×
×
Red Internacional
lid bot

#VALEMOSMÁSQUEESTO. ¿Quienes hacen su agosto con la precariedad en la hostelería?

Nerea Frejlich Zaragoza | @NFrejlich

Jueves 20 de abril de 2017

Foto: EFE

La hostelería, y especialmente las grandes cadenas de comida rápida, son un símbolo por excelencia de la precariedad laboral. Desde Izquierda Diario venimos dando cuenta de cuales son las condiciones laborales en muchos de estos restaurantes, como McDonalds o Telepizza, donde además sus trabajadores vienen organizándose e impulsando con nuestro medio la campaña #ValemosMásQueEsto.

Hoy vamos a detenernos a observar el otro lado. ¿Quienes están detrás de esta realidad? ¿Quienes se hacen de oro con esta super explotación laboral?

El mayor líder del sector sigue siendo Mcdonalds, 1.250 empleados generan una facturación de 980 millones de euros al año. Seguido por Burguer King, que no declara beneficios. Ocupa la tercera posición Grupo Zena con más de 500 empleados compuesto por Foster Hollywood, Cañas y Tapas, Dominos Pizza, La Vaca, con una facturación de más 500.000 € al año. Le siguen el Grupo Vip´s y Telepizza con 335 millones de euros al año respectivamente y el Grupo Restalla y su boom empresarial 100 Montaditos, la Sureña y The good Burguer, con 244 millones de euros al año.

La tendencia es a la concentración de capital, la empresa grande compra a las pequeñas. Así unas pocas firmas de restauración crecen en un 7,8% por encima de la media del sector. La patronal FEHR prevé que se abrirán unos 450 nuevos locales en este 2017.

¿Como se explica este engorde empresarial de estos pocos grupo? ¿Se ha acabado la crisis? Para muchos no, por lo menos los que tienen la “suerte” de trabajar en el sector hostelero. Sueldos más bajos, el más alto nivel de contratos parciales y vender productos de bajo coste

Veamos un ejemplo. La empresa Telepizza actualmente cotiza en bolsa y factura más de 500 millones si se suman las tiendas franquiciadas. Si bien su lema clásico era el de “el secreto está en la masa”, más bien habría que buscarlo en que sus empleados cobran poco más de 300 € y están obligados a aceptar contratos de 50 horas mensuales, eso sí trabajando 4 y 5 días a la semana. Sufren las condiciones salariales más bajas del sector. Esto es posible porque Telepizza, así como Dominós Pizza, se rigen por el convenio especifico “DELIVERY” y no el de hostelería, dónde no se recogen ni plus de nocturnidad, ni transporte y se parte de un salario base inferior. Un mismo trabajador por las mismas horas en un puesto de vendedor en Mcdonalds ganaría 600€.

Los grandes grupos de hoteleros también se suman a un negocio que permite grandes beneficios, como es el caso de las camareras de piso. Servicios como la limpieza de habitaciones que son externalizados a empresas que pagan poco más del SMI, cuando según convenio de hostelería, percibirían 1.033 euros al mes. Esta es una de las reivindicaciones de las trabajadoras organizadas autodenominadas Las Kelllys, volver a hostelería, y está siendo ahora planteado en la lucha por el convenio de hostelería en Zaragoza.

El negocio de la parcialidad y las horas extras no pagadas, está muy extendido en restaurantes y bares, algo muy rentable para los patronos. Según la EPA se calcula que hay más de un millón y medio de trabajadores de la hostelería (1.113.819 Servicios de comidas y bebidas y 430.460 de servicios de alojamiento). De ellos más de 400 mil trabajadores son a tiempo parcial, representan el 25,9% del total del sector.

Además está muy extendido el fenómeno del desajuste de horarios. La jornada de un empleado se reparte en horas sueltas a lo largo de la semana: un día 2 horas, otro día 6 horas... pudiendo incluso trabajar un día 2 horas por la mañana y 3 ó 4, o las que hagan falta, por la tarde o noche. Consiguiendo de paso la empresa mayor rentabilidad por el número de horas extras no pagadas como tal por trabajador.Todo esto no es solo una práctica de las grandes multinacionales, también los “empresarios patrióticos” de los que habla Podemos, hacen uso y abuso de todas estas prácticas que permite la ley... o no.

Las condiciones laborales son por lo tanto el gran pastel para los propietarios. La previsión de crecimiento de los grupos hosteleros va unida a la firma de nuevos ajustes sectoriales, como el precio la hora o recortes en días de vacaciones. Por eso es importante rodear de solidaridad las luchas en curso en el sector, como la pelea por el convenio de hostelería en Zaragoza.

La mesa de negociación abierta entre los sindicatos OSTA, UGT y CCOO con la patronal continua atascada desde 2016. Mientras los sindicatos denuncian a la patronal como “ intransigente”, siguen sin no llamar a una movilización general del sector y a la organización en los centros de trabajo.

Campañas contra la precariedad como #ValemosMásQueEsto, impulsada por trabajadores de la sección CGT Telepizza, de las secciones sindicales de Cotronic Zaragoza de CCOO y UGT, trabajadores independientes, jóvenes, inmigrantes, mujeres... son claves para dar voz a estas luchas, rodearlas de solidaridad y avanzar en la organización de los sectores de la clase obrera más explotados. Con el objetivo de organizarse y extender el movimiento de lucha por los derechos de los trabajadores. En los sindicatos y fuera de ellos. Por defender las demandas propias, como es en este caso el apoyo todas las levantadas por los trabajadores del sector de hostelería.