×
×
Red Internacional
lid bot

Grecia crisis. Presión in extremis del FMI a Grecia

El FMI aumentó in extremis la presión sobre Grecia este jueves, abandonando las negociaciones que se venían realizando en Bruselas. El Ministerio de economía fue ocupado por trabajadores.

Josefina L. Martínez

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Viernes 12 de junio de 2015

El “portazo” del FMI se sumó a las advertencias de la Unión Europea a Alexis Tsipras, pidiendo que “deje de jugar con el futuro de su país”, para que acepte las condiciones que exige la Troika.

"Hay grandes diferencias entre nosotros en la mayoría de áreas importantes", dijo el portavoz del FMI, Gerry Rice. "No hubo progresos recientemente en la reducción de esas diferencias, por lo que estamos bastante lejos de un acuerdo".

Grecia está buscando un acuerdo para desbloquear el último tramo del rescate antes de su vencimiento a fin de mes, cuando tiene que realizar un pago de 1.600 millones de euros al FMI.

Según el diario griego Ekathimerini de este jueves, el jefe de la delegación del FMI "echó agua fría" a las negociaciones.

Gerry Rice dijo que las discusiones estuvieron focalizadas en la cuestión de las pensiones, impuestos y financiamiento, siendo la reforma del sistema de pensiones el "desafío" central.

"Las pensiones y los salarios significan el 80 por ciento del gasto primario total", dijo. "No es posible parra Grecia alcanzar sus objetivos fiscales sin reformas, especialmente en las pensiones", argumentó. Aseguró que "es una visión común de ambas partes que el sistema de pensiones griego es insostenible".

"La gente se retira 7 años antes que en Alemania, y las pensiones son casi iguales", afirmó Rice.

"Queremos proteger a los pensionistas de menores ingresos aun si avanzamos en una reforma del sistema". También se refirió a la necesidad de "mejoras" en el sistema de impuestos.

Syriza llegó al gobierno anunciando que iba a terminar con el recorte en las pensiones y que en cambio iba a aumentarlas. Sin embargo, el FMI quiere más recortes. El primer ministro italiano Matteo Renzi se sumó a las presiones sobre Grecia, cuando dijo el 4 de junio que era “impensable” que los italianos “ayuden a pagar el sistema de pensiones griego” que era “más generoso” que el de su país.

Los aprietes sobre Grecia llegaron también de parte del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien dijo que había que tomar definiciones de forma urgente.

"No hay más tiempo para juegos. Me temo que está llegando el día en que alguien dice que se acabó el juego", dijo en una conferencia de prensa.

"Es muy obvio que necesitamos decisiones, no negociaciones", dijo Tusk, y pidió a Atenas que sea "más realista".

Tsipras estuvo reunido con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, pero no sacaron nada en limpio.

En otro tono, el responsable de asuntos económicos de la Unión Europea, Pierre Moscovici, dijo a una radio francesa que se habían realizado “avances significativos” en las negociaciones de las últimas semanas.

La presión in extremis del FMI y de la UE parece ser el “apriete final” para forzar a Grecia a dar un paso más en las concesiones que ya viene haciendo en las negociaciones, apuntando especialmente a las pensiones.

El gobierno griego ha pedido la extensión del rescate y propone que el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE) asuma los bonos helenos en manos del Banco Central Europeo que vencen en julio y agosto.

Si bien esto podría provocar un “alivio” temporal a Grecia, pateando hacia adelante el problema, significaría prorrogar también las condiciones de sujeción política y económica de Grecia a la Troika.

Este jueves, la central de trabajadores PAME, dirigida por el KKE griego (el Partido Comunista de Grecia), organizó una manifestación de unos cientos de trabajadores públicos y privados que llegaron hasta el ministerio de economía de Grecia. Allí ocuparon las instalaciones y colgaron una pancarta gigante en las ventanas del edificio: “¡Ya hemos sangrado demasiado, hemos pagado demasiado! Pueblo, ¡tomad este asunto en vuestras propias manos! Terminad con las nuevas medidas y el programa de rescate” podía leerse.

El mismo día, el ministro de economía habló en la reabierta televisión pública, en lo que ha sido un triunfo de la lucha de los trabajadores después de dos años. Pero cuando volvió al ministerio, no pudo ingresar a su oficina, que estaba ocupada por representantes de los sindicatos protestando contra los recortes y el pago de la deuda. Una imagen de las contradicciones que se viven estos días en Grecia.

Los próximos días son claves para la posibilidad de que se llegue a un acuerdo antes de fin de mes, y evaluar en qué medida el gobierno de Syriza hace nuevas concesiones en temas tan sensibles como las pensiones.


           

Josefina L. Martínez

Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.

X