El pasado 03 de noviembre se dio inicio a un nuevo proceso de elecciones de federación en la Universidad de Valparaíso, donde los estudiantes deberán elegir a una nueva mesa ejecutiva para el año 2016. Durante este mes, varios procesos de elecciones se están llevando adelante en distintas universidades del país, lo que marca la pauta sobre la próxima conducción que se llevará adelante. ¿Qué se juga en estas elecciones?

Fany Valladares Vocal de Género y Sexualidad FEUV
Sábado 14 de noviembre de 2015
¿Cuál es la situación actual de la universidad?
Para contextualizar, en las elecciones de este año, luego de un 2014 sin mesa ejecutiva producto del fraude electoral protagonizado por las Juventudes Comunistas y las Juventudes Socialistas, la lista ganadora quien debió llevar la conducción en este año fue la lista “Crear” de la Unión Nacional Estudiantil (UNE), parte del bloque de conducción, o lo que queda de éste, ya que han optado por ir separados en estas útlimas elecciones, pero compartieron una linea de manera conjunta.
Para este 2016, se presentan nuevamente la UNE con la “Lista 1: VAMOS”, con siete integrantes y presidida por Carlos Vergara, estudiante de Gestión en turismo y Cultura. Por otro lado, nuevamente las juventudes del gobierno se hacen parte de este nuevo proceso de elecciones con la “Lista 2: Movamos la Valpo”, también con siete integrantes y encabezada por Pedro Palma, estudiante de derecho y militante de las Juventudes Socialistas.
Una tercera lista vería la luz de este proceso: la lista de la Izquierda Autónoma (IA), el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) y estudiantes independientes de la universidad. Vale decir que ambas organizaciones fueron parte del bloque de conducción. Finalmente, esta tercera lista no disputará la Federación producto de un quiebre por acuerdos políticos.
Hoy en día, luego de la movilización del primer semestre, la participación en los espacios democráticos y de deliberación estudiantil cuentan con una muy baja participación producto del reflujo. Vale recalcar la responsabilidad política que tuvo el bloque de conducción al apostar a localizar las movilizaciones con demandas internas y preparar una movilización para el segundo semestre que no resultó y que sólo se acotó a dialogar en las mesas prelegislativas.
¿Qué se juega en estas elecciones?
A pesar de ser un nuevo proceso con nuevos estatutos de Federación, éste no estuvo libre de conflictos, empezando desde la conformación del TRICEL, en donde uno de sus integrantes fue rechazado al no ser parte del centro de estudiantes de una de las carreras electas al azar para llevar adelante la labor de TRICEL (Administración pública), a pesar de que este fuese elegido por su asamblea.
Ha empezado un proceso de campaña, que culminará con las votaciones los días 17,18 y 19 de noviembre. ¿Cuál es el ánimo de los estudiantes de la universidad? Este período de reflujo marcado por la poca participación, el proceso de elecciones no ha terminado de permear al conjunto de los estudiantes, lo que se tradujo, por ejemplo, en la escasa participación de estudiantes de base en el primer debate, cuya presencia mayoritaria fueron los integrantes de ambas listas y militantes de las organizaciones vinculadas a estas (UNE, JJ.CC).
La movilización del primer semestre pudo pudo haber cobrado la misma fuerza que el año 2011, en un escenario con una reforma educacional con letra chica que sólo otorga gratuidad a un 50% mediante becas, con casos de corrupción donde gran parte de los parlamentarios están vinculados, los mismos que hoy discuten esta reforma, con un paro de profesores potente que perduró más de un mes contra el Proyecto de Carrera Docente y la burocracia de Jaime Gajardo, la desmesurada represión que ejerció el gobierno, cuya máxima expresión fue lo vivido por Rodrigo Avilés el 21 de Mayo.
Es así como estas elecciones van marcando una pauta decisiva para adentrarnos a un panorama para el próximo año, ya que de aquí se elegirá la mesa que conducirá a quienes somos parte de la UV. Aquí es donde la UNE, habiendo sido parte del bloque de conducción, jugó con la misma política de cooptar la movilización para el segundo semestre, localizando la movilización hacia un petitorio interno al cual el rector no le prestó mayor importancia. Aldo Valle es vicepresidente del CRUSH y parte de la Nueva Mayoría, hacia afuera se proyecta como un rector progresista, pero por el contrario, ha demostrado acciones autoritarias y de poco compromiso con los estudiantes.
