Reproducimos esta denuncia anónima de un trabajador portuario de Mejillones que nos llegó a la redacción de La Izquierda Diario, mencionando el rol que están jugando los dirigentes a favor de los grandes empresarios como Von Appen en medio de la crisis sanitaria y social de la pandemia.
Lunes 26 de abril de 2021
Piñera con todos sus privilegios nunca sabrá lo que es ser trabajador, nosotros arriesgamos hoy nuestra salud y la de nuestras familias para llevar el pan a la mesa, mientras los multimillonarios de este país duplicaron sus ganancias a costa de despidos, suspensiones, sobrecarga laboral y trabajo informal. Después de 2 años “reapareció” la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), e hizo un llamado a realizar una huelga general sanitaria, ante la situación de crisis provocada por el Covid-19. Piñera está invocando al Tribunal Constitucional para frenar el retiro del 10% y la Unión Portuaria respondió por todos los trabajadores de Chile y convocó a una paralización nacional progresiva, que comenzó con un paro nacional el pasado miércoles movilizando 24 terminales y 17 complejos portuarios de norte a sur, con marchas y concentraciones en Ventanas, San Antonio, Antofagasta, entre otros.
Las redes sociales se prendieron con mensajes de solidaridad, se sumaron declaraciones de trabajadores de otras ramas, incluso circuló un comunicado de la IDC (Consejo Internacional de Estibadores, por sus siglas en inglés) en que solidarizan con la lucha en Chile y no van a descargar buques provenientes del país.
Ahora convocan a un nuevo paro nacional este lunes 26 y martes 27 llamado a solidarizar con todo el pueblo, mientras Piñera sigue su autoritarismo ciego y anuncia “un proyecto propio”.
¿Pero las y los trabajadores de Mejillones se sumarán a las movilizaciones?
En Mejillones estos llamados no pasaron desapercibidos, en Puerto Angamos se paralizó el patio de cobre por dos horas, fue el tema del día. Cuando comenzaron a paralizar los puertos de otras ciudades las imágenes y videos inundaban las redes sociales, muchos nos preguntamos por qué el puerto no para, y teníamos la duda de si en algún momento íbamos a hacerlo. Lo único que se supo del presidente de nuestro sindicato es que no íbamos a parar.
A diferencia de otros lugares y empresas, en mi pega se sabe que el dirigente es un sapo de Ultraport, que pone por sobre nuestras necesidades las ganancias de los Von Appen, una familia representante de la derecha empresarial, de tradicion nazi que tiene un holding formado por más de 50 empresas y que según su información ganan 700 millones de dólares al año, un imperio construido a punta de precarización, como el trabajo eventual, la subcontratación y utilizando todo el legado de la dictadura y la concertación sobre consesiones y privatizaciones en las operaciones portuarias.
Esta es la calaña de nuestros dirigentes, prefieren defender la plata a un multimillonario, lo que se nota cuando se han puesto de acuerdo con la empresa para despedir compañeros, incluso ahora durante la pandemia, piden migajas en las negociaciones colectivas, donde lo que se solicita está cocinado de antemano con la gerencia y nos hace perder nuestras colaciones de tres años por un millón y algo de pesos y lo muestran como una gran ganada, y que nos endeuda con la empresa a punta de préstamos, hay compañeros que están pagando los prestamos de dos negociaciones anteriores. ¿Por qué los petitorios no son discutidos y elegidos en asamblea? ¿Si el sindicato es de todos, porque solo deciden unos pocos?
Acá no se sabe y no se habla mucho sobre la Cotraporchi, la confederación a la que está afiliada nuestro sindicato, cuando uno busca un poco se da cuenta de que lo que pasa acá es lo mismo que pasa en los demás puertos donde dirige la cotraporchi, miedo, persecución, artimañas y mentiras para no realizar elecciones, ¡En el sindicato no tenemos elecciones hace 3 periodos! Es la línea de la Democracia Cristiana en los puertos.
Sabemos que cualquier opinión en contra de la empresa o el sindicato puede ser tachada de “revolucionaria” y nos puede costar la pega, con este ambiente nos hemos acostumbrado a callar para seguir trabajando, no es algo de ahora, cuando fue la lucha del 2013 no paramos, los amedrentamientos y los comentarios de que igual íbamos a ganar sin que luchemos, eran el discurso de la Cotraporchi y Ultraport.
El Paro del 12N 2019: “Aunque fue un solo día de paro, esta experiencia nos marcó a todos”.
