Marzo llega a su fin. El mes clave en que se celebraron muchos acuerdos paritarios, termina con buenas noticias en este plano para el Gobierno.
Juana Galarraga @Juana_Galarraga
Jueves 29 de marzo de 2018 12:48
"En esta noche,
por tres monedas,
vendo mi amor"
Fragmento de Tres Monedas
Peligrosos Gorriones
Se acerca el final de marzo y Mauricio Macri puede felicitar a su ministro de Trabajo, Jorge Triaca. El jefe de la cartera laboral le alcanzó varias buenas noticias, en el marco de una economía que no deriva en crisis más aguda en lo inmediato, pero cuyos desequilibrios de fondo siguen sin resolverse.
Los resultados que el Ejecutivo puede lucir en materia económica y de crecimiento, son magros por no decir prácticamente nulos. Sin embargo, algo que Cambiemos puede festejar, es haber atado los salarios de un altísimo porcentaje de los trabajadores registrados a niveles muy por debajo de la inflación estimada para 2018 por diversos analistas.
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La conformación de “el club del 15%” es resultado de las gestiones de Triaca. Así se bautizó a un grupo de sindicalistas que firmaron paritarias con aumentos acordes al porcentaje deseado por el Gobierno. Incluso hubo quienes firmaron acuerdos por debajo de esa cifra, es decir, que no alcanzan a cubrir la estimación de la inflación oficial, calculada precisamente en un 15%. El peronista Santa María cerró por un 12% en cuotas para los encargados de edificios.
Triaca se anota un poroto que lo valoriza como miembro del gabinete de los CEO luego de los escándalos que protagonizó y que generaron una crisis de envergadura para el oficialismo. ¿Qué hubiera pasado con las paritarias si el Gobierno hubiese cedido a la presión pública y mediática y hubiese hecho rodar la cabeza de Triaca poco menos de dos meses atrás? De mínima, el margen del Gobierno para imponer sus condiciones en las negociaciones se hubiera visto reducido. De todos modos, de parte de las conducciones sindicales, el ánimo lejos estuvo de pretender el apartamiento del ministro.
“Jorgito”, como le llama el dinosaurio Cavalieri, es del palo. Hombre de buen diálogo con los burócratas de los gremios, proviene de un linaje íntimamente ligado al mundo sindical. Su papá Jorge Alberto Triaca, dirigió el gremio del Plástico (UOYEP) desde comienzos de los 70. Fue diputado nacional en los 80 y ministro de Trabajo entre 1989 y 1992. Para negociar en momentos en los que la burocracia desea tanto el sostenimiento de la paz social como Cambiemos, mejor diablo conocido que ángel por conocer.
Este jueves sorprendió la noticia sobre las supuestas aspiraciones de Antonio Caló. Según publicó Ámbito Financiero, el hombre que conduce la UOM (metalúrgicos) sostuvo que pretende perforar el bajo techo pautado y buscará firmar un acuerdo por el 20%. ¿Puro humo? ¿El cuento de Caló de cada año? Hasta el momento el dirigente ha dejado pasar despidos y suspensiones en su sector como si nada. No parece estar muy preocupado por las condiciones de vida de sus afiliados.
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Bienvenidos al club
El selecto club del 15% está conformado por sindicalistas de buen diálogo con el oficialismo. Uno de los socios fundadores del club, fue Roberto Fernández de la UTA, quien cerró la paritaria del gremio de los choferes en un 15% en tres cuotas, la última de las cuales se cobrará recién a partir de 2019. Hasta el momento, los últimos en sumarse fueron Guillermo Pereyra de petroleros y Gerardo Martínez de la UOCRA.
La “cláusula embarazo” en lugar de la “cláusula gatillo”, también es una constante entre los usos y costumbres de los miembros de este club. La “gatillo” estuvo contemplada en las negociaciones paritarias de buena parte de los sindicatos en 2017. El alcance de esta demanda, que estipula aumentos de sueldos disparados automáticamente con el incremento de la inflación, puede entenderse como una concesión oficial en el marco de un año electoral. La “embarazo” simplemente implica una revisión dentro de los nueve meses luego de firmado el acuerdo. La revisión, es decir la reapertura de la discusión para establecer si se actualizan o no los salarios, no necesariamente derivará en aumentos de sueldos. ¿Pan para hoy, hambre para mañana? ¿Qué pasará con la paz social en nueve meses, nada más y nada menos que en el mes de diciembre?
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Entre los principales gremialistas que ya firmaron paritarias también se encuentra Armando Cavalieri de Comercio, José Luis Lingeri de Obras Sanitarias y Guillermo Moser de Luz y Fuerza. También cerraron por el 15% los tintoreros, pintores, remiseros, los aceiteros de San Lorenzo, aeronáuticos, petroleros de YPF. Los gremios docentes acordaron cifras que rondan ese monto Córdoba, Mendoza, Salta y Misiones. En CABA 15 de los 17 gremios docentes firmaron por el 15. Los únicos que rechazaron este aumento fueron UTE y Ademys.
La actitud negociadora de la burocracia sindical con el Gobierno redunda en una llana traición a la voluntad de lucha contra el ajuste, expresada por trabajadores y trabajadoras en las masivas movilizaciones del 14 y el 18 de diciembre. De la misma forma, hay sectores que siguen luchando y no han cerrado sus paritarias, como los docentes de la provincia de Buenos Aires. Entre otras luchas en curso, los bancarios tampoco aceptaron un 15% y siguen en la puja por defender sus salarios.
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La burocracia está preocupada en dirimir su interna y la rosca de la CGT. Mientras, entrega todo por tres monedas, como dice la canción.