×
×
Red Internacional
lid bot

LA ANTIDEMOCRACIA EN ESTADOS UNIDOS. ¿Por qué es antidemocrático el sistema electoral en Estados Unidos?

En Estados Unidos, no se elige por voto popular sino por un Colegio Electoral, es un sistema profundamente antidemocrático. En esta nota explicamos este sistema.

Lunes 2 de noviembre de 2020

En el país “baluarte” de la democracia liberal, no gana el candidato que logre más votos entre los electores, Estados Unidos tiene un sistema que data de los inicios de esta nación, un sistema por demás antidemocrático.

La elección del presidente y del vicepresidente en Estados Unidos es indirecta desde 1787, y desde 1804 entró en vigor la doceava enmienda que rige el actual sistema. Así, el mandatario no es elegido por el voto popular sino por el Colegio Electoral.

Este organismo está constituido por 538 delegados que provienen de todos los estados, más Washington DC. Las colonias de Puerto Rico y Guam, aunque tienen que asumir como presidente al ganador de la contienda electoral, no tienen el derecho a votar en las presidenciales y por tanto no pueden siquiera de elegir delegados.

Los 538 electores del Colegio Electoral, son elegidos por el bipartidismo de los partidos Demócrata y Republicano. El número de electores de cada estado se supone proporcional al tamaño de su población, de esta forma, algunos de los estados más importantes resultan ser California con 55 electores, Texas con 38, Nueva York con 29 o Florida también con 29 delegados.

Dada la cantidad de electores totales, para declararse ganador, un candidato requiere sacar la mitad más uno del total, es decir 270 electores.

En este aspecto hay un punto clave para entender lo antidemocrático del proceso ya que el candidato que logra la mayor cantidad de votos en un estado, se lleva el conjunto de los electores que aporta este estado al Colegio Electoral. Es decir que, si por ejemplo en Florida 45% de los votos fueran para Biden, Trump se llevaría los 38 votos que aporta el estado de conjunto, por lo que la voluntad popular resulta claramente opacada.

Para darnos una idea de lo antidemocrático que resulta este sistema, veamos un simple ejemplo que ocurrió en 2016: en las elecciones presidenciales entre Hilary Clinton y Donald Trump en Michigan Trump obtuvo apenas 10 mil votos más que su contrincante, pero esto le permitió llevarse los 16 electores que aporta este estado al Colegio Electoral. Situaciones como esta explican que, aunque Hilary logró casi 3 millones de votos más que Trump de conjunto, el ganador de la contienda fue el empresario racista.

Por otro lado, hay que decir que el sistema electoral en este país es heterogéneo y complejo, lo que lleva a legislaciones diferenciadas entre los estados, así Nebraska y Maine dividen sus votos electorales en proporción de votos que cada candidato obtenga, sin embargo, son estados pequeños con pocos electores al Colegio Electoral.

Te puede interesar: El verdadero carácter del régimen de Estados Unidos

La pelea por los “swinger states”

En este contexto, existen estados que claramente apoyan a uno de los dos partidos, como California que vota por los demócratas desde 1992, Nueva York que vota también por demócratas desde 1988 o Texas, estado republicano desde 1980.

No obstante, hay estados como Florida, Winsconsin, Pennsylvania o Michigan que no tienen asegurado ninguno de los dos partidos, pues históricamente han cambiado sus preferencias. Por ello en buena medida los candidatos concentran sus esfuerzos en estos estados que pueden hacer la diferencia en la elección. Actualmente, en estos estados las encuestas arrojan una votación bastante cerrada.

Te puede interesar: Estados Unidos: claves para entender un sistema electoral fraudulento

El fantasma del fraude

En el actual contexto de crisis que ha sacudido Estados Unidos con la pandemia del Covid 19 y las recientes manifestaciones contra la violencia policial racista, se llega al día de las elecciones con un margen apretado entre ambos candidatos y con un clima muy polarizado donde Trump ha buscado radicalizar a su base de apoyo en contra de Biden y los demócratas.

Por otro lado, Trump no se ha cansado de señalar que si pierde las elecciones sería porque hubo un supuesto fraude electoral que se estaría configurando, en parte, dado el voto por correo que se ha llevado adelante por la pandemia que atraviesa el país.

Así, en un sistema electoral antidemocrático donde no se respeta la voluntad popular, se respira un clima de incertidumbre donde el candidato de la derecha populista y racista Trump agita para que sus seguidores “defiendan” sus votos, ante el candidato neoliberal Joe Biden, miembro del establishment demócrata.

No está demás decir que ni la ultra derecha que representa Trump, ni el mal menor que representa Biden son una opción, es necesario que la clase trabajadora estadounidense construya una alternativa independiente realmente de izquierda, como señalan nuestros compañeros de Left Voice en el corazón del imperialismo estadounidense.

Relacionado:Biden vs. Trump: una elección rodeada de incertidumbre para el imperialismo estadounidense