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Ajuste. Posible cierre de Supermercados Luque en Tucumán: 1.200 puestos en peligro

La cadena tucumana, que también cuenta con sucursales en Santiago del Estero, Salta y Catamarca, estaría al borde del cierre y son 1200 familias las que quedarían en la calle

Miércoles 31 de julio de 2019 15:02

La cadena tucumana de Supermercados Emilio Luque podría cerrar sus puertas en los próximos días afectando a 1200 trabajadores que son parte de las sucursales de Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Catamarca. El propio Emilio Luque confirmó que su intención es vender la empresa y que ya hay varios interesados, aunque reconoció que la nueva firma debería reconocer al personal actual.

Los trabajadores, por su parte, viven momentos de incertidumbre por la posible venta de la firma y llevan adelante un plan de lucha, manteniendo el paro en todas las sucursales, en reclamo de los haberes adeudados desde el mes de junio.

Al respecto, Carlos Orellana, empleado y delegado en Tucumán dijo que “lo último que hablamos (con Luque) fue sobre el pago de junio. Estamos cerca de los dos meses y todavía no nos pagaron nada, nos deben ademas el aguinaldo”, y agregó que “estamos pasando hambre y muchas necesidades. Tenemos compañeros accidentados y las obras sociales no los cubren por falta de pago, no tenemos ni para el colectivo." De las sucursales distribuidas en Tucumán son 800 los trabajadores afectados, mientras que los supermercados ubicados en Santiago del Estero, Salta y Catamarca alcanzan los 400 empleados que perderían el trabajo.

Por su parte, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Santiago del Estero, Victor Paz, manifestó que “la empresa dice que no tiene plata para pagar, no ha dado ninguna esperanza que pueda conseguir el dinero, lo único que espera es venderla para que sigan trabajando los empleados o bien pagar parte de la indemnización”.

Según trascendidos, Emilio Luque ya contaría con algunos interesados en hacerse de las sucursales y le habría pedido al gremio un poco de tiempo para avanzar en las negociaciones. Por su lado desde la Secretaría de Empleados y Obreros de Comercio (SEOC) de Tucumán, dieron indicios de que la cadena de supermercados pasaría a manos de las firmas Comodín y Yaguar.

Mientras crece el conflicto laboral por la crisis que atraviesa la cadena de supermercados de Emilio Luque, la Secretaría de Trabajo de la provincia dictó ayer la conciliación obligatoria y retrotrajo la situación al día anterior del inicio de las medidas de fuerza de los empleados que se mantenían protestando en las puertas de las sucursales reclamando se les pague todo lo adeudado. Ademas hicieron una “olla popular” en reclamo del pago de parte del sueldo de junio y del aguinaldo. Lo mismo ocurrió en otras sucursales de Tucumán y de las otras provincias.

También durante la jornada de ayer rechazaron el ofrecimiento del pago de $ 500 a cuenta para cada uno de los 1.200 empleados que, como expresaron a la Gaceta de Tucumán: "están muy molestos, y manifestaron que están cansados de las promesas. En este sentido, uno de ellos afirmó: “ya no le creemos nada al empresario Emilio Luque, dueño de la empresa, porque en enero prometió que hasta fines de año iba a inaugurar dos sucursales más, y ahora dice que no tiene ni un peso para pagarnos lo que nos debe”.

También dejaron en claro que tampoco son optimistas respecto de la venta de la cadena a las empresas Comodín de capitales jujeños (el 80% de los locales), y Yaguar, que se haría cargo del sector mayorista (en Los Vázquez, Famaillá y Monteros). Apuntaron que hace tres meses que viene diciendo que hay interesados.

Hasta el momento no hay confirmaciones de lo que sucedería con el total de las sucursales, aunque según le confirmó Luque a La Gaceta habría varios interesados en comprar, y admitió que la venderá con la garantía de que se conserve el personal actual. El empresario, informó además que inició el concurso preventivo de crisis, debido a la situación financiera que enfrenta la compañía.

Como expresan los trabajadores, ninguna confianza tienen en las promesas del empresario que hace 8 meses viene descargando la supuesta crisis sobre los trabajadores. No creen que le falte plata para viajar en colectivo, llegar a fin de mes como sus empleados. Como es de costumbre, la especulación y la sed de ganancias hace que los empresarios ajusten a los trabajadores, los dejen en la calle sin prejuicio alguno en función de seguir llenando sus bolsillos.

Recurren al estado para que los subsidie y les de vía libre para despedir y se amparan en los planes económicos del Gobierno y al servicio del FMI para que los que paguen la crisis sean los trabajadores. Por todo esto es necesario invertir las prioridades y que la deuda y la crisis, la paguen los capitalistas.