27 muertes tras el inicio del 18 de Octubre, 1600 detenidos por prisión preventiva por organizarse, 520 personas con daños oculares, más de 30 denuncias de abuso sexual contra la policía, razones de sobra existen para que La CUT convoque a un paro nacional este 9 de marzo, las adhesiones vías declaraciones a través de las redes sociales no son suficientes, la CUT debe organizar y garantizar que quienes somos parte de la central podamos efectivamente sumarnos al Paro, el gobierno nos sigue asesinando, torturando y sacando los ojos ¿qué más esperan?

Patricia Romo Profesora del Liceo Domingo Herrera B-13. Integrante de la Agrupación Nuestra Clase Antofagasta.

Joseffe Cáceres Trabajadora UMCE y vocera de Pan y Rosas Chile
Martes 18 de febrero de 2020
El día internacional de la mujer trabajadora se acerca con fuerza, desde distintos lugares y sectores cientos venimos preparándonos y organizándonos para ser parte activa del llamado a la huelga general que se realiza a nivel internacional, y que desde el 2do encuentro plurinacional de mujeres que luchan llevado a cabo en enero, nos sumamos para este 8 y 9 de marzo hacer temblar Chile.
El gobierno de Piñera por su parte también se prepara, cada vez desarrollando una política de represión más dura, resguardando con uñas y dientes la herencia de la dictadura militar de Pinochet.
El gobierno más duro
Más de 27 muertes desde lo iniciado tras el 18 de octubre, a manos de la policía del gobierno de Piñera, 1600 detenidos por detención preventiva por el hecho de movilizarse y más de 520 personas con daños oculares víctimas de la brutalidad policial, sin contar los más de 30 casos de denuncia de abusos sexuales por decenas de mujeres contra la institución de carabineros, la aprobación de la ley anti movilización, son muestra concreta de la preparación por parte del gobierno de esta línea represiva.
Mas de 170 mil despidos en el marco del proceso del estallido social, tras la argumentación “por necesidad de la empresa”, más de 9 mil despidos solo en el retail, donde quienes en su mayoría son mujeres trabajadoras, madres de hogar y familia, condiciones paupérrimas de trabajo, con las permanentes brechas salariales, donde el subcontrato sigue teniendo rostro de mujer acá en Chile y empujándonos a condiciones de vida precarias día a día.
La CUT más blanda
La huelga general no se llevará a cabo con historias de Instagram o momentos de Facebook, las adhesiones vías declaraciones a través de las redes sociales no son suficientes, la CUT debe organizar y garantizar que quienes somos parte de la central podamos efectivamente sumarnos al Paro.
Hasta el momento de nada concreto han servido la declaración de la vocera Julia Requena, vicepresidenta de la mujer e igualdad de la CUT cuando el día 24 y 25 de enero, en el contexto del 12° Congreso Nacional de la CUT decía “unánimemente nos sumamos al llamado a huelga general que impulsa la coordinadora 8 de marzo”, esas frases siguen teniendo solo un peso, en las noticias del sitio virtual de la CUT. El gobierno nos sigue asesinando, torturando y sacando los ojos ¿qué más esperan?
Hoy las organizaciones sindicales más grandes que conforman la CUT, están categóricamente llenas de mujeres, así como lo es la ANEF, el mismo Colegio de Profesores, quienes además participan a través de sus dirigencias en el Comité de preparación de la huelga de sindicalistas y trabajadoras que hace más de un año se activó posterior al Encuentro de Mujeres que Luchan.
Podemos ir por mas
Somos miles de trabajadoras asociadas a la central, miles que buscamos este lunes 9 de marzo, pasar a la primera línea de la movilización tras la convocatoria de Huelga, pero que buscamos poder hacerlo a la vez de la mano de nuestros compañeros varones también, y para que aquello se concrete, es necesario desde ahora que comencemos a organizar desde las bases y en asambleas preparatorias.
Buscamos efectivamente que el paro se desarrolle, que no sea testimonial, cuando exigimos a las dirigencias sindicales de nuestros grandes organismos, no lo hacemos porque no creamos en nuestra fuerza, o porque depositemos la confianza en aquellas, sino porque es una responsabilidad básica que se garantice desde los dirigentes espacios deliberativos, métodos de resguardo y por sobre todo preparar el paro.
No podemos quedar relegadas este 9 de marzo a la disponibilidad de los criterios y horarios de nuestras jefaturas o los empresarios que dirigen las empresas o fabricas donde trabajamos, el paro debe ser efectivo, sin tener limitaciones, para eso es necesario que desde la CUT, se garantice la movilización de las y los miles de quienes queremos movilizarnos.
Un debate necesario, para cuando existe responsabilidad en la realidad
Estos mismos debates quienes somos parte de Pan y Rosas, también los venimos desarrollando al interior de la comisión de huelga de mujeres sindicalistas y trabajadoras. Ante lo mismo es necesario reforzar como lo hemos hecho en reflexiones con las compañeras que dirigen la coordinadora 8 de marzo, que efectivamente la interpelación a las grandes sindicales, sea mayor, y más concreta, no podemos conformarnos con ver en las redes sociales, los llamados a huelga general.
¿Porque es necesario paralizar?
Este 8 y 9 de marzo seremos miles, en una jornada a nivel nacional, donde decenas de mujeres estaremos en la calle en un día de lucha. Y donde desde hoy es importante comenzar a motivar a cientos más. Sin embargo, esta fuerza que llevaremos en todo Chile como mujeres, hoy se encuentra en un desafío inmenso ante el recrudecimiento de la violencia del gobierno de Piñera.
Por lo mismo hoy es urgente organizar un gran paro en defensa de todas las mujeres trabajadoras, de nuestras compañeras estudiantes y pobladoras, en unidad con nuestros compañeros varones, buscamos que las demandas de quienes somos trabajadoras se pongan al centro, como lo son el igual trabajo e igual salario, terminar con las pensiones miserables, y acabar con el sistema de AFP, poner fin al subcontrato en Chile, por poder desarrollar la pelea por el aborto legal libre seguro y gratuito, a la vez que buscamos poder alcanzar la educación gratuita, para nuestra hijas e hijos, como parte de las demandas que millones hemos puesto en las calles.
Necesitamos desarrollar un paro que desde el movimiento de mujeres pueda ser una manera ofensiva de buscar la unidad con la clase trabajadora, que nos permita retomar la fuerza entregada el 12 de noviembre, para profundizar la conquista por las demandas sentidas que se han abierto en todo este periodo de estallido social en Chile.
¡Un paro que nos permita seguir profundizando el cuestionamiento de este régimen político y derribar sus trampas, para conquistar efectivamente una Asamblea Constituyente Libre y Soberana!