Este 19 de noviembre el Frente de Izquierda se propone realizar un acto histórico, llenar el estadio de fútbol de Atlanta, con una fuerza que rompa la historia y que demuestre que la izquierda combativa vuelve a llenar una cancha de futbol, los trabajadores bancarios tenemos que ser parte de esta gesta.
Martes 15 de noviembre de 2016
El Frente de Izquierda se erige como la única alternativa política de los trabajadores, desde su surgimiento en 2011 se enfrentó a los ajustes y represiones del kirchnerismo y del macrismo. De esta expresión surgieron referentes como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, ambos dirigentes del PTS, que pusieron sus cuerpos frente a las balas de la Gendarmería enviada por el FpV, cuando las patronales pretendían dejar en la calle a cientos de trabajadores en Lear, y en la gráfica recuperada, en lucha, por sus trabajadores: MadyGraf (ex Donnelley).
Enfrentando la represión de la Gendarmería, los diputados del FIT pusieron sus bancas al servicio de la clase trabajadora; son los diputados que cobran como un docente y donan el resto de sus dietas a las luchas obreras, que renuncian a sus jubilaciones de privilegio y enfrentan el ajuste que pretenden hacer caer sobre el pueblo trabajador.
Los referentes del FIT son la expresión de miles de trabajadores, de jóvenes, de estudiantes y de mujeres que militan para acabar con un sistema de opresión y de precarización. Un sistema que genera millones con la explotación de la clase trabajadora, algo de lo que los bancarios sabemos bastante.
Cientos de personas acumuladas en sucursales si en el espacio suficiente y sin el personal necesario para atenderlas, un caldo de cultivo de la bronca, que culmina con el maltrato, las amenazas y las agresiones a los compañeros.
Las largas y extenuantes jornadas, los compañeros con problemas psíquicos y físicos, el estrés constante, las amenazas y maltratos de los superiores, los mails que llegan obligándonos a trabajar los fines de semana y los feriados.
Los miles de millones que ganan los bancos y los millones que se invierten en nuevas tecnologías que les permiten ganar miles de millones más, pero jamás en infraestructura que nos permita mejorar nuestras condiciones de trabajo.
Los salarios que no alcanzan y el impuesto a las ganancias que se suma a la acuciante inflación. La tregua de las burocracias sindicales que hacen todo lo posible para lograr que no nos organicemos y luchemos por los derechos que estamos perdiendo, derechos que una vez se consiguieron con arduas luchas y ahora se pierden sin oponer resistencia.
Porque consideramos que las variantes de partidos tradicionales representan a los distintos sectores patronales; desde el neoliberalismo amigo de los buitres de Cambiemos, hasta los pagadores seriales de deuda y amigos de los patrones nacionales del Frente para la victoria, que juntos en el congreso votan las leyes que hacen pesar la crisis sobre el pueblo.
El titular de la asociación bancaria, Sergio Palazzo, viene pactando una tregua con los banqueros. Mientras se muestra combativo ante los medios, no llama a los bancarios a organizar la lucha por el salario perdido, por los tercerizados ni por los gravísimos problemas que atraviesan las sucursales. Sin embargo se sentó en la mesa de Scioli ,y ahora, se sienta en la de Massa y el Frente Renovador, para cerrar pactos con los políticos del régimen siguiendo el mismo camino que el resto de la burocracia sindical.
Lo que necesitamos los trabajadores es una salida con independencia política de los partidos socios de los empresarios.
Necesitamos poner en pie una fuerza política que luche por los trabajadores, que ponga sus bancas al servicio de nuestras luchas y que sea la primera línea ante el ataque los patrones y sus socios en el Congreso.
Por todo esto, los trabajadores bancarios tenemos que estar en Atlanta este 19 de noviembre.