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Red Internacional
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Ni un peso más a los pacos. 25 años de deuda del Estado en 2019 para "reformas a la policía"

Habla ex asesor de Víctor Pérez cuando este era ministro del Interior y da cuenta de un endeudamiento Estatal por 25 años para financiar una “reforma a la policía”. Nada más y nada menos que 48 millones de dólares para reformar a la policía. Reformar o refundar la policía significa seguir financiándola. ¡Ningún peso más a la policía!¡Usemos ese dinero para derechos y necesidades sociales!

Domingo 7 de marzo de 2021

Ronald von der Weth fue por cuatro meses un abogado asesor del ex Ministro del Interior Víctor Pérez, el ministro pinochetista que envalentonó a sectores de derecha y usurpadores de territorio Mapuche para realizar el ataque xenofóbico a inicios de agosto del año pasado en la toma mapuche de la municipalidad de Curacautín. ¿En qué se basaba la asesoría? Justamente su rol asesor tenía el fin de reformar a la policía.

Es claro que la consigna refundación de la policía puede ser utilizada por sectores como el abogado asesor de un pinochetista, como también por algunos sectores que se reivindican de izquierda, como el Partido Comunista o el Frente Amplio. Estos sostienen que es una alternativa favorable y necesaria.

¿Favorable y necesaria para quiénes?

Para responder a esta pregunta analicemos algunos datos y opiniones del abogado Ronald. En primer lugar critica que el Estado se endeudara en 25 años con un préstamos de 48 millones de dólares (más de 35 mil millones de pesos chilenos), pero de los cuáles sólo se utilizará un 10% de ese dinero para este año.

Claramente no es una crítica al rol de la policía ni a su actuar del día a día, ni tampoco le parece problemático el endeudamiento del país con el Banco Interamericano del Desarrollo y su sede en Washington. El problema para Ronald se resume a que el Estado o no gastará todo ese dinero en financiar una institución criminal, o que no era necesario pedir dinero para realizarlo, que podríamos
haberlo financiado con dinero tomado de los bolsillos de la clase trabajadora mientras las mineras que saquean el país ni siquiera pagan impuestos.

Ni un peso más a los pacos

Al abogado de un defensor del régimen heredado de la dictadura no se le va a pasar por la cabeza usar ese dinero en prioridades como la salud, la educación o la vivienda, no duda por un segundo en que le es favorable mantener a la policía y perfeccionarla para cuidar el régimen que impusieron a sangre y fuego y que siguen cuidando los partidos de los 30 años.

Como sea, el problema central es que el Estado invierta en financiar la represión de una policía ligada con el narcotráfico, con los montajes en el Wallmapu, con el asesinato, la tortura y la mutilación de manifestantes.

¡Que las prioridades se inviertan!

Mientras la salud pública se cae a pedazos, la educación implica deudas millonarias, y el gobierno desaloja a gente que se toma terrenos porque no tiene derecho a la vivienda, todo ese dinero se destina a esa policía que no resuelve nada. No podemos entregarles ni un sólo peso más, tenemos que desfinanciarlos totalmente para utilizar ese dinero en lo que realmente son prioridades para tener seguridad en la vida: derecho a la salud, a la educación y oportunidades, a tener un techo digno donde vivir. La negación de estos derechos hoy es una de las principales causas de la miseria y la delincuencia, conquistar dichas demandas significaría en concreto terminar con ese circulo de violencia y marginalidad.

Buscar reformar a esa policía con clases de Derechos Humanos es ingenuo. Es pensar que con eso van a dejar sus negocios con el narcotráfico, el dinero fácil que obtienen con montajes, etc. Esa banda criminal que conforma lo más estructural de la policía en Chile está blindada por la impunidad que le otorga el Estado, y no se resignará a perder sus privilegios simplemente porque al cabo de un tiempo se dieran cuenta fortuitamente de que hay que respetar los Derechos Humanos y dejar de lado sus privilegios.

No entregar un solo peso más a la policía, es por consiguiente, tener la perspectiva de disolución, de dejar de financiar esa institución, hacerla prescindible, a la vez que el pueblo trabajador se organiza ampliamente para conquistar una distribución lógica de los recursos. Porque mientras el poder lo tengan los empresarios, "reformar" carabineros sólo implicará un enorme gasto monetario financiado desde nuestros bolsillos para que puedan continuar defendiendo los intereses de los poderosos.