La medida comenzó en la mañana del martes y se extendió durante toda la jornada a pesar del fuerte operativo policial implementado por Martiniano Molina. Reclaman la participación en las negociaciones paritarias y la reincorporación de trabajadores despedidos.
Adriana Bilbao Abogada - Integrante del CeProDH
Miércoles 8 de febrero de 2017
Al cierre de esta edición continuaba la protesta de los trabajadores afiliados a ATE que exigen ser incluídos en la mesa paritaria que se reuniría hoy con la participación exclusiva del Sindicato de Trabajadores Municipales (STMQ). La importancia de este reclamo tiene que ver con que en dicha instancia se discutirán la pauta salarial y condiciones de trabajo para el sector. La intención del intendente Martiniano Molina es firmar por no más de un miserable 18% en cuotas, en sintonía con el porcentaje establecido por el gobierno de Vidal para el conjunto de los trabajadores estatales de la Provincia de Buenos Aires.
El STMQ encabezado por Raul "Ronco" Méndez (nombrado como asesor clase A de la Secretaría Legal y Técnica) viene acompañando cada una de las políticas de ajuste del PRO en Quilmes, no sólo firmando paritarias a la baja y permitiendo la precarización de los trabajadores sino también dejando correr los despidos que se vienen sucediendo en gran número desde hace más de un año.
Según Claudio Arévalo, secretario general de ATE Quilmes, su gremio agrupa a alrededor del 25% de los trabajadores municipales. Sin embargo, no sólo no han sido convocados a la negociación sino que los funcionarios se negaron a recibirlos durante el día de hoy, llegando al punto de dar asueto y dejar en el municipio solamente un intimidatorio operativo de infantería de la Policía Bonaerense contra la permanencia de los trabajadores. El planteo que ATE levanta es de un 45% de aumento, dados los bajísimos salarios con básicos que no alcanzan los $ 7000.
Arévalo exigió también la reincorporación de varios despedidos que aún no tienen el alta y trabajan sin poder cobrar. Para mañana la medida continúa con un paro de los trabajadores del sector y la convocatoria a las organizaciones de la región.
Unidad de los trabajadores estatales para derrotar el ajuste
Desde que asumió la gestión de Quilmes, la política del intendente PRO y niño mimado del tandem Macri - Vidal ha sido golpear a los trabajadores municipales. Al intento de despidos masivos y profundización de las terrribles condiciones laborales, con contratos basura, traslados compulsivos, falta de elementos de trabajo, higiene y seguridad, se le suman los salarios de hambre convalidados año tras año por sus socios del Sindicato de Trabajadores Municipales.
La medida de ATE, plenamente justificada, se llevó adelante con poco tiempo de preparación. Por eso hoy en la permanencia planteamos la necesidad de llamar a una nueva asamblea, donde todos los trabajadores perjudicados puedan ser los protagonistas, para fortalecer la lucha en la importante pulseada que tenemos planteada con el gobierno de Molina.
La experiencia frente a los despidos de fines del 2015 y 2016 tiene que ser tomada en cuenta para preparar un plan de lucha serio, debatido y votado por los compañeros de cada lugar de trabajo, con plenarios abiertos de toda la seccional donde delegados y trabajadores discutan cada paso a seguir.
Junto con esto resulta fundamental la coordinación de los gremios estatales de Quilmes como ATE, SUTEBA o CICOP, a quienes el macrismo intenta imponer la misma pauta salarial. Frente a esta situación resulta urgente el llamado a un plenario conjunto como el que se realizó en noviembre del año pasado, para enfrentar de manera contundente y derrotar al ajuste en curso.