Viernes 19 de diciembre de 2014
Fotografía: Virginia Bene
Trabajadores de Liliana SRL despedidos en febrero del 2014 que vienen exigiendo su reincorporación realizaron una protesta en la colectora de la Autopista Rosario Santa Fe a metros del establecimiento. Acompañados por la Juventud del PTS, organismos de derechos humanos como la APDH, el MEDH y el padre Yaco, junto a familiares de los despedidos exigieron que la empresa acate el fallo http://laizquierdadiario.org.ar/Hoy... de la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que dicta la reincorporación de Lucas Castillo.
En la colectora de la autopista Rosario-Santa Fe en el día de ayer trabajadores despedidos se movilizaron para exigir la reinstalación de Lucas Castillo a su lugar de trabajo. El día 9 de octubre Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenó la reincorporación del despedido, aunque la patronal fue notificada de dicha resolución en una actitud claramente ilegal no acató durante todo este período la orden judicial.
Es por ello que en el día de ayer, a partir de las 5 am, la colectora de la autopista Rosario-Santa Fe volvió a ser el escenario en donde se reunieron los trabajadores despedidos junto a organizaciones políticas como la Juventud del PTS, organismos derechos humanos y los familiares. Esta jornada, como no podía ser de otra manera, estuvo marcada por el histórico triunfo de los trabajadores de Lear http://www.laizquierdadiario.com/Lo..., que inyecta de nuevas fuerzas a la pelea por la reinstalación de Lucas.
Si algo quedó claro en esta jornada fue la enorme simpatía con la que cuentan los despedidos al interior de la fábrica. Repartiendo volantes, charlando con sus compañeros de trabajo, frenando a los colectivos que ingresaban y salían del predio, entre mensajes de texto, los despedidos demostraron que siguen siendo una referencia para los trabajadores. La memoria de que gracias a la organización que impulsaron aquellos que hoy se encuentran afuera fue lo que permitió la conquista por el pase a planta permanente y la elección de delegados por primera vez en 65 años de existencia de Liliana. Ni siquiera la presencia de una delegación de la UOM y de los voceros, en una clara actitud intimidante, no pudo ocultar las muestras de simpatías hacia Lucas y el resto de los despedidos.
Gracias a la perseverancia de los trabajadores demostraron que tenían la razón, fueron injustamente desvinculados por una patronal que se maneja con absoluta impunidad con la connivencia del gobierno provincial y su Ministerio de Trabajo. Los despedidos en la búsqueda de solidaridad recorrieron universidades y escuelas, sindicatos y comisiones internas de otras fábricas del país, apelaron a las organizaciones de derechos humanos y a las organizaciones políticas. Hasta la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe y el Concejo Deliberante de Rosario manifestaron su preocupación y solidaridad por la situación. Finalmente la Justicia tuvo que reconocer el reclamo de los despedidos. Pero la patronal sigue sin respetar la ley.
A pesar de las maniobras de la patronal durante estos meses para decapitar la organización obrera los trabajadores se mantienen firmes. En este tiempo se sucedieron aprietes, amenazas, “voceros” elegidos a dedo desde Recursos Humanos que no representan a nadie, ofrecimientos de retiros voluntarios para aquellos que la patronal considera “díscolos” a cambio de miles de pesos y una burocracia sindical como la OUM siempre dispuesta a obedecer las órdenes de la gerencia, nada de esto pudo detener el descontento al interior de la fábrica y el perseverante proceso de organización.
La realidad que se vive adentro de Liliana lejos está de ser una situación excepcional. En las fábricas de la zona sur de Rosario, en el cordón industrial de San Lorenzo, en las empresas de la zona norte de la ciudad, la precarización laboral y la dictadura patronal se viven con la misma intensidad. La precarización de la vida afecta por igual a miles de jóvenes que tienen que sobrevivir con sueldos de hambre. Por eso la lucha de Liliana genera tanta empatía. De estas fábricas está surgiendo una nueva generación de jóvenes trabajadores que empieza a dar sus primeros pasos en la organización y donde la izquierda, y en particular el PTS, forma parte y alienta este proceso.
La lucha para que la patronal de Liliana SRL acate el fallo que ordena la reinstalación de Lucas Castillo abre una nueva etapa en la organización de esta fábrica. El gran triunfo de los “indomables” de LEAR sin lugar a dudas fortalece esta perspectiva. Es que como planteó Lucas al finalizar la jornada, los trabajadores de Lear junto a los de Liliana forman parte de un mismo colectivo, de una misma generación de obreros “indomables”.