La producción industrial de animales genera las condiciones ideales para la generación de patógenos pandémicos, pero el gobierno argentino la impulsa en Argentina.

Juan Duarte Ciencia y Ambiente | tw: @elzahir2006
Lunes 9 de noviembre de 2020 13:47
🐷 EL RIESGO DE LAS MEGAGRANJAS | ¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA MATANZA DE VISONES EN DINAMARCA? - YouTube
En una conferencia de prensa realizada el miércoles pasado, la Primera Ministra del país nórdico, Mette Frederiksen, anunció que iban a tomar la medida como prevención a partir de unos 400 casos de coronavirus en humanos que parecen estar relacionados con visones enfermos en granjas industriales de pieles. Asimismo, citó estudios que detectaron una nueva cepa de SARS-COV-2 producto de recombinaciones en dichos establecimientos, que podría interferir con la efectividad de futuras vacunas.
Desde hoy, las imágenes de la matanza de decenas de miles de visones a manos de las fuerzas armadas recorren las redes sociales en todo el mundo. De las 1200 granjas de total del país, son 207 las granjas en las que se encontraron visones que dieron positivo por coronavirus.
En la conferencia de prensa, el ministro de Salud danés, Magnus Heunicke, dijo que el análisis genómico de casos humanos daneses de coronavirus indica que la mitad de los 783 casos humanos de coronavirus en la parte norte del país están relacionados con el visón, según Associated Press.
El gobierno notificó a la OMS sobre la mutación del virus y de que se sabe que al menos 12 personas en la región de Jutlands lo tienen y muestran una débil respuesta inmune (de anticuerpos). Por su parte, la OMS reconoció por correo electrónico que había sido "informado por Dinamarca de una serie de personas infectadas con coronavirus de visón, con algunos cambios genéticos en el virus". A su vez, dijo que Dinamarca estaba “investigando la importancia epidemiológica y virológica de estos hallazgos y eliminando la población de visones. Estamos en contacto con ellos para saber más sobre este evento ”.
Por su parte, la genetista Emma Hodcroft, de la Universidad de Basilea, Suiza, que está rastreando la propagación de este nuevo coronavirus, pidió precaución. "A no entrar en pánico. Los científicos actualizaremos cuando tengamos más información". También denunció en su cuenta de twitter que los Estados europeos no están compartiendo los secuenciamientos genéticos de las cepas que están en circulación, un insumo básico para analizar la situación.
La producción industrial de animales: fuente de enfermedades zoonóticas y pandemias
Dinamarca es el segundo mayor productor mundial de pieles de visón después de China. Holanda, el tercero, anunció en junio que planeaba acelerar el cronograma para cerrar su industria de visones como resultado de las infecciones generalizadas por coronavirus entre sus animales y una investigación que sugiere que al menos dos trabajadores agrícolas habían contraído el coronavirus de visones. Antes de la pandemia, planeaban reducir su industria de visones para 2024, pero ahora apunta al cierre todas las operaciones a principios de 2021. China no hizo anuncios al respecto todavía.

