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Red Internacional
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SOBRE EL LIBRO DE ADRIÁN SOTELO. “Precariado” nuevos debates en torno a la súper explotación en el capitalismo

La regla del trabajo en el actual modo de producción capitalista es la precariedad. ¿En qué sentidos podemos decir que el precariado es una nueva clase social? El nuevo libro de Adrián Sotelo nos invita a la reflexión.

Sergio Abraham Méndez Moissen

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens

Viernes 19 de febrero de 2016

La tradición de los oprimidos enseña que el estado de excepción es la regla.
W. Benjamin

Con las modificaciones al mundo del trabajo en el neoliberalismo nuevas “teorías” intentaron explicar el advenimiento de una “sociedad post industrial” en la que el trabajo vivo era “secundario” en la producción de mercancías. Las teorías de la post industrialización, que aseguraban el fin del trabajo vivo y de la centralidad del trabajo humano en la producción de mercancías (Andre Gorz, Antonio Negri, Daniel Bell) fueron remplazadas con la gran crisis del 2008 en el que millones de personas protestaron contra los efectos más nocivos de la crisis capitalista.

Para el francés Michel Husson, autor de Capitalismo Puro, Al contrario de las teorías post industriales el trabajo humano en el capitalismo se generalizó y creció. “Durante los años noventa se produjo otro fenómeno decisivo con la entrada al mercado mundial de China, India y el antiguo bloque soviético, que llevó a que se multiplicara por dos la fuerza de trabajo confrontada a la competencia en el mercado mundial”.

Los nuevos tiempos: el malestar generacional

Con la ofensiva neoliberal asistimos a un avance histórico de ataque del capital contra el trabajo. La destrucción de las conquistas previas, acumuladas por décadas de luchas, como el derecho a la sindicalización, a una pensión digna, a un salario justo a la jornada de 8 horas, han configurado una nueva clase obrera mundial súper explotada.

Con la caída de la economía mundial el 2008 y la quiebra de Lehman Brothers, y los movimiento como Occupy Wall Street, el 15 M, el #YoSoy132 y los movimientos árabes en el norte de África, millones de personas logramos evidenciar que el capitalismo estaba en una crisis de magnitudes históricas. El principal componente de estos movimientos fue fundamentalmente juvenil, enfrentada con su origen “millenial”, protestaba contra la inseguridad laboral en el capitalismo contemporáneo.

Este acontecimiento internacional de movilización, incluso impactó en la obra de teóricos no marxistas como es el caso deThomas Piketty en Capitalismo del Siglo XXI, en el que se reconoce que el capitalismo genera desigualdad, y que si bien es parte de su estructura, este sistema de producción de mercancías no puede “abolirse” a lo sumo se puede “reformar” para que las desigualdades no sean tan explosivas.

En el mismo sentido el autor Guy Standing, autor de Precariado, una nueva clase social explosiva, acuño la idea de que existe nuevo sujeto social emergente, con las movilizaciones del 2011, que se expresó en el terreno antagonista. Para Standing el precariado es una nueva clase social diferente al proletariado y según su autor es una clase “más radical pues es la única que quiere abolirse a si misma”

Standing escribió, además, una carta de derechos del precariado en el que se define que esta nueva clase “es incierta, inestable, flexible, sin contrato, especialmente son gente expulsada de las comunidades y las familias de clase obrera, inmigrantes, mujeres, pobres urbanos” que no acceden a la categoría del “proletariado”.

Nomadismo proletario

Fue Gilles Deleuze en Mil Mesetas el que acuño la idea de que el capitalismo engendra nómadas. Nuestra vorágines personal, ante la incapacidad de generar una estabilidad ontológica (entiéndase económica también) produce el deseo de resistir en el nomadismo. Si el capitalismo no garantiza una estabilidad personal, en medio de la obligación de vender la fuerza del trabajo en condiciones de súper explotación, Deleuze propone el nomadismo. En medio de que millones de personas viven en la precariedad, el nomadismo es una regla del proletariado moderno. Llegar a fin de mes es casi un acto nómada. El capitalismo vulnera nuestras vidas. En varios sentidos Deleuze se anticipó a la idea de la vida precaria en el capitalismo.

En los años 2013 y 2014 en New Left Review Jan Breman respondió a la discusión concluyendo que el término de nueva clase “es chafa” y “poco preciso”. Para una síntesis del debate entre Standing y la New Left Review el texto de Maciek Wisniewsk concluye que “en todo caso Karl Marx ya hablaba del fenómeno en el capitalismo del Siglo XIX. “En las páginas del Manifesto comunista (1848): La creciente competencia entre burguesía y las crisis comerciales hacen los salarios de los trabajadores más volátiles y el desarrollo de la maquinaria hace sus vidas más y más precarias, lo que lleva a una creciente confrontación entre las dos clases.”

Aunque ya pasaron un par de años de esta polémica, Adrián Sotelo Valencia, Investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la FCPyS de la UNAM, publicó recientemente el libro Precariado ¿Nueva clase social?” en el que polemiza sobre las nuevas formas de explotación del trabajo vivo en el capitalismo. La precariedad laboral es una regla, pero diverge en la idea de considerar este nuevo fenómeno como una “nueva clase social”

Según Sotelo “la precarización del trabajo no engendró una nueva clase social o una fracción de clase dentro del proletariado sino que, como proceso histórico social que atraviesa, en el curso del Siglo XXI, al conjunto de la clase social del proletariado”. La precariedad, en tanto que es estructural, es un fenómeno inmanente en el sistema de producción y de civilización capitalista. Dice Sotelo “la precarización constituye el producto más acabado de las transformaciones estructurales e institucionales que han ocurrido en las últimas décadas y que se han proyectado negativamente en los salarios y en la vida del proletariado en el mundo capitalista”.

El enfoque novedoso de la obra de Sotelo radica en cuestionar que el Siglo XXI sea el de la nueva revolución técnico-científica, el microchip, sino que los tiempos que corren deben entenderse a la luz de la súper explotación redoblada del trabajo por el capital. En medio de una fuerte ofensiva del capitalismo contra el trabajo Sotelo concluye que la precariedad es una situación estructural del trabajo súper explotado, redoblado, en las filas del proletariado.