Por este motivo fue impresionante que durante el estallido social se hiciera el primer paro en la historia del puerto, el 12 de noviembre de 2019 salimos a la calle en el llamado a Huelga General, marchamos por el barrio industrial y nos juntamos con compañeros de otros puertos, terminales e industrias, y con la gente de la comuna. Todos queríamos movilizarnos, pero la Cotraporchi y el sindicato se habían limitado a publicar opiniones vagas sobre el estallido, muchas veces diciendo que los vándalos tenían que ir presos, cuando ya no pudieron controlar el descontento y la rabia tuvieron que plegarse al llamado nacional, también se vieron presionados al ver que la Unión Portuaria había dicho que paralizaban si o si, también les daba miedo quedar pegados a Piñera.
Aunque fue un solo día de paro, esta experiencia nos marcó a todos, por fin estábamos saliendo de la burbuja en que nos tenían metidos, salimos a luchar por el pueblo, por nuestras familias, hijos, amigos y nuestros viejos. Ese día costó la pega a un compañero muy luchador, que fue tachado de revoltoso, en un par de semanas lo echaron.
¿Por qué el sindicato no lo defendió? ¿Acaso no somos nosotros, los trabajadores los que tenemos la fuerza?
Pero este impulso no se cortó por completo después de ese día. Cuando fue el segundo retiro el sindicato pusimos un grano de arena para que se aprobará, con un lienzo paramos un rato, pero ese grano se podría transformar en una montaña si los dirigentes no fueran vendidos, si les importara un poco lo que nos pasa, es difícil que el presidente lo haga porque ya se olvidó lo que es trabajar, hace años no se ve en la pega, salvo cuando hay negociación o la empresa lo llama para sacarse fotos, no sabe lo que es respirar metales pesados ni polvos tóxicos, se da la gran vida que Von Appen le paga, ¿Qué hará en los años que hay entre cada negociación? Nadie sabe, porque no rinde cuentas de ningún tipo.
Hoy estamos en una situación parecida, es imposible ignorar que a la Cotraporchi y el sindicato poco le importan nuestras vidas y las de nuestras familias, la empresa los felicitó por mantener funcionando las operaciones durante la pandemia, a pesar de tener decenas de compañeros afectados por el covid. Aunque nos encontramos en negociación colectiva, más arreglada que yegua de tony, no podemos pensar solo en la plata, somos muchos los que ya no aguantamos más el fracaso del gobierno en la crisis sanitaria que tiene gente sin trabajo, pasando miserias y miles de muertos. Siempre hemos sabido que este sindicato es una gerencia más que una herramienta de los trabajadores, su forma de hacer las cosas nos ha dejado a los portuarios como amarillos que piensan solo con la billetera. Después de que Chile despertó quedó claro que un sindicato no es solo algo que sirve para problemas al interior de la empresa.
Chile despertó, los trabajadores también.
La bahía de mejillones es una zona de sacrificio, le afecta a nuestras familias, crecen los índices de cáncer, si esto continúa le heredaremos muerte y enfermedades a nuestro hijos, nuestra costa ya no es lugar privilegiado para la pesca, la fauna, el agua, la tierra y el aire se ven afectados por la avaricia empresarial y la complicidad de las autoridades locales. Aunque los trabajadores del barrio industrial somos los más afectados por este problema, pareciera que los dirigentes sindicales nos quieren callados y contaminados. Los trabajadores tenemos que organizarnos junto al pueblo de mejillones y terminar con el sacrificio de la bahía.
¡Fuera los vendidos de los sindicatos!
Piñera sigue gobernando a sus anchas, los militares y pacos asesinos siguen impunes y hoy controlan las calles y nos imponen un toque de queda que no mejora en nada la situación. No podemos quedarnos expectantes mientras siguen habiendo ataques a nuestras familias y a todos los trabajadores.
¡Sumémonos al paro de la Unión portuaria!
El pueblo necesita a los portuarios unidos luchando por las demandas que nos afectan a todos, ¡nunca más solos! Tenemos que organizarnos para recuperar nuestros sindicatos y sacar a los dirigentes pro empresa que actúan como mafias contra los trabajadores.
¡Que se organicen asambleas y comités para que Mejillones se sume a la Huelga General Sanitaria del 30 de abril!
¡Retomemos el camino del 12N, vamos por la unidad de los trabajadores!
Por nuestras demandas urgentes, ingreso de emergencia para quienes están sin trabajo, paralización con pago para los trabajadores de empresas no esenciales, plan de emergencia que establezca un impuesto a las grandes empresas para paliar los desastrosos efectos de la pandemia, terminemos con el sacrificio de la comuna.
Piñera tiene las manos manchadas de sangre y le sacó los ojos al pueblo. gobierna para los empresarios y se ríe de nosotros.
¡Fuera Piñera! Por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana.