En agosto de este año comenzó la Sexta Temporada de “En su Propia Trampa”, con la misma tónica de engaños y estafas y las respectivas detenciones por parte de carabineros. La sintonía ha ido subiendo, lo que trae beneficios para los dueños de Chile y Canal 13, la multimillonaria familia Luksic.
Sábado 23 de septiembre de 2017

Bajo la conducción de Emilio Sutherland, el programa investiga y sigue a las y los sujetos, para finalmente hacer un montaje que les haga caer “En su propia Trampa”. Algunas de las historias que se cuentan en el presente año son; La persona que pide plata en la calle de forma discapacitada y es mentira, el Falso brujo, estafador de distintas profesiones, "lanza" de metro, corrupción de funcionarios públicos por licencias fraudulentas, etc.
Siguiendo con la editorial sensacionalista del programa, la última sección trató de un asalto cometido 10 veces a un hombre enfermo y anciano de un pequeño kiosco. Dicho acto de mezquindad no sólo removió a espectadores, aportando con 23.4 puntos de rating, sino que internacionalmente apareció la caridad oportunista de otro millonario, Farkas; y hasta el diario El País realizó una nota sobre el afectado de esta historia, Emanuel Meneses.
Si bien los "malos" de esta serie actúan con descarnada mezquindad hacia los demás, igualmente es evidente que son, en su mayoría, personas precarizadas (económica y culturalmente) o en situación de calle. Pero lo que no cuentan ni le dan seguimiento es al modo en que los empresarios y los multimillonarios de este país obtienen sus ganancias. No investigan a su patrón, el magnate de Luksic.
Que entretenido sería seguir el caso de Luksic, el multimillonario que tiene un banco, el Banco de Chile, un consorcio denominado Quiñenco o empresas como Luchetti en Perú o el negocio del turismo en Croacia o Aguas Andinas por nombrar algunas de sus tantas aventuras financieras. Cómo sería recordar el caso Caval, que luego que se confirmara la reunión que sostuvo como vicepresidente del Banco de Chile con la nuera de Bachelet, Natalia Compagnon, quien obtuvo de la entidad bancaria $6.500 millones para la compra de unos terrenos en Machalí.
¿Se le ocurrirá a ese diario, y a los diarios de Chile, preguntarle al conjunto de las y los trabajadores, inmigrantes, mapuches y empobrecidos, en cómo nos afecta el robo de las y los grandes empresarios? ¿El programa “En su propia Trampa” se interesará por hacer seguimiento a los dueños de la salud, la educación, de nuestro trabajo, vivienda, arte y cultura, y de nuestra propia muerte, los cementerios? ¿Grabarán los casos de corrupción con el Estado de las y los grandes empresarios? ¿La policía acompañaría a un conductor o conductora que le interese los casos antes señalados?
No nos estamos olvidando de mencionar que además deja como héroes a la fuerza policial, que acompaña todos los sucesos, trabajando a la par , como si fueran unos humildes servidores de “nuestra protección”, como si nunca hubiesen reprimido, matado o desaparecido a luchadores, trabajadores y el pueblo empobrecido.
Luksic, uno de los dueños de Chile, se puede sentar muy cómodo viendo “En su propia Trampa”, incluso llorar de pena por el caso de Emanuel Meneses o de alegría porque Farkas, ese empresario que regala de sus migajas, le realizó un aporte al señor tras conmoverse por lo sucedido. Qué entretenido sería sentarnos muy cómodamente, y llorar de pena si un programa mostrara como se obtienen las ganancias para ser multimillonario; mostrar cómo con el sudor del trabajo de todas y todos los que trabajan en sus empresas, ellos negocian y se enriquecen.
El programa “En su propia Trampa” , en síntesis, retrata las historias que los empresarios se atreven, convenientemente, a hablar. Esos casos donde "no les aprieta el zapato", ni menos la corbata. Como dicen por ahí “ Perro con corbata, nadie lo mata”.