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Red Internacional
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Cannabis. ¿Puede la marihuana ser una clave para detener el COVID 19?

El Covid 19 ha generado una gran crisis sanitaria. Miles de personas en todo el mundo están falleciendo por este virus. ¿Podría la marihuana ayudar a combatirlo?

Lunes 11 de mayo de 2020

El sistema sanitario en todo el mundo está en jaque. El COVID 19 o coronavirus ha generado un colapso en el sistema de salud de todo el mundo. El pico de pandemia aún está lejos de terminar, mientras los gobiernos no implementan test masivos para detectar el virus ni hay resultados finales con una cura o vacuna.

La Organización Mundial de la Salud ha informado que por lo menos tardará 1 años más conseguir una vacuna o cura. La industria farmacéutica o “big pharma” de Estados Unidos aún no logra un resultado completo para paliar la enfermedad viral. En los hospitales se usan retrovirales, hidroxicloroquina y remdesivir, aunque aún no está comprobado su eficacia como tratamiento. De ahí que se deja al sistema inmune el trabajo para ganarle el paso a la pandemia.

Este fin de semana en la Universidad de Lethbridge en Alberta, Canadá se publicó un trabajo sobre el uso de cepas de marihuana para el tratamiento del coronavirus. De acuerdo a Igor Kovalchuk después de estudiar por lo menos 400 cepas 12 de ellas han mostrado una resistencia al virus en aproximadamente un 73 por ciento. O sea. El consumo de estas cepas de marihuana inhibe los receptores en el cuerpo y con ello hay menos posibilidad de infectarse por coronavirus.

Sin embargo, la política prohibicionista derivada de la subordinación alimperialismo estadounidense en países como México hacen imposible el desarrollo científico de las propiedades del CBD o el THC que provienen de la cannabis. Desde Izquierda Diario sostenemos que se deben legalizar todas las sustancias, e implementar programas de salud que prevengan su consumo y acompañen el tratamiento contra la dependencia que pueden llegar a generar, para garantizar sustancias de calidad.

Estas sustancias y deben ser investigadas científicamente para desarrollar tratamientos clínicos para diversas enfermedades y que se dé una amplia divulgación de dichos conocimientos que permita a los usuarios la comprensión de su potencialidad recreativa o clínica.

Además, es necesario luchar por la desmilitarización del país y denunciar la asociación del crimen organizado y el Estado, que mantiene la ilegalidad de las drogas para justificar la militarización mientras mantiene en libertad a los grandes capos del narco, solo así podremos acabar con la pelea de plazas y la criminalización de consumidores y cultivadores.

La industria de las drogas debe ponerse a producir bajo control de sus productores, cortando con la industria de sangre y trabajo esclavo que han desarrollado los cárteles, y cortando así con la especulación de precios o las ventajas que significa, para las grandes farmacéuticas, su legalización para investigación medicinal. Las fortunas de los capos deben ser expropiadas para financiar investigaciones médicas y acceso integral a la salud pública.

Pero también pensamos que solo es posible respondernos la pregunta sobre si esta planta podría ayudar al tratamiento del coronavirus de la mano de centralizar todo el sector salud —público y privado— bajo control de las y los trabajadores del sector, y la nacionalización sin pago de hospitales y clínicas del sector privado.

Toda la infraestructura, los insumos y los equipos de clínicas y hospitales deben estar a disposición de las necesidades de toda la población, al igual que los grandes laboratorios farmacéuticos, las empresas de capital extranjero que producen insumos para el sector salud —que hoy se niegan a abastecer a México y destinan la producción a EEUU y otros países—, las cadenas de farmacias y los laboratorios de análisis clínicos para ponerlos al servicio de todo el pueblo. De la mano de esto, se debe basificar a todas y todos los trabajadores del sector de inmediato.