Las imágenes de matanzas de visones a escala industrial recuerdan a otra que circuló hace no muchos meses por las redes de todo el mundo: la de alrededor de 200 millones de cerdos de granjas industriales porcinas en China, a partir del brote de Peste Porcina Africana. Y la relación no casual, sino estructural: se trata de la producción industrial de animales –centralmente para alimentación, pero también para el lujo con el caso del visón– motorizada por el agronegocio capitalista a nivel global, que además de sus características crueles respecto a los animales (considerados como meras máquinas productoras de valores de uso) y trabajadores (meros portadores de fuerza de trabajo generadora de plusvalía a ser apropiada), y la destrucción medioambiental que generan, constituyen condiciones ideales de producción de nuevas pandemias.
Y no solo de nuevas cepas de coronavirus, como en este caso, o Peste Porcina Africana (también reemergiendo en Alemania), sino otras como el SARS-Cov-1 o gripe aviar de 2002, originado en la producción industrial aviar; o la gripe porcina A N1H1, originada en la producción industrial porcina en megagranjas en México. Como señala el biólogo evolutivo Rob Wallace, autor de Grandes granjas producen grandes gripes (Capitán Swing, 2020), “la mejor forma de expresar nuestra situación actual es que ahora somos menos un planeta tierra
y más un planeta granja
” y la producción o monocultivo industrial amontona decenas de miles de animales (cerdos, gallinas, visones, hurones, etc.) genéticamente similares, atestados de antibióticos, con sus sistemas inmunes deprimidos, que funcionan como envases privilegiados para la recombinación y propagación zoonótica de nuevos virus y patógenos. “El SARS-COV, al igual que las influenzas, rebota entre los tipos de huéspedes, aumentando el espacio de hospedadores sobre el que pueden tener lugar los ajustes evolutivos. El monocultivo masivo acelera el proceso”, escribió en su cuenta de Facebook sobre la noticia de Dinamarca.
Masacre de animales generan las granjas industriales.
China pretende que Argentina las instale con cerdos después de la irrupción de una epidemia dentro del país asiático. Sacrificaron a millones de chanchos.
Son fábricas de pandemias. https://t.co/oJzoOuLBFK
— Ezequiel Orlando (@ZetaOrlando) November 5, 2020
Como muestra el mismo Wallace en su último libro, Dead epidemiologists (Epidemiólogos muertos), se trata de una forma de producción irracional motorizada por intereses capitalista y que está en los orígenes del Sars-Cov-2 y la crisis sanitaria, ecológica y económica que atravesamos.
En otras palabras, la industrialización en megagranjas asegura nuevas pandemias y a mayor ritmo. Recientemente, por ejemplo, se detectó una nueva cepa de influenza producto de una recombinación en megragranjas porcinas en China, denominada G4 N1H1, con potencial zoonótico pandémico.
Y, por supuesto, esto no hace más que contrastar, como venimos señalando desde este diario y como denuncian Maristella Svampa, Guillermo Folguera, Enrique Viale y otrxs en su reciente libro de acceso gratuito 10 mitos y verdades de las megafactorías de cerdos que buscan instalar en Argentina, con los planes del gobierno argentino de promover la instalación de megragranjas porcinas de estas características en diferentes zonas del país, en acuerdo –en principio– con capitales chinos que buscan externalizar los riesgos de su producción porcina.
Hay alternativa: agroecología planificada racionalmente
¿Podría ser de otra manera? Por supuesto. Como plantean ecólogos como Richard Levins o el mismo Wallace, una producción de alimentos agroecológica partiría de aprovechar la biodiversidad de los ecosistemas, produciendo la cantidad y variedad necesaria para garantizar la tan mentada soberanía alimentaria. Una "heterogeneidad planificada" racionalmente, contra la homogeneidad planificada enfocada en el lucro del agronegocio, tan irracional que pretende avanzar aún en plena pandemia.
Como señala Wallace, "Pero lo que hacen los pequeños productores es producir sus alimentos bajo lo que se llama economía natural. Esto es, teniendo en cuenta el sol, el suelo, las estaciones y el clima, y se preocupan por los ciclos de vida de sus cultivos y ganado. No producen comida con el modelo industrial, el cual es amontonar los cerdos, hacerlos crecer unos meses y luego embarcarlos a todo el mundo, sin importar en que ciclo de su vida se encuentra el animal. Y ocurre que los pequeños productores, que están comprometidos en este tipo de economía natural, también están protegiéndonos mejor de que los peores patógenos puedan volverse pandemias mortales. Porque a diferencia de la producción industrial, sus ganados y cultivos se definen por una diversidad increíble, tanto a nivel de granjas como a nivel regional o provincial, y la diversidad se encuentra tanto dentro de una especie como entre especies. [...] Así que la diversidad tiene impacto biológico en la evolución de los patógenos, de cualquier espacio rural.
En otras palabras, puedes usar la selección natural en la granja como una especie de herramienta mediante la cual proteger a tu ganado, tus aves de corral y por extensión a los seres humanos involucrados. Y podés hacerlo en tiempo real, de una forma que la producción industrial no puede, porque no hay producción, no hay reproducción de nuevos animales en granjas locales en animales confinados en operaciones de feedlot. Así que mi punto es que mucho de lo que está pasando ahora en términos de los pequeños productores, de las granjas locales, podrías hacer una planificación regional sobre esto también, no tiene por que ser meramente de granja en granja. Se puede hacer de manera de encerrar y marginalizar patógenos con la potencialidad de convertirse en pandemias."
Pero para avanzar en este sentido es necesario tomar medidas básicas contra la concentración de la tierra, nacionalizar el comercio exterior para evitar la fuga de capitales del agronegocio sojero y de la banca para destinar recursos hacia esa transición. Y enfrente están enemigos muy poderosos como los gigantes del agronegocio o de la Salud, como Hugo Sigman, que impulsa este acuerdo y ya se enriqueció con la vacuna para la gripe porcina, y, claro, la política del gobierno nacional y los gobernadores que gobiernan para esos sectores.
En este sentido, y tomando el ejemplo del freno a la megaminería contaminante en Mendoza a principio de año, para hoy lunes, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones saldrá a las calles en todo el país contra la firma del memorándum con China. Habrá decenas de acciones de norte a sur, además de marcha, festival y vigilia en Plaza de Mayo.

Juan Duarte
Psicólogo y docente universitario en la UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Editó y prologó Genes, células y cerebros (Hilary y Steven Rose), La biología en cuestión (Richard Lewontin y Richard Levins), La ecología de Marx (John Bellamy Foster), El significado histórico de la crisis de la psicología y Lecciones de paidología (Lev Vigotski), La naturaleza contra el capital (Kohei Saito) y León Trotsky y el arte de la insurrección (1905-1917), de Harold Nelson (2017), en Ediciones IPS.