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Red Internacional
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Panorama Político. ¿Qué hay detrás de la “traición” de Peña Nieto a la Iglesia católica?

Nuevamente, la Iglesia católica salió al cruce de la iniciativa en materia de matrimonio igualitario. Hugo Valdemar, responsable del semanario Desde la fe -publicación informativa de la arquidiócesis de México-, sostuvo que Enrique Peña Nieto "traicionó" a la Iglesia con la iniciativa que legaliza los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Pablo Oprinari

Pablo Oprinari Ciudad de México / @POprinari

Martes 2 de agosto de 2016

Peña Nieto, cuestionado por la curia

El matrimonio igualitario es una demanda sentida por amplios sectores de la población y en particular por la comunidad sexodiversa. La iniciativa presentada por Peña el 17 de mayo pasado para reformar el artículo 4 de la Constitución, pretendía darle al gobierno un perfil democrático en un contexto de creciente desprestigio, ocasionado por sus políticas autoritarias y represivas.

Sin embargo, estas medidas -como aquellas referentes a la legalización parcial de la marihuana- no fueron suficientes para frenar la pérdida de popularidad del gobierno, tal como se expresó en las urnas el pasado 5 de junio, cuando el Partido Revolucionario Institucional sufrió una importante derrota y se convirtió en la segunda fuerza electoral nacional. En la ciudad de México, uno de los epicentros de la lucha por los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTTTI, el PRI sufrió una de sus peores descalabros.

A la par, desde que se supieron los resultados desfavorables para el partido de gobierno, trascendió que la jerarquía eclesiástica había realizado una campaña activa para promover el voto “anti-PRI”, convocando en distintas entidades a sus fieles a que votasen en particular por el Partido Acción Nacional (PAN).

Esto cimbró el panorama político a tal punto que la presidencia del tricolor intentó en ese momento desmentir que fuese un factor decisivo para la derrota.

Más allá de cuál fue la real incidencia de la campaña que mencionamos, el PRI perdió en varios estados a manos del PAN y su alianza con el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Sectores que antes apoyaban al tricolor se pasaron a la “oposición” y votaron esta vez por un partido que cuenta con el aval abierto de la jerarquía católica, un voto de “castigo” al PRI pero conservador, donde pueden haber calado los discursos de la curia.

Las causas de la Iglesia

Si hay quienes pensaban que los roces entre la Iglesia y el gobierno iban a quedar en los trascendidos sobre la campaña para promover un voto contra el PRI, hoy se muestra una escalada mediática: “No había habido un encontronazo tan fuerte entre el gobierno y la Iglesia desde que se promulgaron las leyes anticlericales de Plutarco Elías Calles y desde que el general Lázaro Cárdenas introdujo la educación socialista”. Hugo Valdemar llegó a afirmar que rechaza “introducir la ideología de género en los libros de texto; decirle a los niños que pueden cambiarse de sexo sin permiso de sus padres es algo totalmente aberrante, es imponer una ideología totalitaria y quitarles la patria potestad a los padres de familia”.

Poco falta para que acusen de “comunista” al neoliberal Peña Nieto, quien pidió la bendición papal para casarse con Angélica Rivera.

No había habido un encontronazo tan fuerte entre el gobierno y la Iglesia desde que se promulgaron las leyes anticlericales de Plutarco Elías Calles y desde que el general Lázaro Cárdenas introdujo la educación socialista. Hugo Valdemar

Más allá del histrionismo evidente de la cúpula eclesiástica, se evidencia que quiere aprovechar una situación de cierto debilitamiento de la imagen presidencial, para presionar abiertamente e imponer su agenda, o cuando menos desalentar aspectos específicos de la agenda de Peña.

El lobby eclesiástico busca a la vez fortalecer su propia imagen ante sus fieles: no hay que olvidar que mucho se ha dicho respecto a la baja de la adscripción a la Iglesia católica. Y para esto despliega una ofensiva reaccionaria contra las libertades democráticas. En particular, contra el derecho de la comunidad sexodiversa al matrimonio igualitario y el conjunto de sus demandas.

No es casual que, en este tenor, el derechista Partido Encuentro Social (PES) organizó en la Cámara de Diputados, el foro Por la vida y la familia, con representantes de las iglesias cristianas, en el cual se cuestionó dicha iniciativa. Aunque el PES sea una pequeña fuerza, estas iglesias crecieron en influencia en los últimos años.

El panorama para Peña Nieto no es sencillo. Al descontento que recorre a amplias capas de trabajadores y sectores populares, a la posible emergencia de alianzas opositoras para el 2018 entre los otros partidos al servicio de los empresarios (el PAN y el PRD) e incluso entre éste último y el Morena, se agregan los roces con la Iglesia católica, una institución reaccionaria con gran influencia política y social en el país.

Sin duda, la defensa de las libertades democráticas y de los derechos de los sectores más oprimidos de la sociedad, no pasa por ninguno de los partidos y las instituciones de esta democracia para ricos. La ofensiva reaccionaria de la Iglesia contra las aspiraciones democráticas debe ser respondida por las organizaciones obreras, sociales, populares y de izquierda, incorporando como su bandera las demandas de la comunidad LGBTTTI.


Pablo Oprinari

Sociólogo y latinoamericanista (UNAM), coordinador de México en Llamas. Interpretaciones marxistas de la revolución y coautor de Juventud en las calles. Coordinador de Ideas de Izquierda México, columnista en La Izquierda Diario Mx e integrante del Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas.

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