Con cuatro caravanas desarticuladas por la GN, siguen endureciendo las medidas contra inmigrantes, sobre todo hacia menores arrancándoles de los brazos de sus familias, reprimiendo y deportando a madres y padres migrantes causando que niñas y niños viajen solos.
Lunes 6 de septiembre de 2021
Se triplicaron las detenciones contra inmigrantes durante el periodo de enero-agosto 2021 en relación con el año pasado, según datos del Instituto Nacional de Migración (INM), con un total de 147 mil 33 personas; de las cuales 145 mil 863 son originarias de América.
Lo que estas cifras duras no dicen es que las detenciones realizadas por la Guardia Nacional, militares y funcionarios del INM son con represiones brutales, aprehensiones arbitrarias y violencia; medidas que son violatorias a sus derechos humanos.
Un caso conocido sucedió este fin de semana, mientras las y los inmigrantes corrían hacia la ribera del río Huixtla para evitar ser detenidos, una mamá migrante detenida brutalmente por varios elementos de la Guardia Nacional (GN) gritaba: “Mi hijo, mi hijo, me hace falta mi hijo”.
Las detenciones en contra de las madres y padres o familiares, que derivan en deportaciones hacia el cono sur de la frontera mexicana, tanto en territorio mexicano como estadounidense, puede ser uno de los factores que dan lugar al incremento de menores migrantes que viajan sin compañía.
Al respecto, en tan sólo diez meses, las autoridades estadounidenses detuvieron y deportaron a 15 mil 946 menores de edad, connacionales y extranjeros; los cuales fueron repatriados o deportados a la frontera con México donde autoridades migratorias mexicanas los atendieron, según datos del Tercer Informe de Gobierno, en coordinación con el INM y los Sistemas DIF. De estos, 9 mil 862 viajaban acompañados y 5 mil 629 lo hicieron solos; un promedio de 53 menores al día.
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Tan sólo el 1 de septiembre, según datos del INM, se registraron detenciones en territorio mexicano a 1 118 inmigrantes: 546 son hombres, 288 mujeres, 284 menores (145 niños y 139 niñas); entre los menores, 255 no iban acompañados y sólo 29 sí. En cuanto a las peticiones de refugio en México, se recibieron 44 mil 38 solicitudes para 68 mil 706 personas en el periodo del 1 de septiembre de 2020 al 30 de junio de 2021. Si las autoridades estadounidenses reportan 53 menores deportados al día, ¿qué sucede con el resto de los menores que reporta en INM?
Mujeres, hombres, niñas y niños que van en busca de refugio, se encuentran presas en centros de detención, que son verdaderos campos de concentración donde, además, hay reportes de muertes de migrantes estando bajo la tutela del gobierno mexicano; en lugar de interponer el interés superior de la infancia a la nacionalidad de las y los menores, junto con sus familias con quienes caminan en busca de una vida digna.
Responde el gobierno mexicano “seguiremos conteniendo migrantes”
La lamentable respuesta del gobierno mexicano es mandar efectivos militares, miles de elementos de la Guardia Nacional (GN) y hasta del INM a frenar el flujo migratorio en la frontera sur para que no pasen, incluso con operativos de búsqueda; y en la frontera norte con deportaciones masivas hacia Centroamérica. En ambas fronteras del país se implementó la separación de niños y niñas de sus madres, padres o familiares con los que viajan para desmotivar las migraciones, imitando las políticas que se practican en territorio estadounidense desde el gobierno de Trump.
Ambas instituciones naturalizan la violencia en contra de las y los migrantes, además justificándose con comentarios mediáticos de odio, xenófobos y racistas, señalando que evitan nuevas “invasiones”; ejecutando prácticas realmente crueles en contra de los inmigrantes, que son gente muy pobre y que no cuenta con documentos.
Sumado a esto, el gobierno mexicano, obediente a las exigencias desde la administración trumpista y a la actual de Biden, ha endurecido las medidas contra las y los inmigrantes intentando desmovilizar las caravanas con más militarización y represión en las fronteras; demostrando, una vez más, la subordinación que tiene ante el país vecino del norte.
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Se suman migrantes caribeños y sudamericanos
Cabe destacar que las recientes caravanas están compuestas por personas de varias nacionalidades, si bien hemos hablado mucho del Triángulo del Norte, la semana pasada provenían principalmente de Haití e, incluso, de Nicaragua.
Los haitianos se encuentran en otro pico de inestabilidad con el reciente magnicidio del presidente Moïse y el terremoto que dejó 10 mil personas heridas y 30 mil familias sin hogar, obligándolos a emigrar. Por otra parte, los migrantes nicaragüenses han señalado que huyen del autoritarismo y la represión en su país, la cual los ha empobrecido aún más dejándolos sin empleo, sin libertad de expresión e incrementando la violencia policial con la desaparición forzada en contra de quienes reclaman derechos plenos.
Pese a toda esa brutalidad en su contra, lejos de desanimarse avanzan juntos desafiando la violencia del Estado con sus propios cuerpos, enfrentando las violencias institucionales, las inclemencias naturales, en plena crisis sanitaria por Covid-19 para hacer valer su derecho a una vida digna y continuar el éxodo con el único objetivo de llegar a EE. UU., donde buscan cumplir el sueño americano.
Contra la xenofobia y el racismo, la lucha es por la vida digna
Resulta preocupante y condenable el actuar de los elementos de la Guardia Nacional, del Instituto Nacional de Migración y militares en contra de las y los migrantes. Las mujeres que vivimos en este país conocemos la violencia estructural y sistemática, proveniente del binomio capitalismo-patriarcado, con más precarización, explotación y feminicidios en nuestra contra, lo que hace huir de estos países a menores que caminan solos, muchas mujeres con sus hijos en brazos o a sus compañeros e, incluso, familias enteras.
Por esto, las feministas socialistas nos solidarizamos a las mujeres migrantes de otros países, que llegan a las fronteras con México, quienes cada vez son más y que hoy viven desplazadas. E invitamos a que el conjunto que conforma el movimiento de mujeres haga suya esta lucha para que juntas podamos exigir derechos plenos para las caravanas migrantes.
Exigimos el alto inmediato del uso de la fuerza pública en contra de las y los migrantes, que los militares regresen a sus cuarteles. Estamos por la liberación de todas ellas y ellos, que se encuentran en los centros de detención y por el libre tránsito.
Esto sólo puede ser posible mediante la organización amplia y movilización unitaria en las calles, de las trabajadoras y trabajadores y sus sindicatos, junto al resto de oprimidos mexicanos, caribeños, sudamericanos, centroamericanos, estadounidenses, organizaciones democráticas y defensoras de derechos humanos para salir en lucha contra el racismo y la opresión por una vida digna.
¡La rabia e indignación debe desencadenar la solidaridad internacional urgente!

Diana Palacios
Profesora egresada de la Normal Superior, colaboradora en IdZMx