En la universidad se paralizaron varias carreras, contando además con escuelas y facultades tomadas, surgieron coordinadoras como la “Coordinadora de estudiantes movilizados”, para discutir y generar acciones para potenciar la movilización. Sin embargo, la línea del bloque de conducción, a nivel local y nacional, terminó por sofocarlas. En este segundo semestre se instalaron las mesas prelegislativas, pero el correlato real indicaba que ya no existía movilización y las convocatorias a las marchas eran reducidas en comparación al semestre anterior, en donde en Valparaíso se alcanzó la cantidad de 10.000 manifestantes.
¿Y las juventudes del gobierno? Si bien quisieron plantearse como una alternativa diferente al bloque de conducción, no se puede negar que son parte del gobierno y de su línea política: criminalización al movimiento estudiantil, montajes, represión, el asesinato de Nelson Quichillao, la intransigencia con las huelgas de trabajadores como el paro de profesores y el Registro Civl, y que hoy impulsan una reforma que subsidia a los empresarios, que no termina de erradicar la educación heredada de la dictadura y que ofrece gratuidad mediante becas, muy alejado de la demanda histórica del movimiento estudiantil por la gratuidad universal.
Un 2016 decisivo
Como parte de la Vocalía de Género y Sexualidad de la FEUV, una de las vocalías más activas de la universidad y que hoy se organiza con estudiantes de base, nos hicimos parte de la movilización del primer semestre en las distintas carreras donde estamos, porque planteamos que la lucha por la gratuidad debe ser en las calles. Pudimos demostrar que no es excluyente luchar por la gratuidad y por una educación no sexista, incluso, es imprescindible. Cuando hablamos de erradicar el mercado y la herencia de la dictadura de la educación, hablamos también de erradicar el sexismo y la heteronorma, instauradas dentro de este bastión ideológico que reproduce y sostiene estereotipos y roles de género ad hoc al sistema.
Es por esto que es importante que para este 2016, un año desicivo donde se terminará de zanjar la reforma, el movimiento estudiantil vuelva a emerger con gran fuerza por la gratuidad para todas y todos, pues hoy el gobierno sólo entrega migajas mediante una reforma que pretende cooptar la movilización que llevamos durante años. Becas no es igual a gratuidad y lo hemos dejado más que claro. Se vuelve imprescindible, además, que como estudiantes vayamos en conjunto a los trabajadores, en unidad efectiva y concreta, pues los trabajadores son un ente estratégico capaz de paralizar el corazón del capitalismo en Chile, y así poner en jaque al gobierno y al régimen.
Por otra parte, la democratización de las universidades ha sido tema de discusión sobre todo este 2015. Universidades como el Ex Pedagógico y la USACH, llevaron adelante la demanda de la triestamentalidad en la universidad, donde se puedan elegir autoridades unipersonales, desiciones conjuntas en espacios respecto a las carreras, mallas curriculares, condiciones laborales, presupuesto etc. Uno de los requisitos puestos para que las universidades pudiesen acceder a la “gratuidad”, es que sus autoridades sean elegidas por todos los estamentos. Concretamente, NINGUNA universidad cuenta con esta modalidad, a diferencia de casos muy particulares como la Facultad de Humanidades de la Universidad de Valparaíso.
El autoritarismo de la dictadura también se llevó hacia los espacios educativos como la universidad, muchos profesores que hoy ejercen en las distintas universidades fueron puestos en dictadura. La participación del estamento estudiantil, docente y de funcionarios muy poca incidencia tienen en las desiciones de la universidad. Este año fue derogado el DFL2, que impedía el voto de estos estamentos, pero esto no llevó automáticamente a que las autoridades permitan la participación del estudiantado, funcionarios y docentes.
Porque todos debemos tener incidencia, voz y voto en nuestros espacios, el derecho a elegir a las autoridades unipersonales, proponer ideas y discusiones en torno al rol de la universidad, el contenido de las mallas curriculares, los presupuestos, los espacios de discusión y desición para los tres estamentos, la precarización laboral, programas de género y diversidad, etc. se hace necesario instalar también junto a la gratuidad universal el cogobierno universitario con mayoría estudiantil fuertemente, en conjunto con todos los estamentos para así avanzar a una universidad verdaderamente democrática.
Con los resultados de las elecciones de la FEUC (UNE) y FECH (Izquierda Autónoma + FEL), se puede realizar un panorama de lo que se viene, ya que la conducción del CONFECH quedará compuesta principalmente por quienes fueron parte del bloque de conducción. Mucho se promete de regresar a las calles, lo que es importante, ¿pero cuan efectivo y real es esta enunciado, luego de lo ocurrido este año? Que vuelva a emerger el movimiento estudiantil con la misma fuerza del 2011, organizandonos desde las bases en todos los espacios posibles, pues es la única vía de conquistar nuestro derecho: Educación gratuita universal, pública, intercultural, no sexista ni heteronormativa.