Las empresas mineras, muchas de ellas de capital extranjero, generan ganancias multimillonarias cada año, las cuales debido a la ambición de la clase empresarial y las autoridades políticas no son utilizadas para garantizar totalmente ningún derecho básico de las personas. Además, cada año la extracción minera provoca enormes problemas medioambientales que impactan en la salud de las personas.
Sábado 20 de junio de 2015
La extracción de minerales en un territorio no es en sí un problema, sino que el conflicto recae en cómo se realiza el trabajo y en la consideración que se tome hacia el medio ambiente, la naturaleza, los animales y los habitantes del sector. La clase empresarial y las autoridades del país han demostrado que el impacto ambiental y la contaminación provocada por las empresas mineras no es un asunto de relevancia para ellos, pues primero que todo están las millonarias ganancias que se obtengan de la explotación de la tierra y de los minerales. Tampoco es importante la situación laboral de los trabajadores que laboran en minas, menos su seguridad, lo que ha quedado demostrado en las variadas muertes de obreros en yacimientos mineros.
Los problemas medioambientales y de contaminación que afectan principalmente a las personas que viven en las cercanías de yacimientos mineros y de empresas, son variados e impactan desde distintos frentes. El Centro de Computación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (CEC) en uno de sus documentos (1) establece ocho situaciones donde la extracción minera perjudica al entorno:
1) Daño a la tierra, donde se ha estimado que “el uso de tierra para uso minero entre 1976 y 2000 es de 37.000 km2; esto es cerca del 0,2% de toda la superficie terrestre (…) El grado de recuperación de esos terrenos es creciente y muchos hoyos antiguos se han utilizado para botar desperdicios de minas antiguas o domésticos”; 2) Liberación de sustancias tóxicas, donde “los metales no solo son importantes para el uso que hacemos de ellos, sino que también son parte integral de nuestra naturaleza y de otros organismos vivos (…) En el medio natural los excesos pueden generarse por drenajes de aguas de minas, de desmontes o de relaves mineros”; 3) Drenaje ácido de minas, lo que provoca las aguas ácidas “generadas por la minería actual o pasada resultan de la oxidación de minerales sulfurados principalmente pirita en presencia de aire, agua y bacterias (…) Esta agua pueden venir de tres fuentes principales: sistemas de desagüe de minas, tranques de relaves y desmontes”; 4) Salud y seguridad de los trabajadores, debido a que “existe el riesgo de exposición de los trabajadores mineros a materiales tóxicos derivados de las menas en las minas, plantas y fundiciones (ej. Cd, Pb, Hg) y a los reactivos químicos utilizados en el procesamiento de menas, para lo cual deben considerarse las medidas de protección adecuadas”, situación que no se toma con responsabilidad por parte de las empresas mineras y que se traduce en diversas enfermedades que afectan todos los años a los obreros, debido a la constante exposición a sustancias tóxicas.
El documento continúa graficando otras cuatro situaciones provocadas por la extracción de minerales, 5) Polvo, por lo que “el control de polvo debe ser importante en cualquier mina en la cual se genere polvo silíceo puesto que este puede producir silicosis y enfermedades pulmonares asociadas”, situación que hace recordar las movilizaciones convocadas por los habitantes de Antofagasta, bajo la consigna de “este polvo te mata”, haciendo alusión a los problemas de salud generados por la empresa Antofagasta Terminal Internacional S.A. (ATI) del grupo Luksic; 6) Ruido, debido a que “las operaciones mineras, plantas y fundiciones usualmente tienen altos niveles de ruido. Este es uno de los peligros ocupacionales más comunes”; 7) Desmontes y relaves, producto de que “la minería frecuentemente involucra mover mucho material estéril o de leyes no económicas y depositarlos en desmontes en las cercanías de las minas”, un problema que viven en la actualidad los habitantes de Caimanes, debido a la contaminación del agua que ha provocado la minera Los Pelambres; y por último 8) las fundiciones que “emiten SO2, el cual junto con NOx y CO2 origina lluvia ácida. Esto también ocurre en plantas eléctricas termoeléctricas que usan carbón. Las fundiciones de Caletones de Codelco y Ventanas de Enami liberan alrededor de 400 toneladas al día de SO2 al aire”.
Los conflictos medioambientales y la respuesta de la población
“Este polvo te mata”, como se mencionó anteriormente, es la consigna con que miles de antofagastinos han salido a marchar para evidenciar un grave problema de contaminación que afecta a la salud de la población del sector. La empresa responsable de esta situación es Antofagasta Terminal Internacional S.A. (ATI) del grupo Luksic, la que provocó que en enero de este año 143 niños que asisten a dos jardines infantiles que se ubican cerca del Puerto de Antofagasta, presentaran fuerte presencia de arsénico y plomo en su sangre. Debido a esto, miles de personas han salido a movilizarse en repudio a dicha empresa que genera graves problemas a la salud a los habitantes.
Los habitantes de Caimanes llevan alrededor de 14 años luchando por la demolición del tranque de relaves El Mauro de la minera Los Pelambres, con el objetivo de permitir el escurrimiento de las aguas del estero Pupío a la comunidad de la zona. Han sido cientos de personas las que han realizado movilizaciones y diversas protestas para visualizar esta situación que estuvo oculta durante años por los medios de comunicación tradicionales.
La dura represión policial y del Gobierno en más de una ocasión violentó a los habitantes de Caimanes, los que denunciaron en varios momentos esta situación. Producto de la intensa lucha de las personas, en marzo de este año el Juzgado de Letras y Garantía de Los Vilos ordenó la demolición del tranque, sin embargo, minera Los Pelambres anunció que apelaría legalmente.
En noviembre pasado, salió una resolución legal que estableció que el Estado de Chile debía indemnizar a pobladores de Arica, debido a los perjuicios provocados por la contaminación causada por un acopio de minerales en un sector residencial ubicado en el cerro Chuño.
Estos tres ejemplos son sólo algunos de los problemas medioambientales y de salud provocados por empresas mineras, las que son responsables directas de los perjuicios hacia la población, mientras cada año obtienen millonarias ganancias a costa de la explotación de los trabajadores y la depredación del medio ambiente.
(1) Documento “Impacto Ambiental de la Actividad Minera”. Ver en línea: http://www.cec.uchile.cl/~vmaksaev/IMPACTO%20AMBIENTAL%20DE%20LA%20ACTIVIDAD%20MINERA.pdf