La Izquierda Diario dialogó con trabajadores despedidos que luchan por la reincorporación. Despidos y persecución en la empresa del magnate de los supermercados, Alfredo Coto.
Martes 18 de octubre de 2016 13:13
¿Por qué se desato el conflicto en la empresa?
G: Hace 7 años que trabajo en Coto. El viernes hicimos una protesta por mejoras laborales porque los sectores están destruidos, la empresa nos despide por participar de la protesta y nos acusa de abandonar el puesto de trabajo. Como represalia despidió hasta ahora a 11 compañeros y amenazaron con más despidos, pero a partir de la protesta de ayer aún no lo han hecho. La empresa todavía no mando los telegramas. Por ahora nos mantenemos en lucha por la reincorporación.
R: El viernes reclamamos también un resarcimiento económico para los compañeros con contratos de 36 horas, que es una modalidad de contratación que hace más de 3 años que no existe. Coto no quiere ceder a nuestro reclamo. A pesar de que el reclamo siempre fue en forma pacífica la empresa contrató patovicas para agredir a los compañeros. Lo que decidimos es ingresar nuevamente al mercado y los compañeros que estaban adentro no podían continuar trabajando porque no había clientes. Ante esto Coto decidió despedir acusando de que no estábamos trabajando. Claramente es un ataque para debilitar al gremio. Ayer volvimos a protestar y la respuesta de la empresa fue sitiar el mercado con más de 80 matones y también trajeron a la Gendarmería. Reclamamos en forma pacífica y en un momento la Gendarmería tiro balas de goma y gases. Más allá de esto vamos a continuar reclamando la reincorporación de los compañeros.
La política antisindical de Coto ya es bastante conocida. ¿Cómo se vive esta situación en la sucursal del centro de Quilmes?
R: Ya en la movilización del día viernes la empresa a través de las cámaras identifico a los que apoyamos el reclamo y a partir de eso dispuso los despidos. Todos los despedidos estábamos "marcados" y la persecución en Coto siempre existió. El día después de la primera movilización, el mismo gerente se me acerco para increparme. Los delegados me defendieron. La gente despedida estaba toda "marcada" por los jefes y el gerente. El día de ayer volvieron a filmarnos para identificar a los que nos apoyan y no sabemos aún si habrá más despidos.
A: La persecución se sufre constantemente. Si hablas con los delegados siempre te vienen a amedrentar. Vos quizá pediste un franco, no te lo quieren dar, vas a hablar con el delegado para que te lo den pero ya quedas "mal visto" y te "marcan". Los jefes ya te miran mal. La mayoría de los despedidos tenían ese tipo de problemas con los jefes y éramos los que siempre reclamamos lo que correspondía. Ahora se quieren sacar de encima a la gente que siempre reclamo lo por lo suyo. Por ejemplo, ayer un compañero que no está despedido nos saludó y cuando entro al trabajo lo citaron de gerencia. Le mostraron en una tablet los vídeos y fotos donde nos saludaba y lo amenazaron diciendo que si se metía podía ser el próximo despedido. El gerente, Pedro Soto, se encarga de amenazar personalmente. Siembran el miedo entre los compañeros amenazando de que si se meten los van a echar a todos.