En las ciudades de Villa Constitución y San Nicolás, trabajadoras y trabajadores precarizados se sumaron de manera virtual a la Jornada Nacional de La Red de Trabajadores Precarios e informales. Exigieron derechos laborales y que se terminen los despidos, las suspensiones y las rebajas salariales.
Viernes 29 de mayo de 2020 20:06
En el día de hoy, las ciudades más importantes del país vieron en acción a uno de los sectores más golpeados por la crisis en medio de la pandemia del Covid 19: las trabajadoras y trabajadores precarizados e informales junto a quienes fueron despedidos en esta pandemia o hace mucho que buscan trabajo sin tener suerte.
Ellos y ellas, en su mayoría jóvenes, vienen organizándose en una Red que se extiende por todo el país. En la cercana ciudad de Rosario, la movilización fue masiva, con distanciamiento social y elementos de seguridad lograron alzar la voz y hacer oír sus reclamos.
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En Villa Constitución y San Nicolás no se quedaron atrás y en una asamblea virtual realizada durante la semana, votaron sumarse a la jornada de hoy de manera virtual invitando a todos los amigos, conocidos y familiares a sumarse con una foto que exija un “IFE para todos y todas” quienes no tienen un sustento en esta cuarentena y en repudio a las muertes de los pibes de Rappi y Glovo que perdieron la vida trabajando bajo el lema de #laprecarizaciónmata.
Uno de los integrantes de la red, trabajador gastronómico, comentó en los medios locales que: “además de los trabajadores y trabajadoras de la gastronomía, de la salud, de comercio y docentes reemplazantes, en la zona en la que estamos hay muchos precarios en las grandes industrias metalúrgicas y en los talleres que dependen de las fábricas. Están dentro de los grandes monstruos como Acindar y Siderar, que hay tercerizados que cobran mucho menos que un trabajador de planta y en Motomel por ejemplo, son puros contratos basura. Cuando pueden, te descartan. A ellos el gobierno les da plata de Anses para pagar los sueldos, cuando en realidad deberían cobrarle un impuesto por los millones que ganan mientras a nosotros nos tiran unas migajas de $10.000 que no alcanza para nada.” Uno de los reclamos fundamentales de la Red es un salario de cuarentena de $30.000 para todos los que no tienen un ingreso en esta cuarentena.
En una región que, según los datos del Indec, se encuentra entre los índices más altos de desocupación, esta red surgió para nuclear a trabajadores y trabajadoras de muchos rubros que no tienen representación sindical o cuyos dirigentes les dan la espalda permitiendo los ataques a los eslabones más débiles. “Por eso nos unimos, porque si cada una de nosotros lucha por separado, los empresarios y patrones nos descartan o nos siguen pasando por encima, nos hacen trabajar sin las medidas de seguridad. Todos juntos, con trabajo o sin trabajo y con la red en todo el país, podemos pelear para que nadie quede en el camino y tengamos más fuerza.”