Conversamos con William Muñoz, dirigente del sindicato Komatsu Reman y con Fabián Puelma, dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios, en torno al escándalo de colusión, la lucha por acabar con los subsidios a las forestales y por la estatización de las papeleras.
Jueves 19 de noviembre de 2015
Cerca de diez años estuvieron coludidas las principales empresas de papel higiénico. La emblemática papelera de Matte, uno de los empresarios más importantes del país y presidente del principal centro de pensamiento de la derecha, abusó de cientos de miles de trabajadores, subiendo artificialmente el precio de un producto de consumo básico para las familias.
Gabriel Ruiz Tagle, dueño de la empresa PISA, ex subsecretario de Deportes del gobierno de Piñera y ex pre candidato a la alcaldía de providencia por la UDI, es otro de los empresarios involucrados en el escándalo.
El destape de la colusión repuso otro de los aspectos centrales de la crisis del régimen político chileno: el repudio y deslegitimación de los empresarios.
La agrupación de trabajadores Alternativa Obrera, en conjunto con el Partido de Trabajadores Revolucionarios han planteado la propuesta de estatizar las papeleras para que los precios y la producción sean controladas por los mismos trabajadores. William Muñoz y Fabián Puelma nos explicaron los principales ejes de esta lucha.
¿William, qué opinas del “perdón” de Eliodoro Matte?
William: Es una total hipocresía. Matte dijo que lo engañaron, que no sabía. ¿A uno de los hombres más poderosos de Chile? ¿Al máximo dueño de CMPC? ¿Lo engañaron durante 10 años por los mismos gerentes de confianza que él designó? Imposible. Los dichos de este tipo reflejan la total hipocresía de los patrones.
¿Cómo afecta la colusión a los trabajadores?
William: Bueno, obviamente los empresarios se coludieron para subir los precios. Eso afecta a miles de familias de trabajadores, porque el confort es un producto de primera necesidad. Pero no sólo nos estafan cuando vamos al supermercado, sino que nos condenan a la explotación y la precarización laboral. Por ejemplo, los trabajadores forestales y de las papeleras tienen pésimas condiciones laborales, reina la subcontratación, los bajos sueldos. O sea, nos explotan, nos pagan poco, y por si fuera poco nos estafan con los precios del confort.
¿Qué opinan de las medidas que se han tomado frente al escándalo?
Fabián: La verdad es que nada podemos esperar de lo que los mismos políticos empresariales proponen. Es cosa de ver los casos anteriores de colusión para ver cómo reina la total impunidad. Los empresarios hacen como que se escandalizan y sus propuestas van en la dirección de perfeccionar el mercado y la libre competencia. Por otra parte, la Sofofa pacta con Matte, uno de sus principales financistas, para realizar una sanción “ética”. Justamente el desafío es dar una respuesta independiente a los empresarios, que se haga cargo de los intereses y necesidades de los trabajadores.
¿Cuál es esa salida a su entender?
Fabián: Nosotros partimos de exigir el fin a los subsidios a las forestales. Es increíble que Matte siga recibiendo millones por parte del Estado como “apoyo” a la actividad forestal. Recordemos que esta política fue implementada durante la dictadura. Ahora, creemos que eso no basta. Los empresarios tienen que devolver lo que robaron. La única forma de hacerlo es que las papeleras sean estatizadas y que los trabajadores controlen los precios y la producción. No podemos dejar que las papeleras sigan en manos de empresarios corruptos y explotadores.
¿Qué significa el control de los precios?
William: Bueno, los empresarios fijan los precios para obtener más ganancias. ¿Por qué los trabajadores no podemos fijarlos para responder a las necesidades obreras y populares? Esta problemática abre la pregunta quién debe controlar la producción. Nosotros creemos que la estatización debe ir acompañada del control por parte de los trabajadores de las empresas, porque no queremos que simplemente nos cambien de patrón. Naturalmente esta es una medida que afecta directamente el bolsillo de los empresarios y los intereses de los políticos que están a su servicio, por lo que tanto el control de los precios, como la estatización con control obrero son objetivos para los cuales nos debemos empezar a organizar. Los trabajadores podemos empezar el camino de fijar los precios, denunciando organizadamente a través de nuestros sindicatos, a cada empresario que continúe llenándose los bolsillos robando los pocos pesos que pagan como salarios. Los trabajadores organizados en sindicatos forestales, papeleros y del retail, pueden organizar funas a los precios elevados por colusión, y pelear para que se hagan públicos los precios reales de esos productos.