El lunes 7 de noviembre se dio a conocer la terrible noticia del fallecimiento de un estudiante de 6 años en el Colegio Williams, plantel San Jerónimo en la alcaldía Magdalena Contreras. Los padres exigen el esclarecimiento del trágico suceso.
Maestra Teresa Aguilar Maestra de secundaria, Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Miércoles 16 de noviembre de 2022

Las investigaciones más recientes son las videograbaciones del momento en que Abner Álvarez Muñoz se encontraba en la alberca del colegio y es atendido por el personal, una vez que la docente de natación se da cuenta de que se encontraba inconsciente, aparentemente dos minutos después del accidente.
A raíz de que las grabaciones muestran que en la alberca se encontraban la maestra de natación, Ana María y el salvavidas, Alberto Alfonso; ambos fueron detenidos bajo prisión preventiva oficiosa por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) el pasado 13 de noviembre. El viernes 18 de noviembre se espera tener la sentencia acerca de si se abre un proceso penal para ambos detenidos.
No es sólo responsabilidad de los maestros
Aunque la maestra y el salvavidas tenían la clase a cargo, no son los únicos responsables de que ocurriera el accidente; el director del colegio, Juan Camilio Williams Muldoon, le dijo a los padres de Abner que había 8 maestros encargados de la vigilancia en la alberca.
Sin embargo, cuando ocurrió el ahogamiento sólo estaba presente la maestra de natación, pues el salvavidas se retiró de la alberca durante unos 8 minutos según lo muestra el video, debido a que tenía que ir al baño; el director afirma que el resto de los encargados estaban ausentes, supuestamente porque estaban comiendo.
No obstante, es responsabilidad del colegio asegurar que haya personal suficiente a cargo de las actividades escolares, para lo cual debe haber siempre personas disponibles, de modo que, cuando se ausente alguno por fuerza mayor —como la necesidad fisiológica de ir al sanitario— haya quien cubra su labor.
Por otro lado, se menciona que la ambulancia del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) tardó cerca de 25 minutos en llegar al plantel luego de recibir el reporte de emergencias, lo cual ocurrió unos 18 minutos después de iniciadas las labores de reanimación del estudiante por parte de la doctora del plantel. No es menor, pues ante alguna emergencia prácticamente ninguna escuela cuenta con ambulancia, personal médico y especialistas en primeros auxilios para asegurar la vida de las y los estudiantes en caso de accidentes.
La muerte de Abner no es un hecho aislado
El 31 de octubre se inició una carpeta de investigación por la muerte de Gibrán Chavarría de 12 años, quien cayó de un domo de aproximadamente 6 metros de alto en el club deportivo Sportium, ubicado en calzada Desierto de los Leones, alcaldía Álvaro Obregón, al intentar bajar un balón durante su clase de futbol.
Juan Martín Pérez García de Tejiendo Redes Infancia para América Latina y el Caribe, afirmó en entrevista para Excelsior la necesidad de reconocer “la realidad de que las normas oficiales mexicanas que garantizan los derechos de los niños no se cumplen o se verifican”.
Aunque sucedió en distintos espacios, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) durante 2021 murieron mil 66 niños de 5 a 14 años de edad a causa de algún accidente, siendo la primera razón de la muerte en este rango etario en el país. En el mismo año se registraron mil 747 muertes como resultado de ahogamientos accidentales de las 34 mil 627 que hubo en total en México (lo que corresponde a un 5 %).
El experto mencionó que de 2010 a 2020 el Fideicomiso de Educación Garantizada (Fidegar) atendió a 277 mil 420 accidentes en escuelas públicas de nivel básico a medio superior en la capital del país.
El 10 de noviembre la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México de la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que las actividades extracurriculares en los planteles San Jerónimo y Ajusco del colegio Williams quedarían suspendidas como medida precautoria y para coadyuvar en la investigación de la muerte de Abner hasta nuevo aviso. La Secretaría de Educación Pública se comprometió a emitir en 45 días a partir del 15 de noviembre, una resolución respecto al retiro del permiso de operación al colegio Williams.
Como ha sucedido en otras ocasiones, estas medidas se toman una vez que han ocurrido las desgracias. Lo mismo sucedió con el colegio Rébsamen, en el 2017, cuando se comprobó que no cumplía con las medidas de seguridad y aun así tenía el permiso de operación por parte de la SEP y del gobierno de la CDMX.
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Al respecto, las y los docentes de Nuestra Clase nos pronunciamos en contra de la criminalización de los docentes del colegio frente a la responsabilidad de las autoridades del plantel, así como de la SEP, que es el organismo encargado de otorgar los permisos de operación de las escuelas privadas y de vigilar su cumplimiento.
No podemos responsabilizar únicamente a los docentes sin conocer cuáles eran las condiciones en las que desempeñaban su trabajo, pues es bien sabido que la mayoría de las escuelas públicas y privadas exigen a los maestros hacer más con menos, poniendo en riesgo la seguridad e integridad de los niños, niñas y adolescentes —como cuando se nos impone atender grupos con más de 30 o 40 alumnos y alumnas sobre todo en etapas como el preescolar—.
Asimismo, hemos denunciado en otras ocasiones, como en el regreso inseguro a clases presenciales en medio de la pandemia o luego de los sismos del 2017, que la seguridad de las alumnas y alumnos no es una prioridad para la SEP ni el gobierno federal.
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Por ello, es necesario que docentes de escuelas públicas, privadas y sectores culturales nos unamos por mejores condiciones para desempeñar nuestra labor, por nuestro derecho a la sindicalización y basificación, por la recuperación del SNTE al servicio de la totalidad de trabajadores de la educación sin distinción y porque el presupuesto que hoy se designa a la militarización del país sea para la educación y la salud.