La nueva instancia de coordinación de los países de Derecha latinoamericana con el imperialismo de Trump, impulsado por Piñera y Duque, se llevará a cabo este viernes 22 de marzo, en Chile.
Jueves 21 de marzo de 2019 13:41
El Prosur, o Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina, es una iniciativa propuesta por los presidentes de Colombia, Iván Duque y Chile, Sebastián Piñera, con el objetivo de dar un marco común a la derecha continental y reemplazar (enterrar) a la UNASUR, creada durante la década anterior por una mayoría de gobiernos posneoliberales.
Aunque no forman parte de los países con más peso en la región, Duque y Piñera tuvieron una participación destacada en el plan de injerencia golpista de Estados Unidos sobre Venezuela, como quedó demostrado en el show que montaron en la frontera colombo-venezolana el 23F, que terminó siendo un fracaso. Esa ubicación de aliados estratégicos de Trump en el subcontinente, junto a la crisis que atraviesa Macri en Argentina y el deslucido desempeño de Bolsonaro en Brasil, los empujó a ser los anfitriones del nuevo engendro para aglutinar a la derecha regional.
Con acusaciones de ser una instancia ideologizada por derecha, y de estar automáticamente alineado con el Grupo de Lima (a la casa de los ataques a Venezuela), el Prosur tiene el objetivo de liquidar a la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas). A la reunión ya está confirmada la asistencia de representantes de Argentina, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y Paraguay (Guaidó se acaba de bajar). Quedándose fuera México, Uruguay, Venezuela y Bolivia.
Para la inauguración del Prosur este viernes ya están organizadas movilizaciones en rechazo, para denunciar este nuevo foro de la derecha regional alineada con Estados Unidos.
Como parte de la coalición de organizaciones que llaman a marchar Dauno Tótoro, ex candidato a diputado y dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios de Chile denunció que: "vienen a Chile los principales representantes de la derecha de América Latina. Lo único que buscan es aumentar los ataques en contra de la clase trabajadora, en contra de las mujeres y la juventud (...) además representan la línea de defender la injerencia del imperialismo norteamericano en la región, como lo hicieron en el conflicto de Estados Unidos con Venezuela".