Tras el paro nacional universitario un sector de docentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA nucleados en la Asociación Gremial Docente (AGD) adhirieron al paro. La izquierda diario los entrevistó para que cuenten la situación de económicas y los motivos para sumarse a la medida de fuerza.
Sábado 18 de abril de 2015 14:40
Esta semana docentes universitarios y preuniversitarios, convocaron a un paro nacional por el reclamo de apertura de la discusión salarial paritaria. Exigen un aumento salarial del 40%, así como la inmediata homologación y aplicación en todas las universidades nacionales del Convenio Colectivo de Trabajo.
La semana de paro nacional fue convocada por CONADU Histórica en 28 Universidades y por la Asociación Gremial Docente en la UBA. En algunas facultades de la UBA, como en Filosofía y Letras, el Ciclo Básico Común y Ciencias Económicas se llevaron adelante clases públicas como una forma de darle visibilidad y continuidad a la medida de fuerza, buscando ganar el apoyo de los estudiantes. En la Facultad de Ciencias Sociales, una asamblea realizada el lunes de más de 300 estudiantes votó masivamente el apoyo a la lucha docente. Mención aparte merecen las agrupaciones kirchneristas que se opusieron.
En económicas, un sector de docentes se sumaron a la medida con paro sin clases y otros impulsaron jornadas de clases públicas Los docentes Juan Graña y Cecilia Rikap, miembros de la comisión directiva de la Asociación Gremial Docente (AGD) de Económicas, señalaron “En este contexto, en tanto las condiciones en las que trabajamos –que afectan insoslayablemente la formación de los estudiantes- son el resultado de una decisión política del Ministerio de Educación y de las autoridades de la UBA y la Facultad, el gremio tomó la decisión política de enfrentarlas con movilización”.
Desde la Izquierdadiario entrevistamos a Lucia Ortega docente de la materia Historia Económica, Social y Argentina en la facultad de Ciencias Económicas (FCE-UBA) ,Mariana Hirsch docente de la materia organización industrial (FCE-UBA), y Guillermo Gigliani Secretario General de AGD-Económicas y docente en la materia Dinero, Crédito y Bancos.
¿Por qué adhieren al paro?
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Lucia Ortega: Por que mientras que el poder adquisitivo del salario docente cayó entre un 8% y un 12% durante 2014, el acuerdo salarial firmado por las direcciones burocráticas afines al gobierno, establece su re apertura recién en junio de este año, lo que ha generado un extendido malestar. Económicas es una de las facultades con mayor cantidad de docentes sin renta y otros tantos que trabajan ni siquiera sin nombramiento. Ir al paro es una forma colectiva y legítima de protesta, no sólo en defensa de nuestras condiciones laborales como trabajadores, sino en defensa de la educación pública y gratuita, por eso también es importante el apoyo de los estudiantes. En Sociales el paro alcanzó más de un 50% de adhesión y contó con un importante apoyo por parte de los estudiantes, como también lo hicieron los estudiantes de Filosofía y Letras y el CBC. Sería importante que en Económicas los estudiantes también convoquen asambleas masivas para debatir y apoyar estas medidas.
Mariana Hirsch: Pertenezco a la AGD desde que comencé a dar clases, incluso antes de que la Universidad me reconociera como docente aprobando mi designación. Desde entonces fui testigo del compromiso del gremio para con la lucha por mejorar nuestras remuneraciones, condiciones de trabajo y derechos políticos en la Universidad. Los paros en general, y este en particular, tienen como objeto la concreción de esas reivindicaciones, por eso adhiero. A esta altura puede parecer una obviedad para muchos, pero aún en la UBA tenemos que recordar cada día que la calidad educativa de los estudiantes tiene como condición necesaria la existencia de docentes bien capacitados que puedan desarrollar sus tareas en óptimas condiciones. La realidad dista mucho de ello. Las autoridades conocen la situación a la perfección, pero desde hace décadas la niegan o ignoran. ¿Qué nos queda entonces a los docentes comprometidos con nuestro trabajo más que organizarnos, visibilizar el problema y presionar para su resolución?
¿Cuál es la situación de los docentes de Económicas?
Lucia Ortega: nuestra facultad es el ejemplo más acabado del acuerdo que tienen el PRO, la UCR y el kirchnerismo de desfinanciar la UBA y la educación superior universitaria, avanzando en la privatización de la educación y poniendo la universidades al servicio de las grandes empresas. Proliferan los negocios con las grandes compañías privadas, que “aportan” casi todo el presupuesto “propio” que ejecuta, teniendo injerencia en los contenidos de lo planes de estudio. Esto se sostiene por el régimen antidemocrático de cogobierno donde la mayoría de los docentes al no estar concursados no tenemos representación, ni siquiera existen las Juntas por Carrera como en otras facultades. Así Económicas el 60% de docentes trabajan ad-honorem, mientras la gestión de la facultad mira para el costado e incluso a principios del año quiso cesantiar a Guillermo Gigliani como una clara señal para avanzar contra todos aquellos docentes de izquierda que se oponen a su mandato.
Guillermo Gigliani: En Económicas de la UBA, los docentes de la AGD impulsamos la semana de lucha de Conadu Histórica levantado las clases o dando clases públicas en espacios abiertos . Dado el peso que tienen en la facultad algunas carreras con menos tradición gremial, como contador o administración, la adhesión a la protesta es menor que en otras facultades de la UBA. Pero aun así, el paro en Económicas tiene una expresión concreta en el hecho de que decenas de docentes no dan clase. Varios, por otro lado, preferimos dar clases públicas que se desarrollan a la vista de los miles de estudiantes y de los docentes que circulan por el edificio de avenida Córdoba en los horarios centrales. En todos los casos, estas clases en los patios y en los pasillos despiertan un apoyo decidido de los estudiantes del curso, que sacan las sillas del aula y las restituyen a su término, siguen la exposición del docente de principio al fin, escuchan los motivos de la protesta gremial e intervienen expresando su solidaridad abierta con la pelea por el salario.
Mariana Hirsch: Económicas es la facultad enemiga de la carrera docente por excelencia. Hasta obtener una designación de ayudante ad honorem es una lotería. Los docentes que sí lo logramos debemos contentarnos con eso: ser rentados por nuestras tareas es un sueño casi imposible. Las rentas, cuando se consiguen, se reparten a criterio de las autoridades, jefes de departamento o jefes de cátedra. La suerte de cada docente que comienza a dar clases está echada de antemano por lo vínculos del espacio al que va a pertenecer. La situación es compleja en los dos polos generados por esta realidad: por un lado existen compañeros que dan clase desde hace más de 15 años sin cobrar. Por el otro, hay compañeros que no llegan a cumplimentar un año de experiencia docente, porque se les hace insostenible, y comienza la "rotación" de docentes frente al curso.
Ascender al interior de cada cátedra también es una tarea titánica, no importa los títulos o la experiencia que alguien haya acumulado en su proceso de formación, los escollos son infinitos al amparo de estructuras inamovibles o proscripciones desde "más arriba". Además, a diferencia de otras facultades, los posgrados en Económicas no son gratuitos para quienes enseñamos en esta casa. Hasta pertenecer a un grupo de investigación sin cobrar por ello resulta complicado: no existe ni espacio físico para desempeñar esas tareas. Y por su puesto, ni qué decir de la financiación de asistencia a congresos o conferencias donde se discutan los temas que enseñamos.
A esta altura el cómo se sostiene una enseñanza de calidad en nuestra facultad resulta algo sobrenatural. La pregunta es hasta cuándo va a poder subsistir en tales condiciones.