En medio de una feroz campaña de los medios de comunicación contra los maestros, miles de voces de intelectuales, estudiantes, artistas, trabajadores y familias se han alzado apoyando su lucha.
Viernes 10 de junio de 2016
La lucha de los maestros contra la reforma laboral disfrazada de educativa es una de las peleas más grandes que ha dado la clase trabajadora en México en los últimos años.
Una vez más, esta valiente lucha es satanizada en los medios de comunicación día tras día como lo hicieron anteriormente con los trabajadores electricistas o con los estudiantes de la UNAM cuando fueron a la huelga para defender la gratuidad de la educación. Esta es la libertad de prensa que la clase dominante festeja cada año, mientras a los medios independientes los acosan y reprimen.
Las mentiras del gobierno
El gobierno de Peña Nieto cuyo partido viene de perder en las elecciones del fin de semana pasado, busca imponer a toda costa una reforma que atenta directamente contra los derechos de los maestros, burlándose de la capacidad del pueblo trabajador mexicano. Propaga la idea de que quienes protestan lo hacen porque no se quieren evaluar e incluso que la SEP ha estado dispuesta a sentarse a negociar.
En realidad, la protesta y el enorme descontento que atraviesa el país de norte a sur en este gremio no es por una evaluación cualquiera, es porque implica acabar con la estabilidad en su empleo y avanzar en privatización de la educación gratuita en el país.
Buscan volver más “productivo” al magisterio, a partir de evaluar su desempeño con pruebas estandarizadas y sin criterios pedagógicos, mandatadas desde organismos internacionales que no toman en cuenta particularidades de cada región. Quieren acabar con la educación pública y el primer paso es atacar a la organización de los trabajadores de la educación resistentes, y establecer el “autofinanciamiento” de cada escuela para que los padres de familia tengan que hacer frente a los gastos de mantenimiento y materiales.
Contra la reforma educativa
Sin embargo, los maestros han demostrado una firme convicción de defender sus derechos y en todo el país han protagonizado enormes manifestaciones, plantones y tomas de alcaldías, que muestran que el creciente descontento no se frena con las medidas represiva y la cerrazón oficial avaladas por la dirección traidora del SNTE.
Esta lucha ha despertado la simpatía de amplios sectores populares que no creen en las mentiras del gobierno y que han salido a marchar codo a codo con los maestros, y donde la juventud se ha hecho parte de esta lucha como se ha visto en varios estados con los estudiantes normalistas, y en la Ciudad de México con normalistas y universitarios.
Los maestros defienden la educación para las siguientes generaciones, defienden sus derechos como trabajadores y se oponen con decisión a la política de este impopular gobierno. Los jóvenes que venimos de protagonizar históricas luchas debemos sumarnos de manera contundente. Si el gobierno y los empresarios logran degradar las condiciones laborales de los maestros, mañana harán lo mismo con nosotros.
Los estudiantes y los maestros en defensa de la educación
Después del movimiento #YoSoy132 que surge cuando cientos de estudiantes acorralan a Peña Nieto en los baños de la Universidad Iberoamericana, miles de jóvenes han participado en diferentes luchas en este país. Un momento que quedó grabado para la historia fue cuando, en el 2013, decenas de escuelas de la UNAM, el IPN y la UAM pararon en repudio a la represión contra los maestros cuando estos fueron desalojados del Zócalo de la Ciudad de México.
Los estudiantes y los jóvenes que salimos a las calles en ese momento y que después nos multiplicamos por decenas y cientos de miles denunciando al Estado como el responsable de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, debemos salir como en ese entonces a apoyar a los maestros.
Si los maestros triunfan en esta pelea es un triunfo para toda la clase trabajadora del país y para la juventud, porque estaremos en mejores condiciones para enfrentar las demás reformas antipopulares. Apoyemos a los maestros sumándonos a las manifestaciones para fortalecerlas, hagamos campañas de acopio de víveres para sus plantones, pero también defender al magisterio de las mentiras de la televisión en reuniones familiares y en discusiones con amigos y difundiendo su lucha en redes sociales es muy importante.
Somos una generación que ya no cree en los medios tradicionales y en los partidos de los empresarios, pongamos en juego este despertar político de la juventud combativa para apoyar a este sector de nuestra clase que pelea valientemente por sus derechos.