El jueves 9 de abril en la empresa Foxconn de Ciudad Juárez se realizó un motín ante los ojos atónitos de los jefes de Recursos Humanos.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Viernes 10 de abril de 2020
Ese día los trabajadores de la maquiladora Foxconn se declararon en paro indefinido exigiendo que les enviaran a casa con el 100% de salario “hay que meter presión, porque si no, nos lleva la v…” declaró un obrero para el diario Crónica de Chihuahua.
El decreto de la Secretaria de Salud relacionado al Covid-19 en el que se pide a las empresas no esenciales a detener la producción y enviar a cuarentena a los trabajadores. Pero, al tratarse de una “recomendación”, se ha propiciado que las empresas sigan produciendo día con día en toda la frontera del norte. Contra esto es que emergió un verdadero despertar obrero: realmente lo que está en juego es la vida de las y los trabajadores.
Los maquiladores de Foxconn temen al contagio pues es público que hay casos confirmados en la multinacional Lear que perdieron la vida por Covid-19. Se “amotinaron” de algún modo en Foxconn: pararon la producción y arrinconaron a los jefes, gerentes y responsables de Recursos Humanos. Por cientos a los gritos decían a los de Recursos Humanos: “ya mándennos a casa” , “queremos vivir” gritaron ayer por casi tres horas seguidas.
El conflicto está trabado, no se sabe si habrá paro técnico, tampoco se sabe si les pagaran salarios.
En Mexicali, Tijuana, Ciudad Juárez, Matamoros, Ciudad Victoria y Reynosa hay decenas de paros locos, asambleas, motines, mítines y denuncias anónimas contra la prepotencia patronal. Son varios miles de miembros de esta resistencia obrera oculta por los medios de comunicación tradicionales.
Estos movimientos espontáneos, que inicialmente comienzan con un paro de labores, pero que obligan dentro de las empresas a dar la cara a los jefes de línea, recursos humanos, y hasta al personal médico; concentran un fuerte hartazgo y son muy parecidos a un motín: van en bola, agrupados en masa, a encarar a los jefes inmediatos exigiendo que les manden a casa. No piden mucho, no piden cosas imposibles de realizar, piden que sus vidas sean tratadas con dignidad.
El malestar es hondo: los obreros sienten que sus vidas no valen, que son desechables, que no merecen condiciones dignas de salud.
Las denuncias son infames en medio de la gran pandemia: en las plantas hay falta de gel antibacterial, falta de jabón de baño, falta de agua, hacinamiento, recortes salariales, despidos. En algunas maquilas usan tubos de PVC y hule cristal para “mantener la sana distancia”, en otras drásticamente fueron clausurados comedores y transporte de personal. No hay guantes, ni cubrebocas y cuando quieren ir al baño a lavarse las manos se les impide ir. En otras empresas LES obligan a firmar su renuncia anticipada.
Es difícil saber cuantas empresas han parado la producción. También es difícil saber si les han pagado el 100% de salarios pues depende mucho de la respuesta obrera. En lugares como APTIV en Ciudad Victoria el salario se recortó al 50%, en Lear de Rio Bravo al 100%.
Un componente de este malestar es la lucha por la sobrevivencia. Los salarios en la maquila son muy bajos y las ganancias para las empresas son altísimas. Uno de los elementos nuevos de esta rebelión maquiladora es que se extiende por toda la frontera. En lugares como Mexicali y Tijuana, donde había baja actividad sindical, hoy se fueron a paro laboral casi una decena de fábricas.
Los componentes centrales de este ensamblaje de protestas son: la idea de que la vida de los trabajadores vale, que los empresarios no pueden tratar la vida de los obreros como una herramienta desechable, que la vida vale más que las enormes ganancias que día a día se apropian las empresas maquiladoras.
Este ensamblaje de resistencias obreras contra el Covid-19 son un ejemplo de dignidad contra la prepotencia y negligencia patronal: las vidas de los trabajadores y trabajadoras valen más que todas las ganancias del mundo.