De acuerdo con el informe anual 2016 de Amnistía Internacional, presentado el en París, México continuó siendo escenario de desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos.
Lucía Rodríguez México D.F.
Miércoles 22 de febrero de 2017
La organización señaló que durante este año las desapariciones forzadas que involucran la participación del Estado y las cometidas por agentes no estatales continuaron como “práctica generalizada” y sus responsables gozaron de “una impunidad casi absoluta”, debido a irregularidades en las investigaciones y demora en las búsquedas.
Además se presentó un aumento de la violencia generalizada que registró 36,056 homicidios hasta finales de noviembre, colocándose como la mayor cifra del sexenio de Peña Nieto, lo cual tuvo consecuencias directas en la violencia hacía las mujeres. Respecto a esto refirió una violencia "endémica" hacía las mujeres que no fue frenada por las Alertas de Genero declaradas en Jalisco y Michoacán.
Al respecto de la violencia dirigida hacia activistas sociales, Amnistía Internacional, manifestó que en las manifestaciones y protestas hubo arrestos, muertos y heridos civiles. Las amenazas, agresiones y homicidios también prevalecieron hacia defensores de derechos humanos y periodistas, siendo once los profesionales de la información asesinados; hacia ellos la impunidad también fue la norma.
De acuerdo a esta ONG, las autoridades mexicanas se mostraron tan "reacias a aceptar críticas", que negaron la crisis de derechos humanos que se vive. Por ello, la mayor parte de las recomendaciones de derechos humanos han sido ignoradas o en el mejor de los casos, acatadas de manera parcial. El informe hace referencia a que el gobierno ignoró incluso a organismos internacionales como la ONU; que en el caso de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa negó la veracidad de la "verdad histórica" planteada por la Procuraduría General de la República y planteó rutas de investigación que no fueron seguidas.
De esta manera, a pesar de las 29,917 personas desaparecidas que el gobierno reconoció a finales del año pasado, todos los desplazamientos forzados y las miles de personas muertas, las prácticas de "seguridad" continúan siendo las mismas y el ejército se mantiene realizando acciones policíacas, ademas, hoy la propuesta de Ley de Seguridad Interior pretende legalizar esta militarización.
"México se ha convertido en el patio trasero de Estados Unidos, haciéndole el trabajo rudo"
Otro de los temas con gran peso, fue el trato hacia centroamericanos en México, en el marco de una creciente crisis por el aumento de la violencia en el "Triángulo del Norte": Guatemala, El Salvador y Honduras, donde este último tiene una tasa de homicidio de 108 por cada mil habitantes, siendo 8 por cada mil habitantes el promedio internacional.
Al respecto la directora para las Américas de Amnistía Internacional, Guevara-Rosas, señaló en entrevista que en 2016 hubo un aumento de hasta 200 % en las deportaciones de personas de El Salvador, así como de 150 % en el caso de guatemaltecos y hondureños.
Estas posturas del gobierno frente a los migrantes centroamericanos "es muy sintomático de que México se ha convertido en el patio trasero de Estados Unidos, haciéndole el trabajo rudo" afirmó Guevara-Rosas, pues además esto se da en el marco de que el año pasado México recibió “la cifra más alta de solicitudes de asilo de su historia”, 6.898 hasta octubre, de las cuales el 93% provenían del "Triángulo del Norte".
Por ello indicó que las discusiones sobre quien paga el muro que Trump ha propuesto para la frontera con México son "sólo palabras" pues lo que ya esta pasando es que "se están cerrando las puertas a miles que buscan protección a través del asilo".