En los últimos días ha ido aumentando la información al respecto de un posible emplazamiento a huelga por parte de trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM).
Sábado 2 de noviembre de 2019
En los últimos días ha ido aumentando la información al respecto de un posible emplazamiento a huelga por parte de trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM).
Como el título de este artículo lo indica, a continuación trataremos de explicar de forma breve ¿por qué es importante que los estudiantes apoyos este emplazamiento a huelga? Pero también explicaremos cuáles son las demandas de los trabajadores y por qué nos parecen totalmente justas.
En primer lugar, cabe aclarar que ya van varios años en los que las bases de los trabajadores se han puesto a debatir y a tomar en cuenta la posibilidad de realizar una huelga, pero es la dirección del sindicato la que lo ha evitado.
Los aumentos salariales que se suelen dar nunca rebasan el 4 %, lo que en pocas ocasiones iguala a la inflación. Además, se suma a ello la pérdida del poder adquisitivo que han dejado décadas de neoliberalismo y de ataques a las conquistas de los trabajadores en general.
La gran parte de trabajadores de la UNAM ganan entre 5 mil 800 y 8 mil pesos, mientras la canasta básica se ubica en los 8 mil 210 pesos.
Cabe recalcar los salarios y gastos millonarios en rectoría, donde el rector gana más de 150 mil pesos mensuales, además de que se han reportado gastos de más de 6 mil pesos en ceniceros, y plumas de más de 34 mil pesos.
Este año, aún con el gobierno del Morena, el tope salarial de todo el gremio universitario se fijó por debajo de la inflación anual, lo que se traduce en que incluso ganando un poco más, alcance para mucho menos.
Por ello, consideramos que las demandas de los trabajadores de la UNAM son muy justas. Y pese a quienes opinan que no es posible que éstas se cumplan, basta con recordar el caso de los trabajadores de Matamoros, que con una gran huelga consiguieron un 20 % de aumento salarial y un bono de 32 mil pesos.
Una huelga triunfante de los trabajadores de la UNAM dejaría en mejores condiciones al resto de los trabajadores del sector educativo a nivel nacional.
Es bien sabido que hay más de una decena de universidades estatales en quiebra en México, las cuales han sido víctimas de desvíos millonarios.
Quienes pagan esta crisis son los trabajadores de las universidades, quienes han dejado de cobrar sus salarios de forma regular. Si los trabajadores de la UNAM logran sus demandas, podrían romper con el techo salarial del 3.5% de aumento que se impone a los sindicatos universitarios.
Una huelga triunfante no solo pondría en mejores condiciones a otros trabajadores, sino también a quienes estudiábamos en la universidad.
Porque mejores condiciones laborales para los trabajadores y académicos (que ganan menos de 100 pesos la hora/clase) se traducen en mejores condiciones de estudio para nosotros.
Es fácil darse cuenta que muchos universitarios tenemos complicaciones para inscribir materias o para acceder a servicios de calidad en nuestras escuelas. Desde instalaciones descuidadas, hasta largas filas en los distintos servicios educativos son algo constante en la vida de un estudiante.
Si las condiciones laborales de los trabajadores y académicos mejoraran, también mejorarían las condiciones de estudio, además que muchas de las instalaciones que se encuentran limpias es por trabajadores que tienen que hacer horas extras para intentar llegar a fin de mes.
Gracias a los trabajadores es que la universidad funciona a pesar de que llega poco presupuesto, ya que muchas veces es desviado a otros gastos exorbitantes, sin olvidar que muchas veces se va a los equipos de fútbol americano.
Como estudiantes, a veces nos olvidamos que nosotros también seremos trabajadores, y si las luchas de los trabajadores de hoy ganan, los beneficios y conquistas de las luchas de hoy también son mejores condiciones para los futuros trabajadores, para los estudiantes.
Por eso es necesario que los estudiantes abracen la lucha de los trabajadores, para estar en mejores condiciones. Para que mañana, que pongamos las aulas y el conocimiento generado ahí al servicio de las luchas y del pueblo pobre y trabajador.
Porque si la juventud toma como bandera la lucha de los trabajadores universitarios, la lucha se fortalece.
Pelear por las demandas de los trabajadores es también defender la educación pública y luchar contra la antidemocracia en la universidad.
Para que trabajadores, estudiantes y académicos podamos decidir el rumbo de la universidad, no sólo en cuanto a los planes de estudio y en la elección del rector, sino también en el manejo del presupuesto de la universidad y también es defender y recuperar el pensamiento crítico y por una juventud que luche junto a su clase.