situación que aquejó a los honorables fue una manifestación que expresa la poca legitimidad que tiene el actual régimen político, representado en el Ministro de Hacienda, quien se ha destacado por defender el sistema de AFP, en reiteradas ocasiones.

Y por otro lado, Nelson Pizarro, representando al empresariado, con quien los ediles ministeriales hacen alianza permanente para que los duros momentos de la economía lo paguen los trabajadores.

Si algo es seguro de la situación de hoy, es que estos personajes no olvidarán fácilmente al joven que simuló desde la distancia apuntarles con un arma, mientras ingresaban a resguardarse bajo los mantos del edificio de La Moneda. ¿Por qué tanta hostilidad hacia ellos?

Nelson Pizarro ganó la apuesta a costa de despidos

Buena parte de las ganancias de CODELCO, se obtuvieron bajo un plan de reducción de costos.

En ese sentido, son memorables los 68 mil despidos que se registraron desde el 2013 en la minería, según un análisis de Sonami. Es decir, en este periodo, bajo la presidencia de Michel Bachelet, se redujeron en un 25% los puestos de trabajos. Además, cabe destacar que desde el 2014 Codelco redujo sus costos directos en un 23%.

Ante lo anterior, es legítimo cuestionarse: qué relación existe entre las familias a las que se les arrebató el sustento diario y los excedentes por 500 millones de dólares que obtuvo CODELCO durante el 2016.

Tanta plata, no sólo fue sorpresa para el ministro que perdió la apuesta, ¿quién iba a imaginar que había miles de millones de dólares, cuándo el mismo Nelson Pizarro declaraba hace sólo medio año “No hay un puto peso”?

Lamentablemente, todo lleva a pensar que la fórmula mágica que utilizó el presidente de la cuprífera estatal para sobrevivir ante la baja del precio del cobre, la costearon los mismos de siempre. Pues con lo que respecta a su persona, ninguna pérdida obtuvo en su remuneración.

Al parecer el plan de reducción no aplicó igual para los trabajadores, como los directivos, ya que lejos de perder, el Presidente de CODELCO subió su sueldo en alrededor de 8 millones de pesos anuales.

Si a la hora de sus dramáticas declaraciones sobre las graves repercusiones en la economía que trajo el fin del súper ciclo del cobre, Pizarro ganaba en bruto $444.278.022 y $272.961.279 líquido. Hoy recibe $452.328.457 en bruto y $280.548.644, de forma líquida.

Pero, el plan de reducción de costos hacia los mineros no sólo se llevó en el sector estatal. Transversalmente el empresariado del rubro salió a aplicar ajustes, obligando a los trabajadores a recibir la parte más pesada del fin del super boom del metal rojo. Un destacado ejemplo de aquello es el empeño de BHP Billiton por revocar derechos que los trabajadores de Escondida han obtenido en negociaciones anteriores. y que por salir en su defensa, durante febrero y marzo protagonizaron una huelga de 43 días.

Así es como sus actos son reflejo de su imagen. La imagen de quienes nunca pierden, pero a costa del resto. El rostro de los defensores del sistema previsional de AFP y los actuales defensores del “ajuste de cinturón” que nunca los involucra y gracias al cual hoy celebran U$500 millones de excedentes.

Ambos son parte de una clase, la cual hoy el gobierno, junto a todo su comité político sale a defender en bloque.