Entrevistamos a Antonio Páez, secretario del sindicato de trabajadores de Starbucks para conocer cuál es la visión que se tiene desde el rubro de la comida rápida sobre el proyecto de ley presentado por el gobierno que busca la creación de un estatuto especial para jóvenes trabajadores que se encuentren estudiando en la educación superior.
Miércoles 16 de mayo de 2018
LID: Antonio, nos interesa conocer ¿cuál es la opinión que tienen ustedes, desde el sindicato de Starbucks sobre el actual proyecto de ley presentado por el gobierno y que busca la implementación de un estatuto especial para jóvenes que se encuentren trabajando y estudiando al mismo tiempo?
Antonio: hace un par de semanas tuvimos acceso al proyecto de ley que había reflotado el gobierno y que justamente apuntaba a crear un estatuto especial para jóvenes trabajadores. Al leer el proyecto nos percatamos de inmediato que esto era un ataque al conjunto de las y los trabajadores y particularmente crítico para el segmento que hoy representamos, un sector que se encuentra compuesto por miles de jóvenes entre 18 y 24 años y que se encuentra cursando estudios en la educación superior.
LID: Cuando dices especialmente crítico para tu sector ¿a que te refieres en específico?
Antonio: Nosotros trabajamos en la comida rápida, un sector que emplea más de 15 mil jóvenes a nivel nacional. Jóvenes que en una proporción mayoritaria son estudiantes. Por eso decimos primero que es crítico para nuestro sector.
En segundo lugar identificamos que de avanzarse en un proyecto como el que presentó el gobierno, empresas como Mcdonals, Burguer King, Starbucks, Doggis y otras tendrán muchas mas herramientas para aumentar la explotación en sus trabajadores.
Hoy al estar nuestros locales adheridos al sector de comercio, estamos afectos a la ley 20.823, la cual obliga al empleador a entregar 7 domingos extras al año a las y los trabajadores de jornadas superiores a 30 horas. de aprobarse esta ley, ese derecho desaparece junto al pago extra consignado para los turnos de día domingo.
Esto es un ejemplo de lo nocivo que es para los trabajadores jóvenes este proyecto.
LID: y dices que esto es un ataque de conjunto a las y los trabajadores ¿por qué lo ven así?
Antonio: Porque un ataque a un sector de la clase trabajadora afecta al resto. consideramos que no es casual que el gobierno tenga la intención de legislar sobre un grupo específico, en este caso los trabajadores-estudiantes para luego avanzar sobre las mujeres o los adultos mayores.
Según los que hemos conversado con varios especialistas en derecho laboral, los estatutos especiales se proponer, por lo general, para ramas productivas específicas y no para características especiales de quienes trabajan en dichas ramas. En este caso crear un estatuto para trabajadores jóvenes sin importar en la rama productiva que desempeñe apunta a crear trabajadores de primera y segunda clase.
LID: ustedes han tenido la oportunidad de participar en los debates en la cámara de diputados, ¿cómo evalúan el cambio en la postura del gobierno con relación a este proyecto?
Antonio: Consideramos que le hecho de que el ministro haya declarado su disposición a revisar el proyecto en su conjunto es una conquista de las organizaciones que impugnamos desde el principio la sola idea de legislar en esta materia. Consideramos que también es importante el hecho de que el gobierno retrocedió de la idea de legislar sobre la base de un estatuto. Seguramente el ministro Monckeberg no quiere ver salir rechazado el primer proyecto en materia laboral de este gobierno.
Ahora de todas maneras tampoco tenemos confianza en que el proyecto que será presentado el 25 sea muy diferente al que esta hoy sobre la mesa, seguramente se integraran algunas de las críticas que se le hicieron, pero no sabemos cual será el "contrapeso" que integrara la derecha.
El día jueves fuimos invitados a participar en una reunión en el ministerio para adelantarnos parte del trabajo, seguramente en dicha instancia podremos hacernos una idea más clara de hacia donde quieren avanzar lo que nos permitirá prepararnos de mejor forma para rechazar, como decíamos al comienzo, cualquier ataque contra las y los trabajadores.