×
×
Red Internacional
lid bot

Mundo Obrero. Protestan telefonistas frente a las instalaciones centrales de Telmex en el DF

Cerca de 300 telefonistas se concentraron este martes en las oficinas de "Parque Vía" para repudiar la intención patronal de gravar el fondo de ahorro de los trabajadores.

Iván Zárate México

Jueves 26 de noviembre de 2015

Continuando con la iniciativa emprendida por la Asamblea de Jubilados del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), que realizó un mitin en el mismo lugar el viernes 20 de noviembre para presionar a la patronal a pagar el fondo de ahorro libre de impuestos, la dirección del sindicato retomó la acción mencionada y convocó a reproducir la misma forma de protesta hasta el próximo viernes, involucrando a todas las secciones del país.

Como consecuencia de la Reforma Hacendaria aprobada en el 2013, Telmex pretende por segundo año consecutivo descontar a sus trabajadores y trabajadoras el impuesto exigido por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de la cantidad total que reciben cada año como pago de esta prestación. Esto aún cuando en el Contrato Colectivo de Trabajo de los telefonistas (CCT) se especifica que esta conquista laboral no está sujeta a ser gravada y que en todo caso corresponde a la patronal cubrir el pago.

En el mitin de ayer, que comenzó desde las 17 horas, y en el que participaron trabajadores y trabajadoras de comercial, administrativos, planta exterior y centrales, se expresó descontento tanto hacia Carlos Slim -por pretender cobrar a la base un impuesto que le corresponde a la empresa cubrir- como hacia Peña Nieto, por las reformas que profundizaron la miseria de la clase trabajadora y el pueblo pobre.

Los oradores dijeron también que se colocarían mantas de protesta en los centros de trabajo y que, de no encontrar una respuesta satisfactoria para este fin de semana, a partir del lunes se incrementaría el tono de las acciones, e incluso se podría llegar a impulsar paros laborales.

Por la defensa combativa de nuestro CCT

Desde que la empresa Teléfonos de México fue declarada "agente económico preponderante" por el Ifetel, de acuerdo a la reforma en telecomunicaciones aprobada en el 2013 que pretende abrir más el sector al capital privado internacional, la familia Slim no ha dudado en cobrar a la base telefonista el costo de la reducción de sus ganancias.

Aumento en la edad para jubilarse, reducción de personal, incremento de horas y turnos de trabajo a la semana, así como insistencia recurrente en recortar días festivos, aumentar al mínimo el salario y recortar pagos de utilidades y productividad, son sólo algunos ejemplos de las maniobras que utiliza "el segundo hombre más rico del mundo" para aumentar sus ganancias multimillonarias.

Ahora toca el turno del Fondo de Ahorro, que significa una de las conquistas económicas más importantes de los y las telefonistas. Con el mismo argumento de que peligra la "estabilidad financiera" de la empresa, producto de la reforma y la competencia, los dueños intentan que seamos las bases quienes paguemos el impuesto que exige la SHCP, lo cual no sólo significa una injusticia más -pensando en la gran fortuna que más de 50 mil trabajadores sindicalizados y terciarizados les generamos todos los días- sino sobre todo una grave violación a nuestro CCT, que debemos impedir unidos y organizados.

El ejemplo combativo de lucha que expresaron las y los compañeros jubilados el viernes pasado es el camino de lucha a seguir.
Las negociaciones con los gerentes de la empresa, con funcionarios de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STyPS) y con los partidos patronales de las Cámaras, no resuelven por sí mismas el conflicto y pueden convertirse en una trampa.

Es necesaria la organización de asambleas de base, donde se discuta la situación y las medidas a seguir, donde se privilegie un camino de lucha y movilización que recupere lo mejor de la tradición combativa de nuestra organización sindical. Y que asuma la necesidad de apelar a los paros y las huelgas para torcerle el brazo a la patronal y al gobierno, expresando así el descontento en los centros de trabajo y en las calles.