La Universidad de Antofagasta revalida la paralización de sus actividades, la Universidad Católica del Norte, una vez realizado el plebiscito de adhesión al paro, lo rechaza por una cifra inferior a los 80 votos, mientras que a nivel secundario sólo el Liceo B-13 se encuentra en cese de actividades.
Viernes 1ro de julio de 2016
En el contexto de movilización estudiantil nacional, en la región de Antofagasta sólo se encuentra una universidad paralizada, mientras que en la Universidad Católica del Norte, sólo tres carreras se encuentran en movilización: Psicología, Pedagogía en Educación Básica y Arquitectura, esta última en toma por sus alumnos. Estudiantes de base pertenecientes a dicha universidad manifiestan sus ansias de movilización y lucha. Ante esto, la Federación de la universidad (FeUCN), encabezada por Rodrigo Jara Godoy, militante de las Juventudes Comunistas, plantea realizar el plebiscito a vuelta de vacaciones de invierno.
“Lamentablemente el presidente de FeUCN ha sido muy ambiguo en su parada, haciendo que las bases ellas mismas se puedan organizar. Ahora hago un llamado a todos los estudiantes de la UCN a que volvamos a un nuevo plebiscito. Ahora, no al próximo semestre, porque no podemos jugar con los tiempos de los compañeros de la UA, de los secundarios. Es ahora o nunca", manifiesta Roberto Chávez, estudiante de Psicología.
Ante esto, Michel Garró, Consejero de Humanidades de la UCN declara que "la FeUCN tome cartas en el asunto, deje el rol pasivo de mero informador y tome una postura clara frente a las movilizaciones. Hoy necesitamos direcciones que no desvíen al movimiento estudiantil al diálogo parlamentario. La educación gratuita se consigue en las calles y a través de la movilización y la unificación con otros sectores, como lo son los trabajadores", enfatiza.
“El movimiento estudiantil en Antofagasta hoy día se encuentra en un momento en el cual la base toma las riendas para organizarse a sí mismos. Se conforma una coordinadora de movilizados con estudiantes de la UCN, de la UA y secundarios movilizados que viene organizando las intervenciones, las marchas y, en realidad, organizando todo el movimiento estudiantil, con una ausencia de las federaciones estudiantiles, las cuales sólo se han hecho cargo de bajar la información y, junto con el Confech planear fechas de marchas. Pero, hasta el final no se han hecho cargo de la organización de este movimiento. Se llamó a una ofensiva, pero hasta ahora no ha habido una ofensiva real", detalla Nancy Lanzarini, Integrante del Cuerpo de Delegados de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación de la Universidad de Antofagasta y militante de la Agrupación Combativa y Revolucionaria.
“Ante la ineficiencia de las direcciones, tarea de las comisiones y de la base es avanzar a presionar y a exigir a las federaciones a que se pongan a la altura de lo que representan: a los estudiantes. Por lo tanto, ellos deben organizar al movimiento estudiantil y no solamente administrar plata o bajar información. Además, a nivel secundario en Antofagasta es importante que sobrepasen a sus autoridades y también tenemos que dar una fuerte lucha contra el autoritarismo universitario y escolar, porque no podemos dejar que nos pasen a llevar y que interfieran en los espacios estudiantiles", continúa Lanzarini.
¿Qué debemos hacer los estudiantes para lograr nuestras demandas?
Nuestras demandas sólo las lograremos confiando en nuestra propia fuerza como estudiantes, debemos fortalecer la Coordinadora de Estudiantes Movilizados y mantenerla en el tiempo, para que esta nos sirva como organismo de auto-organización y unificación de estudiantes universitarios y secundarios, como lo fue la ANES en el 2006 durante la revolución pingüina.
También debemos luchar por la democratización de nuestros organismos estudiantiles, para a través de la democracia directa y de la revocabilidad de los cargos poder dejar atrás a todas las direcciones que no sirvan para nuestro movimiento y unificar nuestra movilización y demandas con los y las trabajadoras. No podemos depositar nuestra confianza en un gobierno y un parlamento marcado por la corrupción y la represión a la protesta social como lo quieren hoy las Juventudes Comunistas. Sólo nuestra propia fuerza nos llevará a lograr nuestros objetivos.