Los exportadores de granos liquidaron un 31,7 % menos de divisas en el primer trimestre del 2015, en un año con expectativas de “cosechas record” de soja.

Lucía Ortega @OrtegaLu_
Miércoles 1ro de abril de 2015
Momentos de incertidumbre en el momento clave del año para el sector más importante de provisión de divisas para el país. Mientras comienza la cosecha de soja y maíz y se informan preliminarmente altos rendimientos por hectárea en las zonas “núcleo”, las empresas exportadoras mantienen bajos niveles de liquidación de divisas por exportación de granos. Mientras tanto, los informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos dan por ganador al cultivo de soja en el año próximo frente a la caída de precios del trigo y el maíz. “Así vamos a una sojización por precio”, advierten especialistas.
Los datos ciertos indican que se está especulando con una mejora del precio de los granos. En la última semana la liquidación de divisas llegó a 202,26 millones de dólares, un 33 % menos que lo registrado en la misma semana de 2014, según el último informe de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), asociaciones que acaparan aproximadamente el 37 % del total de las exportaciones argentinas.
El mismo reporte anuncia que en los tres meses de 2015 se acumuló una liquidación de más de 3 mil millones de dólares, esto es, un 31,7% inferior al mismo período del año pasado, el valor más bajo desde el año 2007, cuando se liquidaron 2.810 millones de dólares. Es que un bien tan concreto como el grano o y los alimentos se venden y se compran a gran escala en mercados financieros que funcionan como una lotería. Este comportamiento no es nuevo, el año pasado ya se había registrado un mismo retroceso en las liquidaciones especulando por mejoras de precios, pero lejos de suceder, el precio bajó. Sin embargo, se continuó aumentando la superficie implantada con soja, lo que devela que a pesar de ello, se siguen obteniendo grandes ganancias con el cultivo.
Este año la nota de color la da un nuevo avance en el monocultivo sojero. El Ministerio de Agricultura estima una cosecha de soja de 58 millones de toneladas en la campaña 2014/2015, superando las ya elevadas cosechas de 53,4 millones de 2014. Sin embargo, estas producciones “record” sumadas a las previsiones mundiales de incremento de la oferta están incidiendo a la baja los precios de la oleaginosa -que sería menos pronunciada que la de otros cultivos-, problema que se profundiza con la escalada del dólar en relación al resto de las monedas internacionales.
La liquidación de divisas se relaciona con la compra de cereales y oleaginosas para exportación, puede ser como grano o como producto procesado en harinas, aceites o biodisel. Como esta compra es anterior a su exportación, el ingreso de divisas se produce antes que el propio envío al exterior. La incertidumbre respecto a los mercados mundiales, a la espera de una mayor demanda, motiva a los productores y a los mismos exportadores, a retener el grano. La introducción de la “silobolsa” ha permitido incorporar unos plazos más al productor para retener el producto antes de ser vendido.
Pero hay un elemento más fuerte que retiene las ventas: la especulación con el tipo de cambio. Es posible que muchos empresarios de la soja estén esperando que se continúe con la “devaluación administrada” (o no tanto) del peso en relación al dólar, lo que permitiría mejores ingresos en moneda local. Claro que, este tipo de medidas, tiene el efecto opuesto para el bolsillo de los trabajadores. Un motivo más para que se expresen los reclamos del pueblo trabajador, tal como se manifestó en el contundente paro nacional del día de ayer.

Lucía Ortega
Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.