Sebastián Piñera no dejó pasar la ocasión para defender su proyecto de modernización laboral.
Sábado 1ro de junio de 2019
En sus palabras, la modernización laboral es necesaria “porque el mundo del trabajo cambia”. Su reforma permitiría “compatibilizar trabajo, familia, amigos, cultura, deporte y recreación”. Dice que va a facilitar la incorporación de “nuevas tecnologías que cambian la naturaleza y requisitos de los trabajos del futuro”.
Suena bien. Pero para Beatriz Bravo, operadora postal y referente del PTR, se trata de un “engaño descarado”.
«Piñera dijo que la reforma laboral que está impulsando, va a servirle a muchos de los jóvenes actuales que se van a desempeñar en trabajos que no existen, con tecnologías que no hemos inventado y para satisfacer necesidades que no imaginamos. Efectivamente, sólo en ese “mundo imaginario”, en ese mundo que existe sólo en la cabeza de millonarios como él, la reforma nos ayudará a compatibilizar trabajo y recreación.»
«Pero en el mundo real, actual, una modernización como la que propone, sólo empeorará nuestras condiciones de trabajo. Dijo que tendremos “más libertad y flexibilidad para ajustar jornadas, de acuerdo a días y estaciones del año”. La pregunta es si esa supuesta “libertad” y “flexibilidad”, en una relación desigual, donde empleadores y empresarios son los que tienen el poder, nos va a servir de algo a nosotras y nosotros los trabajadores. Pienso que no. Pienso que los empresarios van a usar esa “libertad” y “flexibilidad” para presionarnos. Con el objetivo de que hagamos los horarios más delirantes, tal vez con tres días libres a la semana, pero a costa de tener jornadas de trabajo diarias de más de 12, 13, hasta 14 horas, trabajo los domingos durante tres meses seguido. Sumemos el viaje de ida y vuelta al trabajo. ¿Qué vida será esa?»
«Presidente Piñera: no le creo cuando dice que le importa compatibilizar trabajo, familia o recreación»
«Tenemos que rechazar todas las reformas y discutir en nuestros lugares de trabajo y sindicatos un plan de lucha y un paro nacional, y una verdadera rebaja de la jornada laboral. Para nosotros debe ser a 6 horas, 5 días a la semana. Tenemos que repartir las horas de trabajo con las mujeres en situación de cesantía, que son un 8%. Y no puede ser que el 50% de los trabajadores gane menos de $434.000. El sueldo mínimo debería ser de $450.000 o $500.000. El punto es que todas las trabajadoras y trabajadores deberíamos discutir cuáles son las demandas por las cuales queremos pelear.»
«Cuando Piñera dijo que fortalecerá la Dirección del Trabajo, para defender a los trabajadores, también mostró que no tiene tapujos en mentir. ¿Por qué entonces volvió a hablar de “modernizar” la negociación colectiva y de los “grupos negociadores”? Es porque quiere atacar a los sindicatos y generar una forma de negociar completamente individual, donde cada trabajador vea como se las arregla con los empleadores, supuestamente porque pueden negociar en igualdad de condiciones. Pero sabemos que eso no es así.»
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«Pienso que esta semana tenemos que intensificar las movilizaciones. Para el jueves 6, cuando profesoras y profesores de todo el país viajen a Santiago, deberíamos recibirlos con un paro nacional educativo e impulsando iniciativas de movilización desde todos los sindicatos y lugares de estudio.»
Señor @sebastianpinera, por si no lo sabe ya trabajamos 180 horas ¡El anuncio de reducción de la jornada laboral es una mentira que sigue estando al servicio de las ganancias empresariales.#CuentaPública #PiñeraMiente pic.twitter.com/jEOqJDNbTv
— Beatriz Bravo (@Bea_BravoVaca) 2 de junio de 2019