El 13 de septiembre de este año la familia de José Vergara, un joven de 22 años de edad, llamó a Carabineros para pedir ayuda, ya que éste estaba sufriendo un ataque de esquizofrenia. Carabineros se lo llevó detenido y desde ese día no se sabe nada de él.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Sábado 24 de octubre de 2015
Según cuentan nos familiares, Carabineros llegó al domicilio y llevó detenido a José Antonio Vergara, en medio de un ataque de esquizofrenia que estaba padeciendo. Sin embargo, José nunca más volvió y hasta el día de hoy permanece desaparecido.
Según Carabineros, habrían abandonado al joven en el sector de Caleta Buena, sin embargo no hay certeza de ello ni de que pasó o hicieron a José. Los carabineros fueron dados de baja de la institución pero no están condenados.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó una querella por el secuestro y la desaparición de José, ante el Juzgado de Garantía de Iquique y, según informó Lorena Fries, se busca que “los hechos sean investigados por la justicia civil y con ello evitar que una vez más un caso de esta envergadura termine diluyéndose o dilatándose en la justicia militar, como ha ocurrido en otras ocasiones”.
No es el primer desaparecido de la democracia
El caso de José no es el primero, ya que hace diez años atrás otro joven, en este caso José Huenante, de solo 16 años, también desapareció, luego de ser detenido por una patrulla de carabineros. Como indica el propio INDH y también un estudio de la Universidad Diego Portales, hay una serie de indicios que involucran a Carabineros. Sin embargo hoy los responsables están en libertad.
Lorena Fries indicó que en el caso de José Vergara, se puede establecer que “hay secuestro y desaparición forzada”. En el caso están involucrados cuatro carabineros: el cabo primero Carlos Valencia Castro, el cabo segundo Ángelo Muñoz Roque y los carabineros Abraham Caro Pérez y Manuel Carvajal Fabres. El caso también está investigado por la Justicia Militar, sin embargo quedan en su mayoría en la impunidad o con bajísimas condenas.
Represión e impunidad de la democracia para ricos
Desde la transición pactada, que permitió mantener en la impunidad gran parte de los casos de violación a los derechos humanos, debido entre otras cosas a la mantención de la Ley de Amnistía y la política de “justicia en la medida de lo posible” que instaló Aylwin, la represión y la impunidad han sido constantes en el país.
La mayor parte de las luchas sociales son enfrentadas con represión, con detenidos, golpeados, torturados e incluso asesinados: desde los estudiantes Daniel Menco y Manuel Gutiérrez, los jóvenes mapuche Alex Lemún o Matías Catrileo –entre otros- los trabajadores Rodrigo Cisterna y Nelson Quichillao, son algunos ejemplos. Pero también las denuncias por tortura a niños y jóvenes mapuche y estudiantes, los brutales allanamientos a las comunidades mapuche, entre otras cosas.
Incluso en la actualidad el gobierno de la Nueva Mayoría, integrado por el Partido Comunista, amenaza a los trabajadores de registro civil con que es un paro ilegal –apelando a lo peor del código del trabajo impuesto por la dictadura- e incluso discursivamente señalando que se podría aplicar la ley de seguridad interior.