Desde hace unos años, dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México, se han empezado a implementar una seria de cobros y cuotas ilegales, aunado al serio proceso de deterioro del inmobiliario dentro de las Escuelas y Facultades, como es por ejemplo, el inmobiliario de la bibliotecas.

Joss Espinosa @Joss_font
Martes 21 de abril de 2015
México D.F. – 21 de abril de 2015
En la biblioteca “Samuel Ramos” de la Facultad de Filosofía y letras, han surgido exigencias por parte de sus trabajadores. Esto debido a las pésimas o nulas condiciones que se tiene para laburar o la falta de personal que la Universidad se niega a contratar poniendo al personal administrativo a atentar contra la fuente de trabajo de los bibliotecarios.
Entre sus demandas está el de mejores condiciones de trabajo, además, de material para poder prestar un mejor servicio a los estudiantes de dicha facultad. Sin embargo, las autoridades se han negado a escuchar y atender estas demandas.
Pésimas condiciones para los trabajadores
El espacio que ocupan las dos secciones de la biblioteca “Samuel Ramos” no cuentan con condiciones para que los trabajadores puedan brindar un buen servicio, ni para que los alumnos de la facultad puedan realizar sus tareas y trabajos.
Esto aunado al reducido espacio para los materiales, las malas condiciones de luz y ventilación. Aun cuando las autoridades de la facultad han firmado acuerdos se han negado a expandir la biblioteca y a hacer modificaciones dentro del edificio.
Esto ha provocado que algunos de los libros y materiales de consulta se vean afectados, ya que en el edificio se filtra el agua, y por el mal diseño de los edificios no se pueden proteger en su totalidad del sol.
Lo anterior no sólo deja un material inservible para los estudiantes, sino un mal ambiente a los trabajadores dado el polvo y el moho que se queda en los libros, que son perjudiciales para la salud: “Algunos compañeros y compañeras, se ven afectados por esta situación, y ahora tienen problemas de salud debido a la humedad y el polvo dentro de la biblioteca” comenta una de las trabajadora de la biblioteca. A pesar de esto, las autoridades de la facultad se niegan a dar los materiales de limpieza indispensables para el mantenimiento de los libros.
Por otro lado, los trabajadores han exigido el acondicionamiento de las mesas y espacios para la consulta de los libros, y a ello, las autoridades han respondido con materiales reciclados y de mala calidad, que no permiten el correcto uso de todo el acervo ya sea físico o digítal (al cual no se tiene acceso por falta de material de computo).
Elitización de la biblioteca
En los últimos meses la biblioteca recibió “donaciones” por parte de las familias de profesores que laboraron en la Facultad y que fallecieron; sobre todo eméritos. Ante esto, las autoridades quieren crear un edificio en el anexo de la facultad, en el cual se conserven únicamente esos materiales, y otros destinados a la investigación, los cuales están “resguardados” y no están al alcance del grueso de la población estudiantil.
El plan de este nuevo edificio de la biblioteca no es solamente guardar estos materiales, sino para que a ellos sólo puedan acceder ciertas personas de la facultad, dividiendo los materiales que deberían ser para todos, entre alumnos de primera y de segunda: “Nos negamos a dividir la biblioteca, y exigimos que está este abierta para todos, así como la expansión de la biblioteca dentro de la facultad para que los materiales puedan estar más al alcance de los alumnos” comenta una de las trabajadoras.
Estudiantes en lucha con los trabajadores
Estos ataques por parte de las autoridades no afectan solamente a los alumnos que no pueden disponer de un buen servicio para realizar trabajos, sino también a los trabajadores de la biblioteca, es importante que los estudiantes apoyemos la lucha que están dando los trabajadores dentro de la biblioteca.
Además, actualmente los trabajadores se ven afectados por la modificación del artículo 123 en el apartado “B” que eliminan el derecho a la organización sindical, a un Contrato Colectivo de Trabajo y a la huelga.
Por esto, los estudiantes debemos apoyar con todo las luchas de los trabajadores, por mejores condiciones de trabajo.
Es importante que hoy más que nunca reforcemos la unidad obrero-estudiantil, para hacer frente a los ataques que sufre la clase trabajadora, no sólo a nivel de la universidad sino a nivel nacional.
Los estudiantes codo a codo con los trabajadores, implementando los métodos de lucha propios de la clase obrera, podemos echar abajo los planes de este régimen que hace eco en la universidad.
No permitamos que pasen por encima de las conquistas históricas de los trabajadores. Luchemos junto a las trabajadores por la defensa de la educación pública y gratuita, que pasa no sólo porque las autoridades cumplan lo que firmaron a los bibliotecarios, sino por la exigencia de la expansión de la matrícula y la apertura de plazas dentro de la universidad, así como el rechazo total a los recortes presupuestales a la educación.