Durante las fiestas patrias del año pasado cuatro dirigentes murieron en un accidente de tránsito en Llay Llay bajo circunstancias que aún no han sido esclarecidas.
Jueves 27 de septiembre de 2018
Una investigación que no avanza
Los trabajadores y dirigentes sindicales se trasladaban hacia La Serena, cumpliendo su rol de representantes cuando colisionaron, muriendo 4 de ellos. Sólo uno sobrevivió. A un año del accidente, familiares denuncian que la investigación se encuentra estancada y las circunstancias aún no han sido esclarecidas por parte de las autoridades. Frente a la lentitud del proceso iniciado con una denuncia hace un año, recientemente presentaron una querella criminal en el Juzgado de Garantía de San Felipe contra quienes resulten responsables del fatídico evento.
La hipocresía de la empresa
Además, desmienten declaraciones que la empresa Starco Demarco dio a Publimetro, cuando señalaron que estaban en contacto con familiares y que los habrían apoyado económicamente. Hasta hoy, al menos dos de las cuatro familias de los fallecidos, no han recibido ninguna indemnización, pese a que murieron en horas de trabajo con permiso sindical.
Este fatal accidente de tránsito le arrebató la vida a trabajadores que llevaban entre 9 y 23 años en la empresa, donde habían logrado importantes avances y beneficios para los trabajadores y trabajadoras de un sector muy precarizado como lo es la recolección de basura, avances de los cuales se jacta la empresa públicamente.
Es más, Giannina Erba, hija de Ricardo Erba, declaró para La Izquierda Diario que la empresa sólo una vez les presentó un finiquito y que no les permitieron asesorase para revisar el documento que les ofrecieron firmar. Sólo costearon los gastos fúnebres.
A un año de la muerte de su padre Giannina denuncia a través de redes sociales la lentitud de las investigaciones, llama a difundir la injusticia a la que se enfrenta reclamando apoyo para esclarecer los hechos y también para obtener una indemnización del trabajo de toda una vida de su padre. Un hombre que murió cuando iba a entregar los aguinaldos de fiestas patrias, aguinaldos que no cayeron del cielo ni de la buena voluntad de los empresarios, sino de la organización de los trabajadores.