El sábado se realizó la primera Asamblea de Odontólogos en Lucha de la Provincia de Buenos Aires, agrupación nacida hace dos años impulsada por profesionales que ejercen su trabajo diariamente.
Martes 20 de marzo de 2018

El sábado 17 se realizó la primera reunión de la Asamblea de Odontólogos en Lucha de la Provincia de Buenos Aires. Fue en el aula Magna de la Facultad de Odontología de la UBA.
La agrupación nació hace tan sólo dos años, impulsada por profesionales que ejercen su trabajo diariamente. Conocedores de toda las problemáticas que afectan tanto a los trabajadores como a los pacientes y ante la falta de soluciones por parte de las instituciones que los representan, después de más de veinte años lograron armar listas opositoras y democráticamente lograron después de muchas dificultades alcanzar la dirección de tres distritos de la provincia.
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La primera asamblea contó con 150 odontólogos, muchos llegados desde el interior del país tras atravesar muchos kilómetros para asistir.
Una vez hecha las presentación, expusieron las actuales autoridades de los OELA , todos los proyectos y objetivos actuales y ya algunos objetivos logrados. Limitados actualmente en muchas cosas por no ser mayoría en la provincia.
Luego empezaron los asistentes a tomar uso de la palabra para exponer sus problemáticas.
Los más jóvenes denunciaban Precarización laboral, situaciones de abuso en las exigencias de trabajo por parte de empresarios dueños de clínicas. Malos salarios que imposibilitan realizar los aportes obligatorios a la Caja de jubilación y al COMEI (obra social obligatoria) haciendo que muchos jóvenes recién recibidos deban correr de una clínica a la otra para llegar a fin de mes.
Profesionales con consultorio propio denunciaban la desigual competencia que sufren ante capitalistas que invierten sólo como un negocio en las cadenas de clínicas de salud bucal, realizando publicidad ilegal, excesiva y con un capital para marketing imposible de competir para el colega trabajador que está todos los días ocho horas en su consultorio .
Muchos otros sumaban a sus reclamos los aranceles bajísimos que pagan las obras sociales, muchas con retraso y como en el caso de IOMA dejando a gran parte con solo un 70 % saldado después de meses de retraso, imposibilitando a cualquier profesional poder cubrir los gastos mínimos de mantenimiento (alquiler, luz, impuestos, más reposición insumos materiales) exponiéndolo a no poder brindar la atención que se merece el afiliado de cualquier obra social.
Quizás el momento más impactante de la asamblea fue cuando pidió la voz una odontóloga jubilada con más de 40 años de aporte que mostró su último recibo de jubilación que indicaba un haber de sólo $ 8.000. Por debajo de la línea de pobreza y su descripción del sentimiento por haber depositado sus aportes de toda la vida a “un saco con los bolsillos rotos”.
Las problemáticas se iban sumando y el tiempo se acababa. Quedando a la luz la situación límite del sistema de salud actual.
Las resoluciones plantearon que la única salida estaba entre los mismos odontólogos y la necesidad de unirse y seguir organizándose.
La formación de más listas para las próximas elecciones en el Colegio y en la Caja que estén compuestas en su totalidad por odontólogos de sillón y turbina y que esos puestos se renueven.
La elaboración de un nuevo proyecto para la reforma de la ley 8.119 que perdió estado parlamentario.
Acciones legales contra los embargos e inhibiciones que injustamente padecen los odontólogos por parte de la caja de odontólogos de la provincia.
Promover una segunda Asamblea que es el único espacio que hoy por hoy en el que el profesional es escuchado.
Al finalizar la Asamblea Micaela Gasparini (odontóloga de Bahía Blanca) y referente de Odontólogos en Lucha gentilmente nos comentó su opinión sobre la misma. Sus palabras resumen la sensación de muchos: “La asamblea lo que significó fue confirmar la pertenencia que existe hacia odontólogos en lucha, que hay una identidad y que l gente se siente realmente representada por la agrupación, se sienten parte y se identifican con ella y seguir afianzando la convocatoria y sobre todo saber que por más que haya unas pocas caras visibles, saber que son muchos más que 150 colegas. También saber que agrupamos, nucleamos, a colegas de todas las edades y todas las situaciones. Todos pudieron expresarse, siendo deudores o no deudores en las condiciones en las que estén”.