Es 29 de junio de 1984, las calles de Inglaterra se inundan de colores, música y voces que reivindican los derechos LGBT. La huelga de los mineros ingleses viene en ascenso desde algunos meses atrás. Entre la multitud Marck Ashton, junto con otros amigos recolectan fondos para solidarizarse con la lucha de los mineros.
Jueves 2 de julio de 2015
La huelga del Sindicato Nacional de Mineros de Inglaterra es quizá la más significativa en la historia del movimiento obrero a nivel mundial durante la segunda mitad del siglo XX.
Se recuerda como el momento donde las políticas neoliberales, que vinieron a darle una bocanada de aire al capitalismo, comenzaron su implementación por Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Margaret Thatcher, "La dama de hierro", primer ministra de Inglaterra, fue la encargada de ejecutar las políticas económicas de ajuste que afectaban principalmente las conquistas sindicales de los trabajadores, de igual forma fue la encargada de promover la estigmatización y la represión para la comunidad LGTB (Lesbianas, gais, trasvestis y bisexuales).
La película basa su argumento en una historia verídica. Tras la marcha del orgullo gay, Marck encara a sus compañeros con el cuestionamiento de ¿por qué esta vez no hubo molestias por parte de los gendarmes hacía la movilización? Claro, esta vez estaban ocupados reprimiendo a otros, que significaban entonces un problema más grave para el gobierno: los mineros, que con su huelga paralizaban la industria del carbón y con ello la economía nacional.
¡Lesbianas y Gays, apoyan la lucha de los mineros!
Con el dinero recolectado durante la marcha, Marck y sus amigos comienzan a buscar la forma de hacerlo llegar a los trabajadores en huelga. Ante la negativa del National Union of Mineworkers (sindicato nacional de mineros), sustentada en los prejuicios que la comunidad gay cargaba sobre sí, los chicos se disponen a entregarlo por cuenta propia a los mineros.
Es así como entran en contacto con los habitantes de Onllwyn, un pequeño poblado ubicado al sur de Gales, para dar inicio a la aventura que significa el choque de dos culturas que parecerían totalmente opuestas y que, sin embargo, terminarían por encontrar empatía en algo tan simple como el rechazo hacia un sistema encargado de marginarlos y someterlos de forma muy similar.
Marck Ashton y Mike Jackson fueron los encargados de fundar la organización LGSM ( Lesbianas y gais apoyan a los mineros, por sus siglas en inglés). LGSM durante los meses de huelga se dio a la tarea a recabar fondos para apoyar a las familias de los trabajadores y que más tarde sería condenada por los medios como «Pits and Perverts» (Fosos y pervertidos), como parte de una campaña impulsada por la prensa reaccionaria y algunos grupos de oposición a los derechos LGTB, que no veían con buenos ojos la alianza entre estos dos sectores. Sin embargo la despectiva frase «Pits and Perverts», fue inteligentemente utilizada por la LGSM como propaganda para su grupo.
El sabor agridulce entre la comedia y ligeros tintes de drama, que el filme del director Matthew Warchus nos regala, tienen de contenido la reconfiguración en las relaciones humanas que se genera cuando se transgrede lo "socialmente aceptable", la convergencia que genera la mutua solidaridad, lleva a los personajes a romper los límites de la familia, la maternidad, la edad, e incluso la amistad y por supuesto la sexualidad.
La lucha y la alianza generada por estos dos grupos que se vieron obligados a defender la lucha ajena en distintos momentos, genera una serie de situaciones a lo largo de la película que deja de manifiesto ¿qué ocurre cuando dos sectores oprimidos por el mismo sistema se unen en la lucha por sus reivindicaciones?
Quizá el ejemplo más claro de esto es al final de la película. Es 29 de junio de 1985, Marck y compañía llegan a la marcha del orgullo con pancartas que se solidarizan con la lucha de los mineros, aún cuando ésta ha terminado. Uno de los organizadores, se acerca y replica que tras un año de intensa lucha, la gente no quiere saber de política, esta marcha es de fiesta y basta de reivindicaciones sociales. El final es inesperado, sin duda calla las bocas de aquellos que opinan que las luchas son aisladas, y que los oprimidos no merecen marchar en conjunto y unirse para exigir sus derechos.
Fuera de la ficción, en 1985 el peso que la comunidad LGBT obtuvo a raíz de su participación activa en el proceso de la huelga de los mineros, fue tal que ese año se votó como resolución del Partido Laborista impulsar una ley que promoviera los derechos a la igualdad para personas LGBT, un voto que hizo claramente la diferencia fue el del sindicato nacional de mineros. Dicho sindicato fue también de las mayores fuerzas opositoras contra la "sección 28" aprobada en 1988, en donde se prohibía la "promoción de la homosexualidad". Este artículo no fue derogado, sino hasta el 2000 en algunas partes de Inglaterra y en su totalidad en el año 2003.

Mariel Ochoa
Estudiante de la FCPyS