En la última década se ha disparado el crecimiento de las apps dedicadas al reparto de alimentos y abarrotes, la rama productiva de servicios se le ha denominado delivery, y durante la pandemia fue declarada esencial.
Martes 2 de noviembre de 2021
Pero esas ganancias millonarias y ese crecimiento sostenido se logró sobre la precarización laboral de miles de jóvenes, despedidos sin otras opciones, madres solteras y estudiantes, que trabajamos en una bicicleta o en el mejor de los casos en una moto de trabajo.
Llegamos a trabajar hasta 12 horas diarias, por un pago que no alcanza para vivir, nos dicen que “somos nuestros propios jefes”, pero la realidad es que tenemos que aceptar estos trabajos de horario “flexible”, porque en cualquier otro no podríamos cuidar de nuestra familia, acabar nuestros estudios o tener un segundo trabajo.
Los ritmos que nos imponen son exagerados, los tiempos de entrega reducidísimos y lo que va en juego en cada pedido es nuestra vida, decenas de compañeros han perdido la vida bajo las ruedas de un automóvil o autobús, sin que las empresas se hagan cargo de nada.
¿Porqué ganamos unos cuantos pesos por envío? ¿Porqué cuándo perdemos la vida no somos indemnizados? ¿Porqué al sufrir un accidente trabajando tenemos que correr con los gastos nosotros y no tenemos seguridad social?
Parecen preguntas complejas, pero en realidad es muy sencillo, porque las empresas de reparto saben que entre menos derechos tengamos más jugosas son sus ganancia, como en el 2020, donde estas empresas tuvieron ganancias por 200 mil millones de dólares sólo en México.
Por eso desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista (AJA), donde estudiantes y jóvenes precarizados nos organizamos, nos sumamos a la convocatoria internacional del paro de repartidores.
Creemos que los miles de jóvenes que dejamos los estudios y agarramos nuestra bicicleta para repartir, tenemos que tener salarios que nos alcanza para trabajar y estudiar, qué las madres solteras deben tener guarderías subsidiadas para sus hijes y que tenemos que tener derechos laborales plenos.
Eliminando ese simulación de llamarnos socios, para ser reconocidos plenamente como trabajadores, con seguridad social, fondo de jubilación, seguro de accidentes, aumento de cuota por entrega y salario base desde el momento en que nos conectamos a la app.
Demostrar que estos no son “privilegios”, sino, derechos es una oportunidad para construir unidad con otros millones de trabajadores precarios de Call Center, tiendas de autoservicio, construcción etc. Y que podemos tener salarios dignos trabajando 5 días a las semana 6 horas diarias, sin rebaja salarial y con una paga igual al precio de la canasta básica.
Por eso, te invitamos a sumarte, seas o no repartidor a la movilización este 3 de Noviembre a las 18 hs de la Estela de Luz al Zócalo de la CDMX, así como a denunciar tus condiciones de trabajo en La Izquierda Diario México, contactándonos es nuestra página de FB del mismo nombre. Seamos miles organizándonos dentro de nuestros puestos de trabajo por un futuro que merezca ser vivido.
Súmate a la Agrupación Juvenil Anticapitalista