Este lunes 7 de noviembre del 2016 comenzará la audiencia en el Senado de la República acerca del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (ATP). ¿Qué implicaciones tendrá para México la implementación de dicho acuerdo?

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens
Lunes 7 de noviembre de 2016
Dicho acuerdo fue presentado hace 5 años, sin posibilidad de ser renegociado por los países firmantes como México. Incluye a Estados Unidos, Australia, Vietnam, Perú, Chile, Japón, Canadá, Malasia, Chile, Singapur, Brunei, Nueva Zelanda y es un tratado impulsado por las corporaciones y lobys capitalistas de Estados Unidos para competir con el mercado chino. La influencia de las grandes firmas capitalistas en su elaboración fue ventilada en el sitio The Intercept.
La periodista Allen Brown en The Intercept detalló que el acuerdo ATP fue desconocido para los ciudadanos de los más de 12 países firmantes, se elaboró a sus espaldas, pero las grandes corporaciones como AT & T, General Electric, Apple, Dow Chemical, Verizon, Nike, Walmart y el Instituto Americano del Petróleo, Investigación Farmacéutica y Fabricantes de América, Johnson y Johnson y Yahoo tuvieron acceso al manuscrito y jugaron un papel destacado en su elaboración.
Para el diario La Jornada el TPP es un acuerdo que “al igual que el TLC aprobado en 1994 generaría severas y graves consecuencias para la economía de México, pero también para su configuración institucional y social.” De los 30 capítulos, hasta hoy públicos en la página del gobierno federal, muchas son las implicaciones.
Algunas implicaciones
Nuevos mecanismos legales de disputa entre inversores y el estado. Son llamados (ISDS) nuevas legislaciones que permiten a las empresas extranjeras y a las grandes corporaciones situarse por encima de los sistemas judiciales de los gobiernos locales. Las implicaciones son de diversa índole pues las empresas pueden demandas a tribunales superiores y significa una pérdida de la soberanía legal que permite dictaminar lo que es legal o no para las inversiones extranjeras directas. Las grandes empresas capitalistas que destruyen la naturaleza, explotan a sus trabajadores sin respetar la ley laboral mexicana o que no pagan impuestos pueden apelar a nuevos tribunales que están por encima de la legalidad estatal.
Censura el contenido en el uso del internet. Google detalló su posición a favor del TPP y declaró que este acuerdo permite un desarrollo más libre en el internet. Para la R3D “la discusión sobre la neutralidad de la red gira en torno la capacidad que tienen los proveedores de acceso a Internet de discriminar contenidos, aplicaciones o servicios en Internet, afectando así la competencia, la innovación, la libertad de expresión y la privacidad de los usuarios.”
La pérdida de soberanía alimentaria y la liquidación del campo. En el TPP se permite el ingreso de las mercancías producidas en Estados Unidos por fuera de toda legislación. Los empresarios de las grandes firmas de Estados Unidos pueden exportar alimentos sin impuestos a México. El caso más emblemático es el maíz. México y su tradición mesoamericana dependen de la cultura del maíz que con el TLC y el TPP podría ser extinguido en su especie natural y reproducida con nuevas variedades genéticas fomentando el uso de transgénicos. Para la Red en Defensa del Maíz el TPP es un tiro de gracia al campo mexicano.
Pisoteo de los derechos laborales. El TPP es un acuerdo superior a los que generó México con la OIT. Para el Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS) implica que este nuevo acuerdo genere leyes superiores en el terreno laboral que los que México acuerda bilateralmente con la OIT. En específico se debe retomar Las Cartas Paralelas de Compromisos Laborales que acordaron Vietnam, Malasia y Brunei dejan en manos de EUA y sus trasnacionales la posibilidad de usarlos como mecanismos punibles. Este tratado presiona a la baja el pago de la fuerza de trabajo del país.
Riesgos a la salud. El TPP implica el fin de la venta de medicamentos genéricos. En la época neoliberal las patentes fueron abaratadas para grandes empresas de fármacos que podían conseguirse a bajo costo. Con el TPP se prioriza la venta de medicamentos de patente que permitirá que a firmas como Pharma, Eli Lilly, Pfizer, Novartis y Sanofi reapropiarse de patentes de viejos medicamentos y ampliar el periodo de los nuevos. Según Contralinea “un número indeterminado de medicamentos dejaría de producirse en sus versiones genéricas, por lo que sólo estarían disponibles para la población los productos de patente. El 84.1 por ciento del volumen de medicamentos que actualmente se consumen en México es genérico”.
Nuevos puertos estratégicos en el sur del país. Le llaman los “nuevos retos de la infraestructura” del TPP. Insisten en modificar los puertos del país para el aumento de los lazos de intercambio. El establecimiento de zonas francas en el sur del país (Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Veracruz) permite el desarrollo de la IED sin legislación posible y en condiciones de regalo a las grandes empresas y corporaciones. Estos lugares estratégicos implican fomentar la IED, en territorios de fuerte composición indígena del sur del país, para las grandes corporaciones imperialistas. Esto pone en peligro la preservación de las etnias y tradiciones indígenas.
Nos oponemos a este acuerdo. Han surgido una oposición que se moviliza en México en contra del TPP que está compuesto por la Nueva Central de Trabajadores, el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco e Vittoria, la Red en Defensa de los Derechos Digitales, la campaña sin Maíz no Hay país y en Estados Unidos por Black Lives Matters, grupos que participaron en OWS.
Este 8 de noviembre se realizará una marcha del Ángel al Zócalo a las 12 del día.